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Alergias en el entorno laboral: una patología en aumento

Muchos de los casos de asma, rinitis y dermatitis alérgica de contacto son causados por las condiciones del ambiente en el trabajo. Se trata de las conocidas como alergias profesionales, que afectan a un número importante de trabadores de sectores como la panadería, la industria agroalimentaria, la industria farmacéutica o aquellos que trabajan con animales.




La Organización Mundial de la Alergia ha celebrado el 4 de diciembre el Día Mundial de la Alergia con una campaña de educación sanitaria dirigida a la población que en España ha sido organizada por la Fundación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (FSEAIC) y que ha centrado su atención en la prevención de las enfermedades alérgicas y el asma alérgico.

“Con la celebración del Día Mundial de la Alergia”, ha explicado el doctor Tomás Chivato, presidente de la FSEAIC, “se quiere llevar un mensaje de concienciación a la población española acerca de la gravedad de las enfermedades alérgicas, de su prevención y tratamiento con el fin de alcanzar una calidad de vida adecuada para los pacientes alérgicos”. Este año, la conmemoración del Día Mundial de la Alergia ha coincidido con la XX edición del Congreso Mundial de Alergia que se celebra en Bangkok del 2 al 6 de diciembre.

Según las cifras de la Organización Mundial de la Alergia, en todo el mundo las enfermedades alérgicas afectan a 250 millones de personas. En términos económicos, esta organización estima que sólo la rinitis alérgica tiene un coste de alrededor de 20.000 millones de euros al año entre fármacos, consultas y bajas laborales, mientras que sólo el coste de la medicación se eleva hasta los 8.000 millones de euros. En España la cifra de pacientes alérgicos supera los 8 millones de pacientes

En las últimas décadas, la alergia ha incrementado su prevalencia en todo el mundo. Aunque esta circunstancia no es igual en todos los países, en la mayoría de los denominados “industrializados”, entre ellos España, las enfermedades alérgicas son el principal problema sanitario del país. “El estilo de vida y de los factores ambientales de los países industrializados agrava los síntomas de las enfermedades alérgicas de los pacientes y multiplica la incidencia anual de casos. Así se ha confirmado en un reciente estudio realizado en España, que los inmigrantes que se desplazan desde países en vías de desarrollo al nuestro comienzan a padecer los primeros síntomas alérgicos al poco tiempo de llegar a España”, ha señalado a este respecto el doctor Chivato.


Alergias profesionales

Muchos de los casos de asma, rinitis y dermatitis alérgica de contacto son causados por las condiciones del ambiente en el trabajo. Y es que, aunque existe una mayor concienciación con respecto al asma entre los médicos del trabajo y otros profesionales sanitarios, los datos recogidos por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) demuestran que gran parte de estas enfermedades alérgicas desarrolladas en el entorno laboral están infradiagnosticadas en España.

El doctor Pedro Ojeda, miembro de la SEAIC y director de la Clínica de Asma y Alergia Dres. Ojeda explica que “en el caso específico del asma, ni los pacientes, ni muchos médicos dan suficiente importancia a los síntomas de la rinitis hasta que el trabajador desarrolla asma bronquial. De hecho, con frecuencia, el trabajador no llega a consultar sus síntomas porque les resta importancia o incluso los confunde con un “catarro” común. Esto ha contribuido a que, al contrario que en otros países europeos, España careciera hasta la fecha de un registro oficial de casos por esta enfermedad”.

Así, desde el pasado mes de enero, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ya incluye las enfermedades alérgicas en el nuevo Cuadro de Enfermedades Profesionales. “Según la normativa oficial actual, la rinitis alérgica, el asma inducido por irritantes o las alveolitos alérgicas extrínsecas, así como urticarias de origen laboral están clasificadas como “enfermedades profesionales”. Por tanto, es aconsejable que todo trabajador con una afección alérgica con sospecha de origen en el entorno laboral debe ser remitido a un equipo especializado para determinar si hay causa laboral y poder optar por una prestación por incapacidad o recomendar el cambio de puesto de trabajo”, recomienda el doctor Ojeda.

“No obstante”, añade este especialista, “corresponde a los Equipos de Valoración de Incapacidades, órganos colegiados dependientes del Instituto Nacional de la Seguridad Social, valorar todas las circunstancias medicolegales implicadas en un caso y reconocer la afección alegada por un trabajador como Enfermedad Profesional que tenga derecho a una prestación por incapacidad permanente”.


Rinitis y asma laboral

La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal que se manifiesta con síntomas de picor, secreción nasal, obstrucción y estornudos, mientras que el asma es una inflamación de los bronquios que cursa con síntomas de fatiga (falta de aire), tos pertinaz, sensación de opresión en el pecho y ruidos torácicos. Estos síntomas están provocados por un agente externo que se encuentra en el medio laboral del trabajador. “Al inicio de la enfermedad, es típico que los síntomas empeoren en el lugar de trabajo y mejoren en los periodos de descanso, como los fines de semana y las vacaciones”, añade el doctor Ojeda, que destaca que, de no ser tratada, la rinitis puede derivar en asma en la gran mayoría de los pacientes.

Y es que la rinitis y el asma laboral pueden compartir agentes causales. A este respecto, los expertos calculan que la prevalencia de rinitis en los pacientes con asma ocupacional está entre el 76-92 por ciento. Por otro lado, se estima que el 60 por ciento de los casos de asma por sustancias de peso molecular alto está precedido por una rinitis.

Existe una amplia variedad de ocupaciones en riesgo de sufrir rinitis laboral debido a que existen más de 250 sustancias implicadas en esta enfermedad. “Los profesionales de las industrias agroalimentaria, farmacéutica, así como panaderos o personas que trabajan con animales son los más propensos a padecerla. Estos trabajadores están expuestos a alergenos con un peso molecular elevado, es decir, con gran carga alergénica, a través de polvo y aerosoles, lo que facilita la deposición de dichos alergenos en las vías respiratorias altas”, afirma este experto al tiempo que señala que “la introducción de nuevas sustancias y/o la modificación de las existentes aumenta la posibilidad de que surjan nuevas ocupaciones de riesgo o de que todavía no se conozcan algunas de las actuales”.

Otra afección alérgica muy frecuente en el medio laboral son las dermatitis alérgicas de contacto. En estos casos, tras un periodo previo de “sensibilización”, el trabajador presentará picor y enrojecimiento de la piel, con descamación en las áreas de piel que entran en contacto con el alérgeno responsable. Aunque hay muchos agentes causales, ejemplos típicos son la dermatitis de contacto del trabajador de la construcción por la alergia al cromo contenido en el cemento o la dermatitis de las peluqueras por alergia a la parafenilendiamina contenida en tintes para el cabello. Al igual que con el asma y la rinitis, al principio existe este patrón de presentación laboral que se pierde con la cronicidad.


Diagnóstico y tratamiento

Para diagnosticar una afección alérgica laboral, el alergólogo examina la historia clínica y laboral del enfermo para relacionar los síntomas del paciente con la exposición a un cierto alérgeno presente en el trabajo, y se sirve de otras técnicas de inmunología y de funcionalidad nasal (rinomanometría, etc.) o respiratoria (espirometría, pruebas de inhalación de antígenos, etc.), o pruebas cutáneas para determinar el grado de afectación e intentar averiguar el agente causal, explica el doctor Ojeda.

Respecto al tratamiento, los alergólogos recomiendan al paciente evitar la exposición al agente causal. Así, la medicación antihistamínica (rinitis) y/o antiinflamatoria junto los broncodilatadores (en el asma) se puede emplear como tratamiento intermedio mientras se realiza el diagnóstico o siempre que los síntomas persistan aún evitando la exposición.

“En muy pocos casos se puede utilizar la inmunoterapia, dado que no existen vacunas disponibles para cada tipo específico de agente causal. En casos concretos, como por ejemplo el de un veterinario con rinitis por exposición al epitelio del gato, para la cual sí que existe vacunación, ésta debería empezar lo antes posible, porque además de proporcionar un mejor control de los síntomas a largo plazo, en comparación del tratamiento sólo con fármacos, se produce un efecto preventivo sobre el desarrollo de asma en una mayoría de pacientes con rinitis”, afirma Ojeda.

Por último, la SEAIC señala que sólo el alergólogo tiene las herramientas a su alcance para realizar un correcto diagnóstico etiológico de la enfermedad, y destaca que un diagnóstico erróneo conlleva un tratamiento inadecuado al origen de la enfermedad, lo que puede demorar su enfermedad por años o hacerla crónica. Por otro lado y, desde el punto de vista económico, un mal tratamiento implica un desproporcionado empleo de medicamentos para paliar los síntomas, en perjuicio del tratamiento etiológico, que es el único verdaderamente curativo.


Responsabilidad corporativa

Cuando se detecta un caso de alergia laboral, el empresario está obligado a proteger la salud de los trabajadores por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la cual le responsabiliza del cumplimiento de este objetivo, informa la Fundación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.

Así, el empresario está obligado a realizar una evaluación del riesgo laboral y un plan de prevención de riesgos en el trabajo, así como una vigilancia periódica de la salud de sus trabajadores, especialmente en aquellos expuestos a riesgos laborales.

En el caso de que se detecte algún caso de enfermedad profesional o accidente de trabajo, se debe investigar el origen y revisar el plan de prevención para evitar que otros trabajadores puedan incurrir en el mismo problema. Asimismo, la empresa debe facilitar la instrucción a los empleados acerca del uso de equipos de protección, así como implantar medidas preventivas más efectivas y de ámbito más general.




Fecha de publicación: diciembre 2007

Redacción Saludalia

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