En caso de infecciones respiratorias, si se ha estado durante mucho tiempo con una tos intensa, se produce dolor abdominal al respirar o al toser; por agotamiento de los músculos de la pared abdominal, e incluso en caso de neumonía (ver documento relacionado) como ejemplo del dolor referido antes explicado, puede llegar a doler el abdomen, generalmente en el mismo lado dónde se está desarrollando la infección respiratoria.