En la actualidad la rabia es una encefalitis causada por un virus (Rabdoviridae) y transmitido al hombre por la mordedura de animales infectados.
Son animales potencialmente rabiosos:
- Salvajes: Lobos, zorros, mofetas, linces, murciélagos.
- Domésticos: gatos y perros, principalmente cachorros sin vacunación.
- Raramente los roedores.
Aproximadamente dos millones de personas son mordidas anualmente por animales y 500.000 corresponden a heridas por perros. La incidencia de la rabia en humanos ha disminuido considerablemente en las últimas décadas gracias a la efectividad de un programa de vacunación intensiva en cachorros, fundamentalmente perros y gatos.
En este país, actualmente, el origen más frecuente de la infección por rabia es el grupo de animales carnívoros de especies silvestres.
Se considera una exposición severa al virus de la rabia las mordeduras localizadas en cabeza, cara, cuello, dedos, o de carácter múltiple. El resto de heridas abiertas o de erosiones expuestas a la saliva del animal son consideradas como exposiciones moderadas.
El virus puede persistir en el punto de inoculación, es decir, en el lugar de la mordedura, durante varios días hasta que se produce la progresión por las estructuras nerviosas.