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¿Qué
se debe hacer en los viajes aéreos?
Los pacientes con EPOC suelen tener niveles
de oxígeno en sangre aún más disminuidos
durante los viajes aéreos, además la inmovilización
prolongada aumenta el riesgo de formación de coágulos
en las venas originando el tromboembolismo pulmonar. Por ello,
estos pacientes deben ser valorados antes de realizar un viaje
en avión para estimar el déficit de oxígeno,
el riesgo de patología asociada y prescribir oxígeno
para el vuelo si fuera necesario. El nivel de oxígeno en
sangre durante el viaje debe mantenerse por encima de 50 mmHg.
Los pacientes con oxígeno en casa deben aumentar el flujo
1 ó 2 litros durante el vuelo. Los pacientes vuelan con
seguridad si se mantiene la saturación de oxígeno
por encima del 88% y no hay efectos adversos como taquicardia
o hipotensión. Si se necesitan suplementos de oxígeno
hay que acordarlo con la compañía aérea unos
días antes.

¿Qué
vacunas hay que ponerse?
La vacuna antigripal debe utilizarse de forma
sistemática ya que reduce la morbilidad y mortalidad durante
las epidemias de gripe. Su eficacia se sitúa alrededor
del 70% en estos pacientes con una protección aproximada
de 6 meses. La composición de cada año es determinada
por la OMS y la comisión de la CEE en función de
los datos epidemiológicos del año anterior. Puede
estar compuesta por virus muertos o antígenos de superficie.
Se administra una sola dosis a principios de otoño por
vía intramuscular y, en algunos casos seleccionados, una
segunda dosis al final del invierno.
La vacuna antineumocócica
contiene antígenos purificados capsulares purificados de
23 serotipos de neumococo, responsables de más del 85%
de las infecciones por este germen. Se administra en dosis única
subcutánea o intramuscular, y puede hacerse simultáneamente
con la vacuna antigripal, aunque en sitios distintos. Protege
durante cinco años alrededor del 70% de los vacunados,
algo menos si el paciente está inmunodeprimido (defensas
disminuidas).
Las vacunas anticatarrales hechas
con bacterias muertas no tienen ninguna utilidad clínica.

¿Cómo
afecta a las relaciones sexuales?
Las relaciones sexuales se hallan dentro de
la esfera afectiva y autoestima de los pacientes de manera muy
señalada. Dependiendo del estadio de EPOC en que se encuentren
los distintos enfermos habrá mayor o menor número
de enfermos con disfunción sexual.
De
las cuatro fases que comporta la función sexual las más
afectadas en estos pacientes son la líbido y la erección.
Además de los factores respiratorios,
hay otros que influyen en la actividad sexual de los pacientes
con EPOC. Éstos están en relación con la
propia personalidad, su situación sociocultural y su concepción
de la sexualidad. También influyen problemas psicosociales
como la disminución de la autoestima y la depresión,
y orgánicos como déficits hormonales y trastornos
metabólicos.
En aquellos enfermos con una situación
funcional estable se recomiendan determinadas posiciones que no
aumentan la dificultad respiratoria o el empleo de oxigenoterapia
durante las relaciones sexuales.
Es importante consultar con el
especialista antes de utilizar fármacos para el tratamiento
de las disfunciones sexuales, porque algunos de ellos producen
efectos secundarios que empeoran la función respiratoria.
Fecha de publicación: Febrero 2001
Dra. Sagrario Mayoralas Alises
Médico Especialista en Neumología
Hospital La Paz. Madrid
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