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Prevención de la EPOC: tabaco
Deshabituación
tabáquica
Información
básica para el abandono del tabaco
Tipos
de fumadores
Niveles
de intervención
Tratamiento
farmacológico
Hay
que recordar que...
El tabaco es sin duda alguna el factor determinante
más importante en el desarrollo de EPOC y su relación
causal ha sido establecida en numerosos estudios. Puesto que el
tabaco provoca la EPOC, la eliminación del tabaquismo es
la medida más importante en todos los estadios de la enfermedad.
Al dejar de fumar disminuye rápidamente la tos, la expectoración
mucosa y se frena el deterioro funcional, igualándose al
de los no fumadores.
Al ser el tabaco la causa principal de aparición
de la EPOC, algunos autores apuntan la idea, que esta enfermedad
podría ser denominada "tabacosis". Es difícil entender
que la enfermedad pulmonar producida por la inhalación
de polvo de sílice se llame silicosis, la producida por
inhalación de asbesto se llame asbestosis y en cambio,
la producida por inhalación del humo del tabaco se llame
EPOC.

Información básica
para el abandono del tabaco
 El
abandono del tabaco no es fácil, pero no hay que desanimarse,
millones de fumadores, han conseguido liberarse de esta adicción.
Uno de los hechos más indiscutibles sobre el tabaco es
que su componente activo, la nicotina, es altamente adictiva.
La nicotina genera tres tipos de dependencia:
farmacológica o física, psicológica y gestual.
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La
farmacológica, es la responsable de los efectos placenteros
que la nicotina ejerce sobre el organismo y lo que lleva al
fumador a convertir el acto de fumar en una conducta repetitiva.
La
psicológica y gestual, depende de los rasgos personales
del fumador, que se muestra incapaz de realizar ninguna tarea
sin estar acompañado del pitillo. Existen multitud
de situaciones de la vida cotidiana asociadas al fumar, como
pueden ser, una llamada telefónica, el aperitivo, toma
de café, después de las comidas…
La
social, va relacionada en que todavía el fumar es un
hecho socialmente aceptado, e incluso valorado de forma positiva.
En ocasiones sirve como instrumento de introducción
y acercamiento entre personas que no se conocen, para entablar
una conversación e incluso para iniciar una amistad. |
Cuando se deja de fumar, aparece el síndrome
de abstinencia, y esto lo han comprobado bien los fumadores que
han hecho un intento serio de abandono, con síntomas varios,
como el deseo urgente de fumar, ansiedad, irritabilidad y nerviosismo
que en algunas ocasiones se acompaña también de
alteraciones del sueño. Afortunadamente estas molestias
van disminuyendo gradualmente de intensidad y frecuencia, y desaparecen
generalmente en 2-4 semanas.

Fundamentalmente existen dos tipos de fumadores.
El fumador consonante, es aquel que está conforme con su
conducta de fumador y no se plantea de momento abandonar el hábito.
Está también el fumador disonante, que es aquel
que está descontento con su conducta y le gustaría
hacer un intento para dejar de fumar.
También se pueden diferenciar los fumadores
por el grado de dependencia, consumo de cigarrillos diarios, características
de consumo etc. Otro aspecto también muy importante es
la motivación, los fumadores que tienen una gran motivación
para dejarlo, ya sea por salud, motivos familiares, autoestima
u otros factores, tienen muchas más posibilidades de conseguirlo.

En el apoyo psicológico, se utilizan métodos conductuales
y educacionales. Utiliza técnicas de terapia aversiva,
reducción gradual y autorregistro del consumo de cigarrillos,
conductas alternativas, terapia de grupo, etc.

Tratamiento farmacológico
Se han utilizado numerosos agentes farmacológicos
para aliviar el síndrome y facilitar el abandono del tabaco.
De todos los fármacos utilizados para el tratamiento
del tabaquismo, la terapia sustitutiva con nicotina, ha sido
hasta la fecha, la más investigada y más ampliamente
utilizada, demostrando su eficacia.
Entre la terapia con nicotina, destacar el chicle,
el parche, el inhalador bucal y el spray nasal, que han demostrado
su eficacia, tolerancia y seguridad en multitud de estudios controlados.
Recientemente
se ha investigado un nuevo fármaco, Bupropion, que es un
fármaco antidepresivo, que ha demostrado su eficacia para
combatir el síndrome de abstinencia y ha sido autorizado
para su indicación y empleo en el tratamiento a fumadores.
Bupropion, originalmente comercializado para el
tratamiento de la depresión, es un fármaco que no
contiene nicotina y que ha resultado de utilidad para el abandono
de tabaco. Estudios de tratamiento a fumadores con Bupropion han
comprobado su eficacia y seguridad, mejorando los resultados de
abstinencia tanto con su tratamiento único, como asociado
al parche de nicotina.
Se aconseja el control y seguimiento por el médico
cuando se utilice la terapia farmacológica.

 Dejar
de fumar, es sin duda, la primera medida preventiva y terapéutica
de esta enfermedad. Síntomas como la tos o expectoración
suelen mejorar en poco tiempo, mientras que el FEV1 puede volver
a valores considerados como normales para la edad del sujeto en
pacientes con EPOC de intensidad leve. En enfermos con obstrucción
crónica al flujo aéreo moderada o severa, la eliminación
del tabaco frena la caída de la capacidad funcional y la
supresión del hábito tabáquico se ha asociado
a un incremento de la supervivencia en estos pacientes.
Sin lugar a dudas, un programa terapéutico
correcto, tanto farmacológico como de rehabilitación
respiratoria, con actividad física, drenajes posturales
y fisioterapia, entrenamiento muscular respiratorio y sobre todo
la abstención absoluta de fumar, constituye la mejor prevención
de la EPOC y sus reagudizaciones, habiéndose observado
una gran mejoría en la calidad de vida de estos pacientes.
Fecha de publicación: Febrero 2001
Dr. Segismundo Solano Reina
Médico especialista en Neumología
Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
Madrid
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