Episodio
previo de dolor lumbar. Factores
ocupacionales, especialmente vibraciones y levantamiento manual
de cargas. Factores
psicosociales: insatisfacción laboral, tareas desagradables
y repetitivas, ambiente laboral, experiencia de dolor crónico
que contribuye a sentirse deprimido e incapaz. Condiciones
físicas. El ejercicio aeróbico (caminar, bicicleta,
etc.) tiene un efecto beneficioso. Estilo
y hábitos de vida: tabaco, obesidad.
Prevención y normas de higiene postural
A veces el dolor de espalda aparece
por sobrecarga de la misma debido a posturas inadecuadas mantenidas,
movimientos inadecuados durante el trabajo, debilidad muscular,
etc.
El paciente debe aprender a cuidar
su espalda para disminuir el dolor y evitar recurrencias. Para ello
son fundamentales la realización de ejercicio y las normas
de higiene postural.
NORMAS DE HIGIENE POSTURAL
Reposo en cama en decúbito
supino (boca arriba) o lateral, cuidando la hiperlordosis.
Puede ponerse una almohada entre las piernas o bajo las mismas
para estar más confortable.
Levantarse de la cama girando
a decúbito lateral, apoyándose en los brazos
e impulsándose con las manos, manteniendo la espalda
recta.
Sentarse en una silla adecuada,
con la espalda bien apoyada, preferentemente con reposapies,
reposacabezas y reposabrazos.
Realizar actividades sin
forzar la columna lumbar si el objeto está en alto
y flexionar caderas y rodillas si está por debajo de
la cintura.
Coger objetos del suelo flexionando
caderas y rodillas.
Trasladar objetos sin forzar
la columna. Mejor empujar que arrastrar. Fraccionar las cargas
que han de traslasdarse y llevarlas lo más cerca posible
del cuerpo.
Evitar movimientos repetitivos
hacia el mismo lado.
Evitar posiciones estáticas
mantenidas largo tiempo, sobre todo en trabajo en sedestación.
Mantener la espalda recta y las rodillas flexionadas.
Caminar con la cabeza alta,
pelvis hacia delante y pies rectos.
No llevar zapatos de tacón
si se va a permanecer de pie o caminando durante mucho tiempo.
En trayectos largos en coche
descansar cada 2 horas.
En bipedestación mantener
de forma alternativa un pie apoyado en una banqueta.
En el trabajo cuidar la postura
en sedestación, la altura de la mesa y de la silla.
Consejos y recomendaciones
El
dolor lumbar agudo es un cuadro frecuente y, en la mayoría
de las ocasiones, de buen pronóstico. Ante un episodio
inicial sólo es necesario realizar tratamiento para
aliviar los síntomas. Se
deben evitar períodos prolongados de reposo que llevan
a un desacondicionamiento físico y psicosocial que
empeora el pronóstico. No
es lo mismo dolor lumbar que incapacidad por dolor lumbar.
La incapacidad no está relacionada con la severidad
o duración del dolor inicial. Es
necesario involucrarse de forma activa en el tratamiento del
dolor lumbar. La práctica de ejercicio aeróbico
y las normas de higiene postural ayudan a prevenir nuevos
episodios.
Fecha de publicación: Enero 2001
Dra. María José García
Ruisánchez Médico adjunto del Servicio de Rehabilitación.
Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan.