La anorexia y la bulimia nerviosas son poco frecuentes, pero el número de casos parece haber aumentado estos últimos 20 años. De los pacientes que padecen la enfermedad, hasta un 15% muere; la muerte se produce como consecuencia de la malnutrición, de las infecciones a las que son propensas, por la deshidratación causada por el abuso de laxantes o por el suicidio debido a la depresión.
En la bulimia nerviosa, los ácidos del estomago de los vómitos repetidos suelen causar daños a los dientes. La bulimia también tiene riesgos de deshidratación severa.