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La primavera dará un respiro este año a los alérgicos

La concentración de pólenes suele estar marcada por la pluviosidad de los meses de otoño, y este año las lluvias han sido escasas. Por ello, y siguiendo un modelo predictivo creado hace años, los expertos en alergología se atreven a afirmar que este año los alérgicos al polen vivirán una primavera leve o moderada.




Las escasas lluvias registradas en los últimos meses permiten prever una primavera de polinización moderada. “La concentración de pólenes suele estar marcada por la pluviosidad de los meses de otoño, que en este caso ha sido escasa. En consecuencia, esperamos que las concentraciones de polen de gramíneas no superen los 3.500 granos/m3 de aire, lo que consideramos para la región centro una primavera entre leve a moderada”, tal y como ha explicado hace unos días el doctor Javier Subiza, presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

En nuestro país, entre el 15 y el 20 por ciento de la población sufre alguna alergia al polen, un porcentaje que se eleva al 30 por ciento entre los niños con edades entre los 13 y 14 años, y que viven, sobre todo, en ciudades. Y el tipo de polen que más afecta a los pacientes es el de gramíneas, con un 87 por ciento, seguido del polen de olivo (43%), quenopodiácea (27%), plátano de sombra (22%), cupresáceas (13%) y parietaria (11%), según un estudio llevado a cabo por esta sociedad médica.

Teniendo en cuenta estos datos, las previsiones anuales se basan en las concentraciones de gramíneas, que, además de ser el tipo de polen que más afecta a la población, es el más alergénico.

“Para su polinización, este alergeno requiere otoños muy lluviosos, de ahí que esta primavera las concentraciones de gramíneas (suma de la medias diarias de abril-julio) serán significativamente menores”, afirma el doctor Subiza, que especifica que esta previsión hace referencia a la zona centro y sur del país, alcanzando a comunidades autónomas como Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y algunas zonas de Andalucía.


Margen de error mínimo

El Comité de Aerobiología de la SEAIC elabora cada año estas previsiones teniendo en cuenta un modelo predictivo desarrollado en la década de los 90. En los últimos años, estas previsiones realizadas en marzo para los meses de mayo-junio se han cumplido con un margen de error estadístico mínimo.

“Así, a modo de ejemplo el pasado año indicamos que se recogerían alrededor de 7.000 granos de gramíneas/m3 y exactamente se recolectaron 6.418; en 2005, la cifra ofrecida fue de 5.000 y se recogieron 4.664. Estos datos corroboran la validez del modelo predictivo seguido por el Comité de Aerobiología”, indica este experto.

En este sentido añade que “cada año en ciudades como Madrid, durante los meses de mayo-junio, época de mayor concentración de gramíneas, se produce un mayor número de casos de urgencias en los centros médicos por asma bronquial, aunque con grandes variaciones interanuales, que dependen muy significativamente de la mayor o menor presencia atmosférica de este tipo de pólenes, que puede variar en más de 3-4 veces de un año a otro”.

Por ello, añade este experto, un modelo predictivo realizado en invierno que permita conocer las concentraciones de pólenes de gramíneas que habrá de abril-julio, es útil para que los pacientes, servicios sanitarios y de abastecimiento farmacéutico puedan estar mejor prevenidos ante la estación que se avecina”.


Escasez de lluvias y contaminación ambiental

En Madrid, coexisten hasta 44 tipos de pólenes, aunque principalmente son cuatro los que producen con más frecuencia la polinosis: las cupresáceas (enero y febrero); el polen de plátano de sombra (marzo-abril) y gramíneas y polen de olivo (mayo y junio).

“La mayoría de los alérgicos de la zona centro de España están sensibilizados de 2-5 tipos distintos de polen, lo que implica una mayor dificultad a la hora de aplicar el tratamiento profiláctico (inmunoterapia), dado que la combinación de situaciones que se dan en la España interior es la peor que existe para un paciente alérgico, al coincidir escasez de lluvias, altas concentraciones de pólenes y contaminación ambiental, sobre todo en las ciudades”, explica el doctor Subiza.

En esta línea, los alergólogos indican que se ha comprobado que las partículas de diesel no sólo aumentan la respuesta alérgica, sino que tienen capacidad para inducir nuevas sensibilizaciones (alergia a varios tipos de pólenes) en los pacientes. Además, en Madrid cada vez son más los pacientes que comienzan a mostrar síntomas durante los primeros meses del año provocado por el buen tiempo.

Esta situación está provocada por los árboles ornamentales como los cipreses, arizónicas y plátano de sombra, que vierten su polen en grandes cantidades en la atmósfera en los meses de invierno y principios de la primavera, debido a que desde finales de los 90, estos árboles han aumentado en número en nuestra ciudad.

El doctor Subiza aclara que “a este aumento en la cantidad de los pólenes de estos árboles se suma el incremento de la contaminación por diesel en la ciudad, ya que sus partículas, cuando interaccionan con los pólenes, aumentan su potencial alergénico”. De hecho, los motores diesel pueden emitir hasta 100 veces más partículas que los motores de gasolina y su empleo se ha incrementado notablemente en los últimos años por su eficiencia, duración y menor coste del combustible.

“Sin embargo, es necesario destacar que el polen más agresivo, el de las gramíneas, que aparece en mayo y junio no ha aumentado en los últimos años. Aunque, con amplias variaciones interanuales, la tendencia de las tres últimas décadas es completamente horizontal, es decir globalmente no tenemos en la actualidad ni más ni menos pólenes de gramíneas que años atrás”, añade este especialista.


Beneficios de la inmunoterapia

Respecto al tratamiento, los expertos en el abordaje de las enfermedades alérgicas insisten en que la inmunoterapia es el único tratamiento etiológico que puede modificar la evolución natural de la enfermedad alérgica -rinoconjuntivis y asma bronquial- por sensibilización a los pólenes, ácaros, epitelios de animales y hongos.

“Este tratamiento consiste en la inyección por vía subcutánea de cantidades gradualmente crecientes de un extracto alergénico a un paciente para mejorar la sintomatología causada por la exposición al alérgeno responsable. Es esencial tener en cuenta tres aspectos para obtener la efectividad máxima: la utilización de vacunas bien estandarizadas; alcanzar dosis de mantenimiento óptimas y que se aplique el tratamiento durante un tiempo suficiente (3-5 años)”, explica el doctor Tomás Chivato.

Este experto, que es también presidente de la SEAIC y miembro del Comité de Inmunoterapia de dicha sociedad, destaca que “los pacientes experimentan una mejoría en el control de sus síntomas desde los primeros meses, aunque los resultados óptimos se obtienen a partir del primer año”.

Asimismo, en los últimos años, la aparición de las vacunas administradas por vía sublingual se ha convertido en una alternativa a la vía de administración clásica inyectable, lo que ha beneficiado la adhesión de determinados pacientes al tratamiento frente a las enfermedades alérgicas. Esta terapia está recomendada en alérgicos con síntomas de rinitis, conjuntivitis y/o asma ocasionada por pólenes o ácaros del polvo doméstico.

“La terapia sublingual es una excelente alternativa para los pacientes con enfermedades alérgicas respiratorias que por varias razones –falta de tiempo para acudir a un centro sanitario, rechazo a las agujas o intolerancia a la vía subcutánea- no cumplan correctamente con las pautas de administración habituales y, por ello retrasan o interrumpen su aplicación. Se recomienda su aplicación tanto en adultos como en niños incluidos en estos casos. Respecto a la efectividad, hasta el momento los datos obtenidos de la terapia sublingual han demostrado un amplio perfil de seguridad”, indica el doctor Chivato.


Recomendaciones siempre útiles

Tal y como destacan los expertos, ya que la primavera y el verano son las estaciones con mayor concentración de polen, los pacientes deben ser previsores y acudir al alergólogo antes de que aparezcan los síntomas de la polinosis. Sin embargo, el doctor Chivato advierte que cerca del 15 por ciento de los pacientes se automedica, "no siempre con los mejores fármacos, sino con los más baratos y menos seguros".

Por otro lado, los expertos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, realizan una serie de recomendaciones a tener en cuenta por los pacientes de cara a la llegada de la época de mayor polinización. Así, señalan que el polen se libera únicamente durante el día, y que por la noche disminuye la concentración. No obstante, de madrugada (de 5 a 10 de la mañana) se produce una alta concentración, debido al efecto de inversión térmica nocturna.

Por ello aconsejan cerrar las ventanas de la habitación y mantenerla en la penumbra la mayor parte del día, y señalan que cinco minutos son suficientes para ventilar perfectamente una habitación. Además, añaden que para evitar la inhalación procedente del exterior, puede ser útil el uso en las viviendas de purificadores de aire.

En las salidas al exterior, llevar gafas de sol durante el periodo de polinización es una buena medida para proteger la conjuntiva ocular. Además, a la hora de viajar, los expertos recomiendan llevar las ventanillas del vehículo cerradas, y en caso de utilizar aire acondicionado en el coche, aconsejan colocar un filtro para pólenes.

Asimismo, advierten que los días secos y calurosos son los que tienen mayor concentración de pólenes en el aire, sobre todo si vienen tras una lluvia, a pesar de que cuando llueve la cantidad de polen disminuye mucho. También advierten que cuando se está preparando la tormenta primaveral, aumenta considerablemente la concentración de polen atmosférico.

Por último, los alergólogos recuerdan que durante la época de polinización los afectados de polinosis no deben ir ni permanecer en parques, jardines o zonas de abundante vegetación. Debe evitarse especialmente el césped. También se recomienda rechazar como zona de vacaciones aquellas cercanas a los ríos o a las sierras.

Por último, con el fin de evitar la exposición al polen, señalan que es importante informarse siempre de los tipos y niveles de polen que hay en su lugar de residencia o dónde vaya a viajar. Para ello, la SEAIC dispone de una página de internet en la que consultar estos datos (www.redestb.es/csim/seaic.htm).




Fecha de publicación: marzo 2008

Redacción Saludalia

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