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¿Son todas
las mordeduras iguales?
Las
mordeduras son consideradas generalmente como heridas de tipo contuso
o punzantes, que comprometen a la piel y se pueden acompañar
de lesiones de estructuras musculares, nerviosas, vasculares, etc.
En el manejo de las mordeduras existen unas normas generales de
actuación que incluyen la limpieza antiséptica, el
recortar los bordes de la herida sin suturar y la prevención
de posibles infecciones. Sin embargo, dependiendo del tipo de agresor,
se pueden plantear distintos problemas clínicos.
Mordeduras
humanas
En el ámbito clínico son relativamente
poco frecuentes las mordeduras por humanos, pero pueden plantear
problemas graves.
Se conocen tres tipos:
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 Genuina:
El agresor clava sus dientes en la víctima pudiendo producir
heridas por punción, desgarros o desprendimiento de tejidos,
particularmente en el lóbulo de la oreja, lengua o pirámide
nasal.
Automordeduras:
generalmente de lengua o labios, que suelen acontecer en caídas
o crisis convulsivas.
Lesiones
por puñetazos (deben ser consideradas como mordeduras), con
abrasión y laceración de los nudillos y la mano. |
El problema clínico más
grave que se presenta en las mordeduras humanas es la infección.
La flora del hombre contiene más gérmenes patógenos
que cualquier animal. Procede, por tanto, considerar la probabilidad
de contaminación masiva de la herida y tratar consecuentemente.
¿Cuál
es el tratamiento más adecuado para estas mordeduras?
La terapéutica de la lesión pasa
por cumplir las normas generales, anteriormente comentadas:
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 Limpieza
cuidadosa con abundante suero y jabón o solución antiséptica.
Examen
de daños.
Desbridar
la herida.
Nunca
suturar primariamente la herida abierta, incluyendo tendones
o nervios seccionados.
Se
aconseja asimismo la administración inmediata de antibioterapia,
siendo de elección la amoxicilina/clavulánico y como alternativa
la cefoxitina.
Procede
administrar toxoide tetánico. |
A
pesar de la posibilidad de infección, y al cabo de 6 horas
de acaecidas, las lesiones de tejidos blandos de cabeza y cara pueden
suturarse bajo cobertura antibiótica y tras realización
de una antisepsia correcta. Generalmente suelen obtenerse buenos
resultados estéticos, aunque a veces hay que recurrir a la
cirugía plástica reconstructiva.
Toda lesión por mordedura humana debe ser correctamente vigilada
por el riesgo de celulitis y gangrena, especialmente si se localiza
en los dedos.
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