Si vas a viajar al extranjero este verano... prepárate a fondo
En salidas al extranjero, sólo un tercio de los viajeros españoles toma las medidas de profilaxis necesarias cuando emprende sus vacaciones en un lugar con peligro potencial. Esto ha provocado que aumenten las consultas médicas al regreso de estos viajes.

En los últimos años se ha producido un gran incremento del número de personas que viajan al extranjero, lo que provoca que muchas personas puedan estar en contacto con enfermedades infecciosas diferentes a las de su entorno habitual, la mayoría de ellas fácilmente evitables si se siguen unos consejos básicos.
Sin embargo, y a pesar de este aumento de viajes y de disponer de una cada vez mayor información, los viajeros españoles no siguen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no acuden a ningún centro especializado, y no consultan al médico en ningún momento antes de emprender el viaje.
Así, cada año, casi un millón de españoles eligen las zonas del trópico y subtrópico como destino vacacional, y, a su vuelta, se estima que entre el 5 y el 10 por ciento de estas personas acudirá a la consulta del médico, por lo que en España se estarían produciendo entre 50.000 y 100.000 consultas anuales derivadas del viaje, destacan, a este respecto, los expertos.
Algunas de estas dolencias pueden ser potencialmente graves, como es el caso del paludismo o la malaria, explica el doctor Rogelio López-Vélez, jefe de la Unidad de Medicina Tropical y Parasitología Clínica del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal.
En este sentido, desde el Ministerio de Sanidad ya han recordado a quienes vayan a viajar el extranjero, en especial si el destino es una país exótico o tropical, que deben consultar con suficiente antelación a alguno de los 48 Centros de Vacunación Internacional que existen en nuestro país para adquirir información personalizada de la zona que van a visitar.
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¿Protegidos al viajar?
Tradicionalmente, el viajero piensa que debe recurrir a algún tipo de protección (como vacunas o profilaxis antimalárica o repelentes antimosquitos) cuando se dirige a zonas denominadas “de alto riesgo” (zonas tropicales del continente americano, África Subsahariana o el sudeste asiático).
Sin embargo, no lo hace cuando va a otras zonas que no son consideradas de alto riesgo (países como Cuba, México, Brasil, Uruguay y todo Centroamérica). A pesar de que allí viajan la mitad de los españoles que eligen destinos exóticos, éstos no toman medidas de protección.
“Por este motivo, los españoles que viajan al trópico o al subtrópico necesitarían utilizar medidas de protección, como los repelentes, cada vez que vayan a estas zonas”, subraya el doctor López-Vélez. “Es una medida imprescindible cuando se eligen lugares exóticos como destino vacacional, y no sólo para evitar las picaduras de los mosquitos, sino ante todo tipo de artrópodos, como las garrapatas o las moscas”.
Para el médico López-Vélez es necesario que haya un compromiso mayor no solo de los médicos, sino también de las agencias de viaje para advertir a los turistas sobre las enfermedades a las que pueden estar expuestos en sus destinos y agregó que las oficinas de farmacia serían lugares óptimos para dar a los viajantes algunas indicaciones para que supieran a qué se pueden exponer y qué medidas de protección se deben tomar.
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Lo que funciona y lo que no

Según los datos de los investigadores internacionales presentados por López-Vélez, artículos como los emisores de ultrasonidos, las muñequeras y tobilleras impregnadas con insecticidas, la ingesta de B1 y los espirales, son infructuosos para evitar las picaduras de los mosquitos.
Para estar protegido es necesario usar repelentes (que tienen una duración de 3 a 4 horas), el uso de mosquiteras impregnadas con insecticidas y en algunos casos, menos probados científicamente, vestir colores claros, ya que algunos mosquitos son atraídos por los colores oscuros.
Asimismo, el jefe de la Unidad de Medicina Tropical y Parasitología Clínica recuerda que al lavarse las manos o secarse el sudor con un pañuelo, el repelente también se lava y que, además, estos productos no son efectivos si se usan combinados con los protectores solares. "Es mejor aplicarse el protector y después de unos 20 o 30 minutos usar el repelente", aconseja este experto.
La protección más eficaz ante todos estos tipos de mosquitos son los repelentes con N,N-dietil-m-toluamida (DEET) con una concentración del 45 por ciento. “Ésta es la concentración idónea porque es la de mayor eficacia, no tiene ningún riesgo sobre las personas e incluso se puede administrar en niños de más de dos meses sin ningún peligro”, afirma el especialista, que advierte que “en concentraciones mayores, la eficacia no aumenta y pueden llegar a ser tóxicos”.
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Tampoco hay que olvidar...
Además de las medidas profilácticas preventivas, los expertos señalan una serie de recomendaciones importantes a tener en cuanto cuando se realiza un viaje de este tipo. Así, se aconseja visitar al médico en el caso de que se padezca alguna enfermedad y llevar la cantidad suficiente de medicación en el caso de personas sometidas a tratamiento.
También advierten de la importancia de informarse sobre el sistema local de asistencia sanitaria y la extensión de la cobertura de su seguro, elegir ropa y calzado adecuados, y procurar llevar un pequeño botiquín que contenga material de cura y algunos medicamentos como analgésicos o antihistamínicos.
Asimismo, se insiste en que hay que tener precaución con los alimentos y bebidas, que son la causa más frecuente de enfermedad en el viajero. A este respecto, señalan que se deben lavar las manos con frecuencia para evitar infecciones; beber agua embotellada o debidamente tratada, y evitar el consumo de hielo que no haya sido preparado con agua segura; consumir sólo leche envasada y derivados lácteos debidamente higienizados; prestar atención a la repostería y a los helados; y evitar productos crudos.
Una vez en el lugar de destino, se debe prestar especial atención a los riesgos relacionados con el entorno, como el calor, la humedad y la exposición directa al sol, especialmente en las personas mayores y los niños. Además, se debe extremar las medidas de precaución tanto en lo referente a los accidentes de tráfico como a las lesiones o contagios que se producen en los lugares de baño; y cuidar la higiene personal.
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Riesgo en algunas zonas de España

Por otro lado, este experto advierte del posible riesgo que puede haber en algunas zonas de España con respecto a transmisión de enfermedades tropicales. Así, señala que aunque bajo, en nuestro país también existen zonas de riesgo potencial de picaduras de mosquitos que podrían transmitir dolencias tropicales, como el Aedes albopictus (más conocido como “mosquito tigre”).
Y es que el cambio climático que se está produciendo durante los últimos años ha provocado la aparición en España de una pequeña población de esta especie de mosquito, que por el momento se localiza en el Bajo Llobregat, en Cataluña. También se puede encontrar en países del entorno europeo con un clima similar al español, como es Italia e incluso Albania.
“Existe un riesgo potencial, pero actualmente mínimo, de que este insecto pueda llegar a transmitir en España enfermedades como el dengue, o el virus del Chikungunya”, subraya el doctor López-Vélez, que destaca que “si el cambio de clima sigue su evolución, podría propiciar el aumento de la población de estos mosquitos en nuestro país al cabo de unos cuantos años”.
Además, en España existen otros tipos de mosquitos (flebotomos) cuyas picaduras pueden transmitir dolencias como la leishmaniasis. “El Mediterráneo es el lugar de más proliferación de estos insectos, sobre todo en la zona de Levante y en el sur de la península”, explica el doctor López-Vélez. “En el interior se pueden encontrar en los lugares cercanos a marismas y lagunas”, concluye el experto.
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