Consisten en la inflamación de los
tendones o de las vainas sinoviales respectivamente. Algunos tendones
se encuentran rodeados de una especie de "funda" denominada vaina,
recubierta en su interior por tejido sinovial. Entre el tendón y
su vaina existe líquido
sinovial que facilita el deslizamiento del tendón en el interior
de la misma. Como en las bolsas serosas, en situaciones de irritación
mecánica, puede aumentar la producción de líquido
sinovial dando lugar a las tenosinovitis.
Se producen por sobrecarga mecánica
continua, por un traumatismo único o en enfermedades reumáticas.
Pueden aparecer de forma aguda o progresar lentamente de forma crónica.
Localización
Las localizaciones
más frecuentes de las Tendinitis y Tenosinovitis son:

Epicondilitis
Es una Tendinitis
que afecta a los tendones localizados en la parte externa del
codo, denominada epicóndilo.
La
causa es la sobrecarga producida en situaciones
de giros repetidos del antebrazo que tiene lugar en ciertos deportes
como el tenis - de ahí la denominación popular de "codo de tenista"-,
y otros deportes de raqueta, esgrima, pesca, atletismo de lanzamiento,
etc. Y también en algunas profesiones como carniceros, carpinteros
o mecánicos por sobrecarga de fuerza en posturas o con instrumentos
incorrectos En algunos casos no se encuentran antecedentes laborales
o deportivos. Puede producirse también después de un golpe directo
sobre la zona.
El
síntoma fundamental es la aparición de dolor en
la parte
externa
del codo, sobre el epicóndilo, solo en determinados movimientos,
a veces durante o tras la práctica deportiva. Puede aparecer también
dolor por la noche, en reposo. Al principio el dolor es leve y
desaparece al evitar el movimiento doloroso, pero puede progresar
hasta hacer casi imposible actos como saludar dando la mano o
coger una botella. Entre ambos extremos existen todos los grados
de dolor e incapacidad. La movilidad del codo no se afecta aunque
sea dolorosa en determinados movimientos. También se reproduce
el dolor al presionar sobre el epicóndilo y puede haber dolorimiento
muscular en la parte externa del antebrazo.
El
diagnóstico es sencillo normalmente, suele bastar
con la exploración y el interrogatorio sobre factores causantes.
A veces se puede hacer una ecografía,
no siendo necesaria en la mayoría de las ocasiones. En casos más
complicados y de forma excepcional hay que realizar otras pruebas
como resonancia o electromiogramas.
El
tratamiento consiste en evitar los factores desencadenantes,
manteniendo en lo posible el reposo funcional
de esos músculos y en combatir el dolor:
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El
consumo de antiinflamatorios, siempre prescritos por un médico,
alivia la sintomatología,
así como muchas técnicas rehabilitadoras, tanto de electroterapia
(ultrasonido, onda corta, láser, etc. ) como masaje y ejercicios
de estiramiento. La termoterapia
- uso del frío y del calor- también será de ayuda. Las
infiltraciones de esteroides
en la vecindad del tendón suelen ser técnicas muy eficaces..
En
cada caso particular se procederá a una indicación determinada
de tratamiento en función de los síntomas, ocupación y disposición
del paciente. No obstante, algunos casos son resistentes a
todas estas medidas y a veces puede ser necesario recurrir
a la cirugía. |
La prevención
es muy importante en tareas que se encuentran asociadas al desarrollo
de este problema: aprender técnicas correctas de entrenamiento
deportivo y adaptación del puesto de trabajo y de las herramientas.
El uso de coderas especiales, con una cinta por debajo del epicóndilo,
puede ser de ayuda en la prevención de estas tendinitis.

Epitrocleitis
Son Tendinitis que
afectan a los tendones localizados en la parte interna del codo
o epitróclea.
La causa es también la sobrecarga funcional
de los mismos producida por movimientos repetidos pero en otros
músculos de la cara interna del antebrazo en actividades laborales
y deportivas como el golf - se conoce popularmente como "codo
de golf"- También se puede producir después de un golpe sobre
la zona.
Es mucho menos frecuente que la epicondilitis. Los síntomas
son los mismos pero con dolor localizado en la cara interna y
reproducción del mismo por movimientos diferentes. Por lo demás
su diagnóstico y tratamiento es exactamente igual al de la epicondilitis.

Tenosinovitis estenosante
de De Quervain
Tenosinovitis que
afecta a dos tendones que comparten una vaina localizados en la
parte externa de la muñeca y que llegan al primer dedo o pulgar
por la parte posterior, haciendo que éste se separe del resto
de la mano y se estire.
La causa suele ser la realización de tareas manuales
repetitivas que requieran este movimiento, como hacer punto o
trabajos como envasadores. Es más frecuente en mujeres.
En cuanto a manifestaciones clínicas, produce dolor
en la parte externa de la muñeca, cerca del primer
dedo,
que puede subir hasta el antebrazo. El dolor aumenta con determinados
movimientos que tensan o irritan el tendón.
Cuando esta inflamación se produce de forma crónica puede llegar
a estrechar la vaina -estenosis -, dificultando el paso del tendón
en su interior y dando lugar a un roce que se puede palpar y a
veces oír, y que se reproduce en ciertos movimientos del dedo.
Para el diagnóstico suele bastar la exploración.
A veces se realizan radiografías y ecografías y solo en casos
determinados resonancia.
El tratamiento consiste en la interrupción temporal
de tareas que provocan dolor, el consumo de antiinflamatorios
con prescripción médica, las infiltraciones de esteroides
en la vaina y la rehabilitación, pudiendo aplicar múltiples técnicas
de electroterapia. En los casos en que la estrechez de la vaina
es tal que impide el deslizamiento de los tendones, puede procederse
a cirugía, que realizará una apertura de la misma.
La utilización de muñequeras especiales puede proteger los tendones
de sobrecarga y la prevención pasa por evitar tareas repetitivas
que pueden desencadenarlo, sobre todo en ciertos puestos de trabajo.

Dedo en resorte
Es una tenosinovitis
estenosante de los tendones flexores de los dedos de la mano.
La causa es la realización de tareas manuales que
supongan traumatismos reiterados sobre la palma de la mano o actividades
repetitivas, por ejemplo carniceros, planchadoras, etc., produciendo
una afectación de varios dedos. Otras veces no se encuentra esta
relación traumática y en estos casos suele ser única. La irritación
continuada de la vaina del tendón ocasiona un estrechamiento de
la misma y un engrosamiento localizado en forma de nódulo en el
tendón.
Las manifestaciones clínicas pueden afectar a cualquier
dedo de la mano, a uno o varios. Se caracteriza por la aparición
de un nódulo doloroso a la presión a nivel de la palma de la mano
- en la zona que se articula con los dedos -, que produce dificultad
para estirar el dedo correspondiente. Esta dificultad puede vencerse
forzando la extensión del dedo, en cuyo caso se produce un chasquido
acompañado de un dolor intenso en el nódulo y en el dedo. La aparición
de un nódulo en el dedo pulgar suele ser más dolorosa e invalidante
que en otros dedos, ya que impide coger cosas.
El diagnóstico se hace por la exploración en la
que se palpan estos nódulos en la palma de la mano y se observa
la restricción de movimientos que producen, que se resuelve al
forzar la extensión con un chasquido doloroso, de ahí el nombre
de "dedo en resorte". No se suele requerir pruebas diagnósticas
aunque se puede recurrir a técnicas de imagen como la ecografía
y la resonancia.
El tratamiento consiste, en general, en el uso
de antiinflamatorios para reducir el dolor y la infiltración de
esteroides
en el nódulo. Se pueden aplicar técnicas rehabilitadoras de electroterapia
en las primeras fases. En casos de larga evolución donde se haya
producido una gran estrechez se debe recurrir a la cirugía para
facilitar el paso del tendón.