¿Sabes cómo cuidar tu piel este verano?
Como cada año con la llegada del buen tiempo aumenta también la preocupación de los dermatólogos por el daño que cometemos a nuestra piel con las abusivas exposiciones al sol tan características de la sociedad actual. Y es que, aún existe un importante desconocimiento de las graves consecuencias que tiene que esta práctica provoca.

El cuidado y la protección de la piel antes de la exposición solar es un hábito de gran importancia a la hora de prevenir graves consecuencias. Sin embargo, todavía existe un grupo importante de población que no sigue adecuada las recomendaciones que los expertos realizan, o no lo hacen de forma adecuada.
Así, según los datos de un estudio realizado por la Asociación de Ligas Europeas Contra el Cáncer y Garnier Delial, las personas que muestran un comportamiento de riesgo a la hora de tomar el sol corresponden al perfil de "hombres y jóvenes" en un 66 por ciento. Además, cerca del 50 por ciento de los consumidores todavía "no asume el riesgo ni adopta comportamientos contra el sol", según Juan Alonso de Lomas, director general de esta compañía en España.
El barómetro, que analiza el comportamiento de los europeos cuando se exponen al sol en países como Francia, Noruega, Inglaterra, Italia, España, Polonia y Alemania, muestra, sin embargo un incremento positivo en la conciencia sobre los riesgos del sol. Así, a pesar de que España es el país más consciente de entre los países estudiados, "alrededor de un 35 por ciento de los españoles toma el sol en las horas de más riesgo, como a la hora de comer". No obstante, como aspecto positivo, el trabajo destaca que dos tercios de los encuestados creen que un moreno excesivo es algo pasado de moda.
El estudio concluye que Francia es el país que menos protección utiliza para los niños, mientras Inglaterra es el país que más se protege. Mientras, los españoles están entre los ciudadanos más conscientes de los efectos perjudiciales que puede tener una mala exposición al sol e Italia es el país que más importancia da al bronceado desde el punto de vista estético.
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Principal consecuencia: el melanoma
La exposición al sol en exceso es la responsable del cáncer de piel de peor pronóstico: el melanoma, tumor cuya incidencia ha aumentado en España en los últimos años y lo sigue haciendo, aunque no así la mortalidad, gracias al mayor diagnóstico precoz de la enfermedad, tal y como destaca la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).
En concreto, el melanoma ocupa el 17º lugar en frecuencia respecto a todos los cánceres en los varones europeos y el 8º en las mujeres. España, junto a Portugal y otros países del mediterráneo, es uno de los países de Europa con menor incidencia de melanoma, con una tasa ajustada por cada 100.000 habitantes, en 1998, de 5,85 para varones y 7,50 para mujeres, en comparación por ejemplo con Suecia, donde fue de 16,08 y 15,00 respectivamente.
En este sentido, los expertos consideran que las campañas de sensibilización a la población han conseguido transmitir un importante mensaje: que hay que acudir al dermatólogo cuando aparece una lesión oscura en la piel o se detecta una modificación de un lunar ya existente.
Sin embargo, desde la AEDV se apunta que lograr cambios de costumbres o de hábitos poblacionales “suele requerir de campañas mucho más insistentes y persistentes y la dedicación de una mucha mayor inversión económica”. No obstante, considera que es importante insistir en que “es el exceso y no la exposición los que es perjudicial y que exposiciones que pueden ser perjudiciales para algunos tipos de piel pueden ser bien toleradas por otros”.
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Especial cuidado con los más pequeños

Entre los grupos de mayor riesgo en la exposición al sol, destacan los niños. Así, los pediatras de Atención Primaria han recomendado el empleo de cremas solares en verano y evitar la exposición excesiva al sol para prevenir los tumores de piel en los niños y adolescentes, según informaron la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP).
Los especialistas explicaron que el papel cancerígeno de la radiación ultravioleta es muy evidente, de forma que hay una relación estrecha entre la mutación del gen supresor de tumores p53 y las radiaciones UV, por lo que su presencia se considera la "firma" de su actividad cancerígena.
Además, destacaron que más del 90 por ciento de los carcinomas de células escamosas contienen mutaciones de este gen, y asimismo estas mutaciones se encuentran en el 74 por ciento de las muestras de piel humana normal expuesta al sol y tan solo en el 5 por ciento de las de la piel no expuesta. A su vez, el experto de la AEPap Manuel Merino señaló que "hay una relación entre el envejecimiento de la piel, diferentes enfermedades oculares, especialmente las cataratas, y las radiaciones solares".
Las principales recomendaciones de Previnfad, el grupo de trabajo de la AEPap, son evitar la exposición excesiva al sol de los menores, sin que suponga la disminución del tiempo de estancia en espacios al aire libre, así como emplear cremas solares de alta protección, especialmente en los hijos menores de 3 años de edad y los adolescentes.
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Exposición solar "sana"
En definitiva, para disfrutar sanamente el verano hay que tener en cuenta una serie de medidas preventivas que deben empezar antes de entrar en contacto directo con las radiaciones solares. Por esta razón, antes de exponernos al sol es conveniente elegir un protector solar con un índice adecuado a nuestro tipo de piel y aplicarlo en casa dos horas previas a tomar contacto con el astro rey.
Además, los dermatólogos y el resto de profesionales médicos opinan que las precauciones a seguir en los días estivales, respecto al sol, han de multiplicarse para evitar cualquier tipo de problemas que puedan aparecer a largo plazo.
Por otra parte, también es importante utilizar cremas protectoras resistentes al agua, que impidan la acción de las llamadas radiaciones UVA y UVB, especialmente los niños y ancianos que son más sensibles a sus efectos nocivos. A este respecto, los expertos subrayan la importancia de educar a los niños, ya que el 80 por ciento de la radiación de nuestra piel se recibe antes de los 18 años.
Además, se debe tener en cuenta que las exposiciones al sol han ser cortas y graduales las primeras veces para que la piel se vaya adaptando y no se produzcan quemaduras. Es necesario también evitar tomar el sol en las horas en la que éste tiene mayor intensidad, es decir, entre las 12 y las 16 horas.
Si se siguen estas pautas se conseguirá no sólo que la exposición al sol no dañe nuestra piel, sino que incluso produzca efectos beneficiosos sobre la salud, como por ejemplo la elaboración de vitamina D, fundamental para la absorción de calcio y para la salud de los huesos. Además, las radiaciones solares pueden también tener un efecto óptimo sobre ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis y el acné.
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