¿Cuáles son los principales factores de riesgo - gravedad?
 

Extensión: Las quemaduras son tanto más graves cuanto más extensas son. En quemaduras pequeñas se pude calcular la superficie corporal quemada (SCQ) considerando que la superficie de la mano del niño representa un 1% del total. Para quemaduras graves, y por debajo del primer año de vida, consideraremos la superficie corporal total (SCT) del niño dividida en áreas a las que asignamos los siguientes valores: cabeza-19% de la SCT, tronco anterior-18%, tronco posterior-18%, cada extremidad superior-9%, cada extremidad inferior-13% y genitales-1%. Por encima del año se calcula la superficie quemada de la siguiente manera: por cada año se disminuye un 1% la superficie de la cabeza y se aumenta un 0,5% la superficie de cada extremidad inferior, llegando de esta forma a la proporción de los adultos a los 10 años. A partir de los 10 años el porcentaje es el siguiente: cabeza-9%, tronco anterior-18%, tronco posterior-18%, cada extremidad superior-9%, cada extremidad inferior-18% y los genitales-1%.
Profundidad: Más graves cuanto más profundas.
Localización: Quemaduras no extensas pero que afectan a zonas de pliegues, cara, cuello, tórax, pies, manos y genitales, se consideran graves porque pueden dejar importantes secuelas cicatriciales y gran deformidad.
Agente causal: Todas las quemaduras eléctricas, químicas, por irradiación y en las que se sospeche inhalación de humos, se considerarán graves y peligrosas desde el primer momento.
Sospecha de malos tratos.
Enfermedades previas y/o asociadas congénitas o debilitantes.

 

¿Qué auxilios deben prestarse al quemado en el lugar del accidente?
  Reanimación cardiopulmonar en los casos necesarios (parada cardiorrespiratoria), con respiración artificial y masaje cardiaco.
Neutralización del agente agresor:
  En el caso de llamas, extinguirlas con precaución. Retirar las ropas que no estén adheridas a la piel. La ropa adherida se retirará en el hospital.
Si quemaduras por líquidos calientes, enfriar y retirar la ropa lo antes posible.
Si quemaduras eléctricas, retirar de la red. La reanimación básica casi siempre será necesaria.
Si quemaduras químicas, retirar rápidamente toda la ropa. Agua a chorro durante 20-30 minutos, removiendo el tóxico adherido para su eliminación total. La cal viva no se puede lavar con agua.
En caso de quemaduras oculares lavado prolongado con agua.
Cubrir la zona quemada con un apósito estéril o con tela limpia y, a ser posible, recién planchada
La aplicación de frío local disminuye el dolor y el efecto del calor sobre los tejidos. Suministrar analgésicos apropiados cuidando las posibles alergias medicamentosas.
Para prevenir la deshidratación y evitar las pérdidas de calor excesivas, proteger al niño con sábanas para tal fin (son aislantes térmicos).
Si el tiempo de traslado al hospital es largo, existe material apropiado y personal sanitario entrenado, debe colocarse un catéter para la administración intravenosa de líquidos (solución salina).
Es importante no cubrir las quemaduras con pomadas que dificulten la posterior valoración.

 

¿Dónde evacuaremos al niño quemado?
Se establecen tres tipos de quemados, según su gravedad:
  Grupo 1º: Evacuación urgente al hospital más próximo:
  Quemaduras con extensión superior al 10% de la superficie corporal total, sean de 1º, 2º ó 3º grado.
Todas las quemaduras eléctricas, químicas, por radiación y si se sospecha inhalación de humos.
Graves lesiones asociadas y/o patología concomitante importante. Sospecha de malos tratos.
Grupo 2º: Evacuación no urgente. Consulta especializada urgente:
  Todas las quemaduras de tercer grado.
Quemaduras con extensión superior al 10% de la superficie corporal total que afecten a cara, cuello, manos, pies y genitales, sean de 1º, 2º ó 3º grado.
Grupo 3º: Tratamiento ambulatorio. Control hospitalario:
  Niños que sufran quemaduras leves que sólo precisen tratamiento ambulatorio, valorando el médico la necesidad de consultar con el cirujano plástico.


¿En qué consiste el tratamiento hospitalario?
Una vez en el hospital, se tomarán las siguientes medidas:
  Evaluación cardiorrespiratoria y toma de constantes vitales (tensión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria).
Retirada de ropas, lavado de quemaduras y búsqueda de posibles lesiones o traumatismos asociados.
Colocación de goteros para reponer las pérdidas de líquidos, y administrar sedantes y analgésicos potentes tipo morfina.
Obtención de muestras para análisis.
Protección contra el tétanos y administración de antibióticos para prevenir la infección.
Colocación de sonda vesical para control del ritmo urinario.
Proporcionar el calor y la humedad necesarios.
Tratamiento quirúrgico, bien de urgencia (incisiones en quemaduras que comprometen la circulación) o retardado (colocación de injertos).
Aportar nutrientes por la situación hipermetabólica del niño quemado (mediante nutrición parenteral, es decir, intravenosa).

 

¿Qué medidas deberían adoptarse para evitar las quemaduras en el domicilio?
 

Revisiones y mantenimiento adecuado de las instalaciones eléctricas.
Colocación de disyuntores diferenciales y protección de enchufes.
Almacenamiento adecuado y seguro de combustibles y productos abrasivos.
Revisión periódica de conducciones.
Instalaciones fijas y adecuadas de los fogones de cocina, que estarán alejados de la puerta de entrada.
Situación alta de los hornos.
Utilización de materiales decorativos y tejidos poco inflamables.

Fecha de publicación: Noviembre 2000

Dr. Jorge Juan Fernández López.
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.
Médico UVI Móvil de Zaragoza, Servicio 061 Aragón.


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