Cuando un paciente acude a urgencias
y cuenta "tengo sensación de ahogo,...no me llega
suficiente aire,...", está traduciendo lo que en términos
médicos llamamos
disnea. Se trata de una sensación
subjetiva de falta de aire que puede estar encubriendo una auténtica
insuficiencia respiratoria. Para objetivar si existe tal insuficiencia,
es necesario realizar una
gasometría arterial. Ésta
consiste en un análisis de sangre
arterial para conocer
cual es el valor de oxígeno en sangre. El valor normal
depende de varios factores, entre ellos la edad. Llamamos
hipoxemia
al descenso de oxígeno (O
2) en sangre. Si éste
es inferior a 60 mmHg decimos que existe insuficiencia respiratoria.
Este fenómeno es peligroso porque significa que no hay
suficiente oxígeno para cubrir las necesidades básicas
del organismo.
Ante esta situación, puede
ser necesario aportar oxígeno de forma transitoria mientras
dure la exacerbación o bien, plantear la necesidad de incorporar
la oxigenoterapia como parte del tratamiento crónico habitual
de estos enfermos si el fracaso está ya establecido. Del
mismo modo para reducir el CO2 podría estar
indicada la utilización de nuevos tratamientos como es
la ventilación mecánica no invasiva.

Los
pacientes con
EPOC pueden presentar una destrucción del
tejido pulmonar dando lugar a lo que llamamos bullas o burbujas
de aire. Éstas predominan en los pacientes enfisematosos.
En estos pacientes puede suceder que se produzca una rotura de
estas estructuras, dando lugar a una salida de aire, hacia fuera
del tejido pulmonar originando un
neumotórax. El
neumotórax
suele presentarse con dolor brusco e intenso, que aumenta con
los movimientos respiratorios.
Los pulmones se encuentran recubiertos
por una membrana llamada pleura. La salida de aire se produce
entre la pleura y el tejido propiamente pulmonar, siendo éste
comprimido y dificultando el intercambio de gases. Cuando se trata
de un volumen de aire importante es necesario drenarlo a través
de un tubo de tórax. Si por el contrario el volumen es
pequeño puede ser suficiente con el reposo.