Los síntomas más preocupantes en la intoxicación por anfetaminas y drogas de diseño, y por los que se suele acudir al hospital, son la agitación (el síntoma más frecuente), las convulsiones, las arritmias y la hipertermia.
En caso de agitación violenta:
- Actitud firme y segura, hablando claramente al paciente, diciéndole que queremos ayudarle y en ningún caso discutir con él o llevarle la contraria. Se precisa normalmente contención mecánica entre cuatro o cinco personas, sujetando de las extremidades y la cabeza. Se solicitará ayuda a la policía y una UVI móvil.
- Es necesario que el médico administre fármacos para controlar la agitación, como la "clorpromazina", que mejora también la hipertensión y la fiebre, o el "haloperidol", que disminuye las alucinaciones. Puede ser útil dormir al paciente con sedantes como el "valium", para procurar descanso psíquico y mental.
En caso de convulsiones:
- Desabrochar la ropa ajustada, retirar los objetos cercanos que puedan ocasionar lesiones, y colocar un pañuelo, corbata o monedero en la boca, para evitar morderse la boca.
- Solicitar ayuda sanitaria inmediata y administración de sustancias anticonvulsivantes, en caso de repetirse la crisis o durar más de tres minutos.
Si hay aceleración del ritmo cardiaco y dolor en el pecho:
- Administrar una aspirina (siempre que no se sea alérgico) y trasladar a un centro sanitario para control, realización de electrocardiograma y tratamiento médico.
Si fiebre elevada:
- Administrar antitérmicos, como la aspirina, y colocar paños de agua fría en la cara y el pecho. Si no disminuye, se precisa el ingreso hospitalario para control y evitar las complicaciones (como las convulsiones).
En el hospital, además de tratar cada uno de los síntomas, se perfunden sueros para favorecer la eliminación del tóxico y se realizan análisis toxicológicos. En caso de serias complicaciones para la vida, medidas de soporte vital y reanimación.