¿Qué es la cadena de supervivencia?
La RCP por sí sola es de utilidad limitada en la mayoría de las paradas cardíacas. El resultado sólo puede mejorarse cuando la secuencia de acontecimientos ocurre lo más rápidamente que sea posible.

Por ello se ha dado en llamar cadena de supervivencia al conjunto de procesos, que realizados de forma ordenada, consecutiva y en un periodo de tiempo lo más breve posible han demostrado científicamente ser los más eficientes para tratar a los pacientes con parada cardiaca.

En el concepto de cadena de supervivencia se quiere implicar a todo el mundo, se dice que una cadena será tan fuerte como el más débil de sus eslabones, si un eslabón se rompe o se olvida, las posibilidades de supervivencia disminuyen y la integridad neurológica del paciente a largo plazo puede verse afectada. En esta cadena intervienen como eslabones factores no ligados al sistema sanitario, de ahí la importancia de la preparación de la población en el éxito de cada RCP.

Los eslabones de la cadena de supervivencia son los siguientes:

  Acceso precoz
Es el primer eslabón, el que pone en funcionamiento toda la cadena de supervivencia y habitualmente es llevado a cabo por personal no sanitario.

Está compuesto por dos fases:

    Reconocimiento de signos precoces de alarma
Activación del Sistema Médico de Emergencias
 

 

Es muy importante el tener conocimiento de algunos síntomas que pueden ser premonitorios de que un individuo puede ir a presentar en un breve plazo de tiempo una parada cardiaca: aparición súbita de dolor en el tórax, episodio de pérdida de conciencia, episodio de sudoración, presencia de fatiga intensa, etc. Cuando estos síntomas o un episodio de parada cardiaca acontecen se debe proceder con la mayor celeridad a ponerse en contacto telefónico con el Sistema Médico de Emergencias para solicitar ayuda especializada.

 

En todo el territorio nacional existen servicios de urgencia a los que avisar, en algunos lugares el sistema de llamada y de respuesta está más desarrollado y éstas se realizan a través de teléfonos que centralizan todo el operativo como son el 061 ó el 112.

  RCP básica precoz
Las maniobras de RCP básica se realiza sin ningún material y pueden ser llevadas a cabo por personal no sanitario. El rápido inicio de la reanimación influye en la pronta recuperación de pulso espontáneo y en la ausencia de secuelas neurológicas.

Desfibrilación precoz
La utilización del desfibrilador es imprescindible para revertir algunos tipos de parada cardiaca. Aunque son aparatos caros y hasta hace poco sólo existían modelos manuales que tenían que ser utilizados por personal experto en RCP, ahora existen los modelos automáticos y semiautomáticos de muy sencilla utilización y con un precio mucho más barato. Razones que son suficientes para que la Administración facilite la posibilidad de poderlos utilizar en el la mayor proporción posible de paradas cardiacas y que su uso no se limite únicamente a los grandes centros hospitalarios como ha sucedido hasta muy recientemente.

 

RCP Avanzada precoz
La llegada lo antes posible de un equipo de profesionales que sean capaces de utilizar todas las técnicas que han demostrado su efectividad en este tipo de pacientes será el colofón en este proceso que se llama Cadena de Supervivencia.

 

¿Cuándo reanimar a un paciente?
Todos los expertos abogan porque se inicien las maniobras de RCP siempre que se asista a una persona que presente de una manera brusca e inesperada, bien obstrucción de la vía aérea o ausencia de respiración o ausencia de pulso.

Hay que resaltar lo de forma brusca e inesperada, porque lo que pretendemos es devolver la vida con una adecuada función cerebral a una persona, y si la parada cardiaca se presenta en alguien que padece una enfermedad terminal las maniobras de RCP no van a servir para restaurar la actividad cardiaca y lograr su supervivencia. Cuando nos enfrentamos a una situación de este tipo además de las dudas sobre qué hacer, nos asalta esta otra: ¿está indicado reanimar a este individuo?, la respuesta está en reanimar siempre que no padeciera una enfermedad que le iba a provocar la muerte en muy poco tiempo.

La norma será iniciar siempre las maniobras de RCP ante un paro cardiorrespiratorio, con las siguientes excepciones:

  Si la práctica de la RCP supone un grave riesgo para los reanimadores o retrasa la atención a otras víctimas de catástrofe con mayores probabilidades de supervivencia.
Se tenga la seguridad de que la víctima lleva más de 10 minutos en parada cardiaca, salvo que la parada cardiaca sea debida a hipotermia o intoxicación por barbitúricos. En ese tiempo se habrá producido un daño cerebral grave e irreversible.

 

Fecha de publicación: Noviembre 2000

Dr. Julián Mozota Duarte
Médico adjunto del Servicio de Urgencias
Hospital Clínico Universitario. Zaragoza

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