Las plantas medicinales también pueden ayudarte a perder peso
Una cuarta parte de la población intentará adelgazar este año, y una buena ayuda es complementar la dieta sana y el ejercicio con el consumo de plantas medicinales que ayuden a perder esos kilos de más. Así, por ejemplo, el glucomanano, el té verde y la garcinia son algunas de las plantas que han demostrado mayor eficacia y seguridad en el tratamiento del sobrepeso.

Uno de cada cuatro españoles mayores de 18 años tiene previsto iniciar una dieta este año, según una encuesta llevada a cabo en todo el territorio nacional por INFITO (Centro de Investigación sobre Fitoterapia), un organismo sin ánimo de lucro dedicado al estudio y divulgación de la fitoterapia, o terapia con plantas medicinales, y del que forman parte especialistas reconocidos de la farmacia y de la medicina de toda España.
En concreto, la encuesta revela que las mujeres se muestran más proclives que los hombres a adelgazar (29 por ciento), y por grupos de población destacan los jóvenes y los residentes en Andalucía. En cambio, los menos proclives a hacer dieta son los mayores de 65 años y los residentes en el País Vasco y Comunidad Valenciana.
Respecto a las repercusiones que el exceso de peso ocasiona, el trabajo señala que a dos de cada tres encuestados lo que más les preocupa del sobrepeso son las consecuencias para la salud, y que sólo a un 7 por ciento le importa más la estética que la salud. Por último, son muy pocos (5 por ciento) a los que no les preocupa ninguna de las dos.
En este sentido, también queda claro que a medida que aumenta la edad la concienciación sobre las consecuencias del exceso de peso en la salud son mayores, una inquietud que es también superior en madrileños y gallegos. En cambio, la preocupación por la estética crece en jóvenes, estudiantes y valencianos.
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Las plantas medicinales, un buen recurso
¿Y qué hacen estas personas para luchar contra los kilos de más? Una parte de quienes quieren peso recurren a las plantas medicinales. En concreto, el 12 por ciento de los encuestados utiliza o ha recurrido a la fitoterapia para ello. En este sentido también destacan las mujeres por encima de los hombres, y por grupos de población, las amas de casa, quienes se encuentran entre los 40 y 49 años y los residentes en Cataluña y Andalucía.
La encuesta revela que la mayor parte (59 por ciento) de los consumidores que planean perder peso les gustaría que su farmacéutico les asesorara con un programa que incluyera dieta, ejercicio y plantas medicinales. Quienes más receptivos se muestran a ese asesoramiento son las mujeres menores de 40 años y los que menos los mayores de 65 años. Por regiones, los andaluces son los más partidarios y los que menos vascos, catalanes y gallegos.
“Acompañadas de dieta y ejercicio, las plantas medicinales pueden lograr una pérdida moderada pero constante de esos kilos de más y de una manera saludable”, explica el profesor Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA).
Por su parte, la profesora Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta de INFITO, destaca que “los preparados de plantas medicinales que podemos encontrar en la farmacia con un registro sanitario tienen todas las garantías de eficacia y seguridad y los consumidores cada vez son más conscientes de que las plantas medicinales con indicación terapéutica son medicamentos como los de síntesis y la farmacia es el único lugar donde se deben adquirir”.
“Según las necesidades de cada persona, el farmacéutico recomendará el uso de una u otra planta”, añade Navarro, “ya que, debido a su formación académica, es el profesional mejor preparado para aconsejar qué preparados son más adecuados para cada tipo de sobrepeso, y derivar al médico en caso de obesidad o patologías asociadas”.
En la revisión monográfica ‘Plantas medicinales para el tratamiento del sobrepeso’, editado por INFITO con la colaboración de la SEDCA, se recogen las diferentes tipos de plantas medicinales indicadas en el tratamiento coadyuvante del sobrepeso, como las lipolíticas, que reducen la absorción de la grasa, como la garcinia; otras actúan a través de la termogénesis o temperatura corporal, como el té verde; las hay saciantes, como el glucomanano; reductoras del apetito, como el naranjo amargo o citrus; y preparados destinados a mejorar la función hepatobiliar y digestiva, como la alcachofa, entre otras.
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Plantas lipolíticas y plantas reductoras del apetito

Entre las plantas conocidas como lipolíticas, que reducen la absorción de la grasa, destaca la garcinia, que es empleada desde antiguo en la India tanto como especia como en tratamiento de distintas enfermedades, tales como hepatitis, laringitis, infecciones bucales y reumatismos.
En la composición del fruto de la garcinia entran a formar parte numerosos constituyentes, entre los que destaca el ácido hidro-xicítrico (AHC), cuyo efectos sobre la regulación en la síntesis de ácidos grasos, lipogénesis, apetito y pérdida de peso, han sido objeto de amplios estudios in vitro e in vivo, acompañados de numerosos ensayos clínicos. Así, los resultados obtenidos en numerosos estudios farmacológicos permiten concluir que el AHC y los extractos de garcinia se encuentran especialmente recomendados en los tratamientos de sobrepeso en los que no existe una severa restricción calórica, así como coadyuvante para evitar nuevas ganancias ponderales tras la conclusión de una dieta hipocalórica.
En el caso de las plantas reductoras del apetito destaca el fruto del naranjo amargo, cuya corteza o pericarpio es empleado en la elaboración de fitopreparados destinados a su utilización como coadyuvantes en el tratamiento del sobrepeso y de la obesidad. Los resultados de distintos ensayos clínicos muestran un incremento del metabolismo basal, así como que las pérdidas de peso y de masa grasa eran significativas respecto a los grupos placebo. Esta actuación sobre el peso y la grasa corporal puede ser atribuida, al menos en parte, a una disminución del apetito y/o a un incremento moderado en el gasto energético.
Por otra parte, se ha atribuido a los preparados de corteza de naranja amarga, como consecuencia de su carácter de agonistas adrenérgicos, la capacidad de enlentecer los movimientos gastrointestinales, lo cual contribuiría a crear una sensación de saciedad, con la consiguiente disminución del apetito.
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Estimuladoras de la actividad termogénica: el té verde
El té verde está indicado para perder peso por estimular la actividad termogénica, y por tanto la combustión de las grasas, propiedad que también tienen dos plantas estimulantes, el mate y el guaraná, tal y como señala el manual ‘Plantas medicinales para el tratamiento del sobrepeso’.
Según se recoge en los estudios analizados por INFITO, el uso habitual de preparados de té verde estandarizados ayuda a reducir el colesterol LDL (el malo), los triglicéridos y el cociente LDL/HDL. Sus compuestos vegetales han demostrado que podrían ayudar a prevenir la aparición de ciertos tipos de cáncer y la enfermedad coronaria.
Asimismo, los componentes mayoritarios del té verde reducen la acumulación de ácidos grasos libres, colesterol, glucosa, insulina y leptina, entre otros. A las catequinas, uno de sus activos más importantes, varios estudios le atribuyen un aumento importante de la termogénesis, niveles que se alcanzan con la administración de cafeína pero a niveles muy elevados.
Estas propiedades ayudan a perder peso y se centran en la grasa abdominal y subcutánea. “Otra de las ventajas que aporta el uso de esta planta es el hecho de que no produce diarreas puesto que las grasas que no son absorbidas no pasan por el proceso de emulsión”, asegura Ortega.
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Plantas saciantes y plantas depurativas

Por su parte, el glucomanano es una fibra que, al ser ingerido con una cantidad considerable de agua, se hincha en el tubo digestivo, lo que genera sensación de saciedad. Numerosos estudios han constatado la eficacia del glucomanano en el tratamiento del sobrepeso, el estreñimiento, la hiperglucemia y la hipercolesterolemia.
La mayoría de sus actividades están relacionadas con su capacidad de absorber agua, lo que le permite aumentar hasta 100 veces de tamaño cuando entra en contacto con este líquido, transformándose en un gel viscoso no digerible. Además, el glucomanano se usa en alimentación como fibra soluble desde hace dos décadas (en países occidentales). “Los especialistas aconsejan tomar entre 3 y 4 gramos al día para reducir el exceso de peso en personas con sobrepeso”, afirma la profesora Ortega. En Japón se usa el glucomanano desde el siglo IX como alimento. Otras plantas saciantes son el fucus y el plantago.
Por último, entre las plantas indicadas para el sobrepeso por sus propiedades depurativas destaca la conocida alcachofa. En concentraciones adecuadas también provoca la disminución de los lípidos en la sangre y es capaz de reducir los síntomas del síndrome de colon irritable. Uno de sus componentes, la cinarina, está especialmente indicado para reducir el nivel de colesterol y eliminar kilos.
Los voluntarios que se sometieron a un ensayo clínico con cinarina experimentaron una disminución del 20% de colesterol y perdieron, además, 5 kilos de media. La combinación de sus propiedades antioxidantes, que evitan la oxidación del LDL-colesterol, e hipocolesterolemiantes, hace de los preparados de alcachofa un fitomedicamento ideal en la prevención de la aterosclerosis y otras alteraciones cardiovasculares asociadas al sobrepeso”, afirma la profesora Concha Navarro.
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