|
¿Qué es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
(EPOC)?
Es
la enfermedad más frecuente del aparato respiratorio, y una de las
patologías de base más frecuentes de los ancianos. A pesar de esto,
es difícil conocer con precisión su frecuencia por estar infradiagnosticada.
Se estima que entre el 6,4% y el 17,1% en valores absolutos, y que
una quinta parte de los varones mayores de 65 años la padecen.
Es una enfermedad progresiva con
gran morbilidad y mortalidad, representando la cuarta causa de muerte
en España, con una tasa de mortalidad en mayores de 75 años de 176
por cada 100.000 habitantes y año.
A causa de ella, fallece más de
la mitad de los pacientes en los 10 a 20 años siguientes de su diagnóstico,
si no fallecen antes por alguna otra enfermedad intercurrente relacionada
con el tabaco.

¿Por qué se caracteriza?
La enfermedad pulmonar
obstructiva crónica es un proceso caracterizado por un descenso
de los flujos respiratorios que no cambian de manera notable durante
períodos de varios meses de seguimiento. Siendo la cronicidad,
la irreversibilidad y la invariabilidad de la obstrucción lo que
caracteriza a la EPOC, pudiendo acompañarse o no de hiperreactividad
bronquial.
Hay que señalar que engloba 3 entidades, que en
mayor o menor grado, suelen observarse simultáneamente en todos
los pacientes:

¿Cuáles son sus causas?
Existen múltiples factores que influyen
en el desarrollo de EPOC:
Factores
de Riesgo:
Entre los factores de riesgo demostrados
se encuentran:
| |
Tabaquismo:
Es el factor más importante, relacionándose tanto con el número
de cigarrillos consumidos como con la cantidad de años que
se ha estado fumando. Se ha descrito más tasa de bronquitis
crónica entre los que dejan apagar el cigarrillo y lo encienden
de nuevo, y también entre los fumadores de pipa, en comparación
con fumadores de puro. Fumar cigarrillos bajos en alquitrán
no disminuye la frecuencia de síntomas respiratorios. Los
efectos del tabaquismo pasivo sobre la función pulmonar son
equivalentes a los encontrados en los fumadores activos de
menos de 10 cigarrillos día. El tabaquismo supone el 80-90%
de los casos de EPOC, aunque solo el 15% de los fumadores
desarrollan obstrucción significativa. Entre un 6-10% de los
casos son no fumadores.
|
|
| |
Exposición
profesional tanto a partículas orgánicas, inorgánicas. Hay establecida
una relación entre la intensidad de la exposición y el desarrollo
de la enfermedad.
|
Entre los factores probables y los posibles se
encuentra la polución ambiental, el bajo nivel socieconómico,
el alcoholismo, el tabaquismo pasivo en la infancia, las infecciones
en la infancia.
Factores
predisponentes: Unicamente está demostrado el déficit congénito
de alfa 1 antitripsina. Mientras que el resto son factores probables
o posibles, como son los antecedentes familiares, o la hiperreactividad
bronquial.
Sexo
y edad: Probablemente guarden relación con el efecto acumulativo
de los factores de riesgo a los que el anciano ha estado expuesto
a lo largo de su vida y en parte por efecto del envejecimiento,
con aumento de síntomas respiratorios y descenso de la función
pulmonar.

¿Cuál es su clínica?
En general los síntomas
aparecen en mayores de 50 años, excepto en el déficit de alfa
1 antitripsina. Aunque se han intentado delimitar dos prototipos
clínicos, lo más habitual es que los EPOC posean rasgos de los
dos.
Los
ancianos con bronquitis crónica tienen tos incesante y
expectoración fundamentalmente por las mañanas.
Obesidad con cianosis y disnea progresiva
hasta hacerse de reposo en fases avanzadas. Desarrollan precozmente
cor pulmonale crónico. La clínica aparece a los 40-55 años.
En los ancianos con enfisema predomina la disnea, siendo
la tos y expectoración de escasa relevancia. Suelen ser delgados,
con respiración soplante y solo al final tienen cianosis y cor
pulmonale. La clínica aparece entre los 50 y 75 años.

¿Cómo se diagnostica?
Su diagnóstico se basa
en una buena historia clínica y una exploración cuidadosa, siendo
lo ideal, si el paciente colabora, para obtener un diagnóstico cierto,
la realización de pruebas de función respiratoria.
Aunque
en la radiografía de tórax existen una serie de signos radiológicos
sugerentes de esta enfermedad, en realidad sirve para descartar
otras enfermedades y complicaciones.
La gasometría u oximetría sirve para estimar la gravedad de las
exacerbaciones. Se conoce que los factores que disminuyen la esperanza
de vida en los ancianos con EPOC son la mayor frecuencia de carcinoma
bronquial y la insuficiencia respiratoria. Así como, disminuyen
la supervivencia la hipertensión pulmonar, el número y gravedad
de las exacerbaciones, más de dos hospitalizaciones por año y la
necesidad de ingresar a unidades de cuidados intensivos.

¿Cómo
se trata y se previene?
Las medidas preventivas
principales son el abandono del tabaquismo, el control de la polución
ambiental, la vacunación anual en otoño de la gripe y la vacunación
antineumocócica.
Sepa
usted que las dos únicas medidas que han demostrado prolongar la
supervivencia, son el abandono del tabaco y el tratamiento de la
insuficiencia respiratoria crónica con oxigenoterapia domiciliaria,
un mínimo de 16-18 horas al día, incluyendo el periodo de sueño.
Otro aspecto fundamental es establecer
medidas generales, como son:
| |
Nutrición a base de comidas pequeñas y frecuentes, con una distribución
de 15% de proteínas, grasas un 40%, y el resto en forma de hidratos
de carbono;
Pérdida de peso en obesos;
Rehabilitación pulmonar para movilizar las secreciones e incrementar
la eficacia de la respiración;
Evitar medicaciones peligrosas o inefectivas, como sedantes,
nifedipino;
Adecuada hidratación;
Uso de mucolíticos y expectorantes en las reagudizaciones;
Ejercicio físico acomodado a la situación funcional del anciano,
preferiblemente la libre deambulación;
Tratamiento de las complicaciones psicosociales como son la
falta de autonomía y la depresión-ansiedad a través de una valoración
social y psicológica. |
Por
último señalar, que su médico de familia o el especialista, realizará
la introducción de forma escalonada del tratamiento sintomático
con broncodilatadores y corticoesteroides, en función del grado
de afectación clínica y/o funcional del anciano. Así como le instruirá
sobre las técnicas de los inhaladores, con preferencia de los inhaladores
con cámara y los que dispensan el fármaco a medida que se respira.
Otras medidas
terapéuticas, serán valoradas por su médico a medida que vayan apareciendo,
las distintas complicaciones como infecciones, cor pulmonale, etc.
|