La araña de mar es un crustáceo que vive en las playas y fondos de poca profundidad.
Se entierra totalmente con la arena dejando únicamente los ojos y una aleta dorsal al descubierto, de ahí la gran dificultad para ser vistos y evitar el encuentro casual con dicho ser marino.
Existen varios tipos en nuestras costas; la más habitual es la araña pequeña (también llamada víbora del mar), que pica a los bañistas que la pisan sin darse cuenta de ello.
El veneno resulta ser dañino para el sistema nervioso causando un gran dolor en la zona afectada, gran inflamación que se va extendiendo por toda la extremidad (brazo o pierna) donde se localiza la picadura, pudiendo durar varios días. Los síntomas alcanzan el máximo punto de dolor a los 60-90 minutos.
La picadura puede necrosarse (muerte del tejido) y sobreinfectarse con gérmenes. Puede en ciertos casos quedar un dolor residual en la zona afectada.
El veneno de los peces resulta ser termolábil, es decir, que se destruye con el calor, por tanto el mejor tratamiento reside en sumergir la zona afecta en agua caliente a 45ºC durante 60-90 minutos, además de añadir fármacos analgésicos para el dolor, antihistamínicos para el picor y corticoides para la inflamación.
Normalmente suele ser suficiente con el baño en agua caliente, encontrándose una mejoría espectacular.