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¿Son todas
las mordeduras iguales?
Las
mordeduras son consideradas generalmente como heridas de tipo contuso
o punzantes, que comprometen a la piel y se pueden acompañar
de lesiones de estructuras musculares, nerviosas, vasculares, etc.
En el manejo de las mordeduras existen unas normas generales de
actuación que incluyen la limpieza antiséptica, el
recortar los bordes de la herida sin suturar y la prevención
de posibles infecciones. Sin embargo, dependiendo del tipo de agresor,
se pueden plantear distintos problemas clínicos.
Mordeduras
por animales potencialmente rabiosos
En la actualidad la rabia es una encefalitis
causada por un virus (Rabdoviridae) y transmitido al hombre por
la mordedura de animales infectados.
Son animales potencialmente rabiosos:
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Salvajes:
Lobos, zorros, mofetas, linces, murciélagos.
Domésticos:
gatos y perros, principalmente cachorros sin vacunación.
Raramente
los roedores. |
Aproximadamente
dos millones de personas son mordidas anualmente por animales y
500.000 corresponden a heridas por perros. La incidencia de la rabia
en humanos ha disminuido considerablemente en las últimas
décadas gracias a la efectividad de un programa de vacunación
intensiva en cachorros, fundamentalmente perros y gatos.
En este país, actualmente, el origen más frecuente
de la infección por rabia es el grupo de animales carnívoros
de especies silvestres.
Se
considera una exposición severa al virus de la rabia las
mordeduras localizadas en cabeza, cara, cuello, dedos, o de carácter
múltiple. El resto de heridas abiertas o de erosiones expuestas
a la saliva del animal son consideradas como exposiciones moderadas.
El virus puede persistir en el punto de inoculación, es decir,
en el lugar de la mordedura, durante varios días hasta que
se produce la progresión por las estructuras nerviosas.
¿Cuáles
son los síntomas de la rabia?
La enfermedad en el hombre se caracteriza
por tres fases: prodrómica, de excitación aguda y
paralítica:
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Fase
prodrómica: Es inespecífica, pudiendo cursar con anorexia, fiebre,
malestar general y dificultad para la deglución, siendo éste
un síntoma importante, producido por las contracciones dolorosas
de los músculos responsables de la masticación.
Fase
de excitación aguda: Se caracteriza por aumento del nerviosismo,
ansiedad, agitación, e incluso por crisis convulsivas.
Etapa
paralítica: Si el paciente sobrevive, sufre esta fase debida
a la muerte neuronal, pudiéndose observar insuficencia respiratoria,
arritmias cardíacas y coma. El resultado final es invariablemente
la muerte. |
¿Cómo
se tratan este tipo de mordeduras?
El tratamiento de las mordeduras por
animales potencialmente rabiosos incluye los principios quirúrgicos
básicos en el cuidado de las lesiones de tejidos blandos:
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Limpieza
Antisepsia
Desbridamiento
Antibioterapia,
si procede |
La
decisión médica más apremiante en estos casos
radica en definir si debe o no administrarse tratamiento antirrábico
en el paciente mordido, en función del tipo y estado del
animal agresor, y de la exposición que ha recibido la víctima.
Cuando el animal es conocido y aislado, puede diferirse la terapia
durante un periodo de observación en el que el animal puede
morir afecto de rabia. Si el animal no es capturado ha de tomarse
una decisión basándose en la incidencia de rabia en
la región, y del comportamiento del animal al atacar.
¿Cuál
es la pauta de inmunización antirrábica?
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Inmunización
pasiva: gammaglobulina antirrábica humana
Vacuna
antirrábica |
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