|
Como su propio nombre indica,
es un dolor localizado en el tórax que puede ser originado
por enfermedades localizadas en esta parte del cuerpo o por
problemas en otros órganos.
El dolor torácico en
pediatría es relativamente común y afecta fundamentalmente
a niños mayores (más de 10 años de edad).
En contraste con lo que sucede en el adulto, en los niños
suele ser un síntoma benigno que se resuelve espontáneamente.
Este síntoma genera
angustia tanto en el paciente como en la familia, que suele
interpretar el síntoma como resultado de un ataque
al corazón.
|
|

¿Cuáles son sus características?
Las características del
dolor torácico van a estar en relación con la causa
del mismo:
| |
Idiopático:
Se llama así al dolor torácico en el que
no se encuentra causa alguna. Es la forma más frecuente
en los niños. No suele ser intenso, es más una
molestia, pero es muy duradero (4-6 semanas). Es absolutamente
benigno. |
|
| |
Musculoesquelético:
Es la segunda causa en frecuencia. Está relacionado
con tensión muscular o golpes menores en tórax
o espalda, que han pasado inadvertidos, en general, al desarrollar
deportes enérgicos (fútbol, balonmano, etc.).
Este tipo de dolor suele aumentar con los movimientos y suele
haber zonas en el tórax en las que al tocar o presionar
duela. |
| |
Tos:
En ocasiones una tos intensa, durante varias horas, puede
provocar dolor torácico por fatiga de los músculos
respiratorios. |
| |
Costocondrítico:
Se produce por inflamación de la unión de
las costillas al esternón (hueso alargado localizado
en el centro del pecho, entre el cuello y el abdomen). Este
dolor aumenta con el movimiento y cuando se palpa sobre la
zona dolorida. Suele ser un dolor punzante, localizado y de
duración breve. |
| |
Asmático:
Cuando una crisis asmática es intensa o de larga duración
puede provocar dolor torácico por fatiga de los músculos
respiratorios ("agujetas"). Se asocian otros síntomas
de la enfermedad, como tos, dificultad
para respirar y emisión de ruidos respiratorios como
pitidos (sibilancias). |
| |
Traumatismos:
En este caso existe el antecedente de un golpe
directo en el tórax o en la espalda en las 48 horas
previas al comienzo del dolor. |
|
| |
Neumonía:
Uno de los síntomas de la Neumonía es el dolor
torácico, en general localizado en el lugar donde ésta
se encuentra, por la irritación de la pleura (capa
de tejido que cubre el pulmón y la pared del tórax
por dentro). Suele ser un dolor intenso, de breve duración
y se suele acompañar de los otros síntomas de
la enfermedad, como fiebre, tos, etc. |
| |
Gastrointestinal:
Algunas enfermedades o molestias del aparato digestivo se
pueden manifestar por dolor torácico. Lo más
frecuente, la aerofagia ("flato") que suele producirse
tras las comidas. El reflujo gastroesofágico, paso
del alimento del estómago nuevamente al esófago
(tubo que une la boca con el estómago), puede provocar
también dolor torácico pero suelen aparecer
otros síntomas, como vómitos, ardores, etc.
Cardíaco:
Los problemas del corazón son una causa muy poco
frecuente de dolor torácico en niños. Los niños
que tienen alguna enfermedad congénita del corazón
son los más proclives a presentar este tipo de dolor.
|

¿Cómo se diagnostica?
| El diagnóstico
de la causa del dolor torácico se realiza en general
a través de las características del dolor que
hemos comentado y de la exploración realizada por el
pediatra. Las exploraciones complementarias o pruebas que
más información aportan al estudio del dolor
torácico, son la radiografía de tórax
y el electrocardiograma. En general resultarán normales,
pero permitirán, al menos, descartar las causas más
graves de este síntoma. Los análisis de sangre
u otras pruebas no son, en general, útiles para descubrir
la causa del dolor. |
|

¿Cuándo debemos consultar?
En general, ante la presencia de
un dolor torácico se debe consultar al pediatra aunque el
origen del mismo sea mayoritariamente benigno. Una serie de datos
hacen recomendable una consulta más rápida en un centro
sanitario.
| |
El
dolor fuerte y aparece bruscamente
Si
el dolor despierta al niño
Cuando
exista fiebre
Si
hay otros síntomas de enfermedad como, dificultad para
respirar, palpitaciones, vómitos, etc.
La
presencia de mareo o pérdida de conciencia. |

¿Cómo se trata?
Una vez orientado el cuadro por
las características del dolor,
la exploración física y, ocasionalmente, la práctica
de una radiografía de tórax y un electrocardiograma,
el pediatra recomendará un tratamiento según el tipo
de dolor que se trate:
| |
Idiopático:
No tiene tratamiento alguno y tiene una duración
aproximada de 4 a 6 semanas. En este caso la labor del pediatra
se centrará en tranquilizar al niño y a su familia,
reforzando el carácter benigno de esta dolencia. |
| |
Psicógeno:
Muchas veces mejora únicamente con el hecho de tranquilizar
al niño de que no tiene una enfermedad del corazón
ni de otro tipo. Si el dolor es muy intenso e interfiere de
manera importante con la actividad del niño, escuela,
juegos, sueño, etc., será preciso el apoyo psicológico
y en ocasiones el uso de medicamentos para calmar la ansiedad. |
| |
Musculoesquelético,
Costocondritis, Traumático: Las medidas recomendadas
habitualmente son el reposo, aplicación de frío
o calor, vendajes compresivos y la administración de
analgésicos-antinflamatorios (acido acetil-salicílico,
ibuprofeno). |
| |
Tos,
Asma, Neumonía, Gastrointestinal, Cardíaco: En
general, será necesario completar el estudio, que según
la situación del niño o la potencial gravedad
de la enfermedad que produce el dolor, podrá realizarlo
el pediatra o se llevará a cabo con el niño hospitalizado
(siempre cuando el origen es un problema de corazón).
El tratamiento del Asma (broncodilatadores: medicamentos para
mejorar la entrada y salida del aire de los bronquios), Tos
(antitusivos: medicamentos para calmar la tos), Neumonía
(antibióticos) y del Reflujo gastroesofágico (antiácidos:
medicamentos para disminuir la acidez del estómago),
serán recomendados por el pediatra, en cada una de estas
situaciones. |
|
|