Una vez retirado el paciente del ambiente tóxico, el tratamiento se fundamenta en:
- El soporte de las funciones vitales.
- La administración de oxígeno al 100%.
- Tratamiento sintomático cuando sea preciso con medidas contra el edema cerebral, escisión quirúrgica en el síndrome compartimental y alcalinización de la orina (aumentar el pH) en caso de mioglobinuria.
- Observación del paciente con controles repetidos del nivel de carboxihemoglobina, comprobando su buena evolución al ir disminuyendo paulatinamente dichos niveles. Si tras varias horas de observación el paciente se encuentra asintomático, con niveles normales de carboxihemoglobina, se le remitirá a observación domiciliaria.
La administración de oxígeno a altas dosis se realiza porque es la única forma de separar el CO de la hemoglobina, al desplazar el oxígeno al CO y uniéndose el oxígeno a la hemoglobina de la sangre para ser repartido por todo el cuerpo. A más alto flujo de oxígeno, más fácil resulta el desplazamiento del CO.