Las ayudas técnicas
Mercado de la tecnología de la rehabilitación

 

Las ayudas técnicas
Las ayudas técnicas proporcionan un amplio campo de conocimientos y actividades que permite incorporar nuevos horizontes en el manejo de la persona con discapacidad.Podemos definir las ayudas técnicas como cualquier dispositivo que permite a una persona suplir, compensar o paliar una situación de desventaja derivada de su discapacidad.             

Estas ayudas técnicas, que en un principio eran muy rudimentarias (aunque no por ello carecían de utilidad), están evolucionando constantemente de manera vertiginosa debido, por un lado, al aumento de las demandas de los discapacitados, por otro, al enorme auge de las nuevas tecnologías que, como no podía ser de otra manera, también se han incorporado al mundo de la discapacidad y, finalmente, debido a su importancia cuantitativa del colectivo al que van dirigidas (el número de personas con discapacidad está en aumento si pensamos que la edad media de la población está en aumento y las personas de edad avanzada con gran frecuencia presentan alguna discapacidad).

Esto ha provocado que los dispositivos actuales alcancen niveles de sofisticación difíciles de imaginar hace unos años.

Tal es el desarrollo experimentado por las ayudas técnicas que ha provocado la aparición de un concepto más amplio denominado Tecnología de la Rehabilitación y que puede definirse como "cualquier tecnología de la que pueden derivarse productos, instrumentos, equipamientos o sistemas técnicos accesibles por personas con discapacidad y/o mayores para evitar, compensar, mitigar o neutralizar la deficiencia, discapacidad o minusvalía y mejorar la autonomía personal y la calidad de vida". Es decir, supone un conjunto de ayudas técnicas y servicios para potenciar la autonomía de las personas con discapacidad. Este concepto engloba no sólo el de ayudas técnicas sino todas aquellas actividades relacionadas con ellas (investigación, comercialización, etc.) y que influyen en la llegada de esos productos a sus destinatarios finales.

Este tipo de tecnología permite la posibilidad de actuar en los 3 niveles que establecía la clásica clasificación de la O.M.S. sobre las consecuencias de la enfermedad (deficiencia, discapacidad y minusvalía), revisada recientemente y, a diferencia del resto de tecnologías sanitarias, es la única que se ocupa de la discapacidad y la minusvalía.

Por ejemplo, una silla de ruedas no puede curar una lesión medular (deficiencia) a un paciente, pero si le permite compensar la posibilidad de desplazamiento (discapacidad) e, incluso, le puede facilitar su incorporación a un puesto de trabajo (minusvalía). Otra de las aportaciones de la Tecnología de la Rehabilitación es la incorporación de sistemas de evaluación de estos dispositivos que nos aportan datos de enorme valor para ajustar la indicación y la selección del mismo por parte de los profesionales prescriptores.

 


 

Mercado de la tecnología de la rehabilitación
Para que una ayuda técnica llegue a su destinatario intervienen una serie de agentes que configuran el llamado mercado de la Tecnología de la Rehabilitación. La participación de cada uno de ellos es fundamental y el éxito depende de una correcta interconexión entre todos ellos. Todas las acciones emprendidas en el área de las ayudas técnicas exigen el esfuerzo coordinado de cada una de las partes. Para ello es fundamental el conocimiento de su existencia y de sus funciones.
 

Empezaremos hablando de los usuarios. Representan el destinatario final del producto y, por tanto, los primeros interesados en que dicha ayuda técnica se adapte en indicación y precio a su situación. Se trata del protagonista esencial sobre el que han de girar todas las actividades. La prescripción de la ayuda técnica ha de ser individualizada. Por ello, es fundamental escuchar su opinión, no sólo sobre sus requerimientos previos, sino también sobre su experiencia al utilizar el dispositivo correspondiente, para así poder mejorar en próximas prescripciones o diseños. Su participación puede ser de forma individual o en forma colectiva por medio de las asociaciones de usuarios que recogen la opinión de un grupo mayoritario de personas.

A continuación están los profesionales. Constituyen una amplia gama que se centra en los integrantes clásicos recomendados en los textos de Medicina de Rehabilitación, pero que desgraciadamente, se ven con tan escasa frecuencia en nuestros servicios hospitalarios. Me refiero a médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, técnicos ortoprotesistas, psicólogos, trabajadores sociales.

Al precisar el discapacitado de un enfoque global habrá que coordinar la acción de los profesionales que trabajan en distintas Administraciones (Sanidad, Educación y Servicios Sociales). Un grupo relativamente nuevo cuya aportación es cada vez más necesaria en un esfuerzo de adaptación a las nuevas tecnologías son los Ingenieros, Arquitectos, Economistas, etc.

Nada sería posible si no existieran las empresas encargadas de fabricar o de distribuir el producto para así hacerlo llegar al usuario. A la tradicional clasificación de las empresas en fabricantes, distribuidoras/adaptadoras y de servicios, en este sector merece la pena destacar el papel de las Ortopedias, las cuales, en muchos casos, realizan todos esas actividades a la vez, fabricar (aunque en menor medida), distribuir, adaptar y ofrecer servicios.

Importante es el papel que deben jugar los centros de investigación en los que se llevan a cabo investigaciones en torno a ciencias básicas o con una orientación más aplicada a un producto determinado. También en ellos se deben realizar trabajos encaminados a la evaluación y la valoración de las diferentes ayudas técnicas existentes. No todo es inventar nuevos aparatos. Es necesario controlar los ya existentes, evaluarlos para comprobar que sus características son las que facilita el fabricante y valorarlos para acreditar que cumplen la función recomendada. Sólo introduciendo el rigor científico se podrá convencer a las Administraciones correspondientes de la necesidad y rentabilidad de subvencionar las ayudas técnicas.

Finalmente, todo este mercado de agentes y productos debe estar armonizado por las normas dictadas desde las Administraciones Nacionales, Autonómicas o Locales, quienes no sólo han de funcionar como entidades financiadoras sino que deben poner las reglas de las condiciones que debe cumplir cada producto.

 

Fecha de publicación: Febrero 2001

Dr. Angel Gil Agudo
Servicio de Rehabilitación. Hospital La Mancha Centro.
Alcázar de San Juan. Ciudad Real.

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