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Es necesario considerar,
antes de iniciar la exposición, que la premisa establecida
para la RCP
de adultos (activar inmediatamente el sistema de emergencias para
contar con un monitor desfibrilador) no es válida, debido
a que, raramente, la parada cardiorrespiratoria en la edad pediátrica
se deriva de un problema que desencadena una fibrilación
ventricular, ya que las causas mas frecuentes son los problemas
que producen fallos respiratorios.
Por tanto, se recomienda comenzar las maniobras de RCP
básica un minuto antes de activar el sistema de emergencias.
Para describir las maniobras, estableceremos dos grupos de pacientes
según su edad y haremos recomendaciones específicas
para cada grupo:

Secuencias de actuación:
Al igual que en la RCP
de adultos, el paso inicial para los dos grupos consistirá
en comprobar, mediante estímulos sonoros y táctiles,
si están conscientes.
Si no lo están, se procede a solicitar ayuda a las personas
del entorno y a efectuar inmediatamente el resto de comprobaciones.
El orden de las maniobras será:
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1. Apertura de la vía
aérea.
2. Comprobación de la existencia de ventilación
espontánea.
3. Ventilación, si no respira.
4. Comprobación de la existencia de pulso.
5. Inicio de las compresiones torácicas, si no existe
pulso. |
A continuación, describiremos
las diferentes maniobras para cada grupo:
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Apertura de la vía
aérea
Se realizará mediante las maniobras descritas para
los adultos, teniendo en cuenta que en los lactantes la extensión
del cuello deberá ser neutra, debido a que la prominencia
del occipucio predispone a la extensión del cuello,
al ponerlo en posición de RCP
sobre una superficie plana. En los niños, la extensión
cervical deberá ser moderada. En caso de sospecha de
lesión cervical, se optará por las maniobras
en que no haya que mover el cuello.
Comprobación de
la ventilación
Se recomienda realizar la misma maniobra que en adultos, acercando
el rostro a la boca y la nariz del paciente y observando su
tórax. De no existir ventilación espontánea,
se procederá a la ventilación inmediata con
aire espirado, efectuando 5 ventilaciones lentas (de 1 sg.
a 1 1/2sg. de duración) boca a boca-nariz, en el caso
de lactantes, o boca a boca, en niños. La cantidad
de aire administrada dependerá de la edad y tendrá
que ser suficiente para movilizar el tórax de la víctima,
evitando la distensión de la cámara gástrica.
Comprobación de
la existencia de pulso
Se realizará a nivel braquial, en lactantes, y a nivel
carotídeo, en niños. En ausencia de pulso, en
niños, o si la frecuencia detectada es inferior a 60
pulsaciones por minuto, en lactantes, se procederá
a la realización del masaje cardiaco externo. En lactantes,
se aplicará a nivel del esternón
y a un través de dedo por debajo de la línea
intermamilar, ejerciendo la compresión con los dedos
2.º y 3.º de la mano y haciendo descender la pared torácica
aproximadamente 2 cm. En niños, el punto de masaje
se halla en el tercio inferior del esternón,
dos traveses de dedo por encima del apéndice xifoides.
La presión se aplica con la palma de una sola mano.
En ambos casos, la frecuencia recomendada es de aproximadamente
100 compresiones por minuto, y la sincronización con
la ventilación será de 1 ventilación
por cada 5 compresiones torácicas, siempre aplicadas
por un solo reanimador. En la RCP
pediátrica se comprobará cada 2 minutos la eficacia
de las maniobras, deteniéndolas durante 5 segundos
y comprobando la ventilación y el pulso espontáneos.
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Desobstrucción de la Vía Aérea. Pediatría
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Lactantes
Se alternarán 5 percusiones en la región interescapular,
estando el niño en decúbito
prono sobre nuestro antebrazo, aplicadas con la palma de
la mano, con 5 compresiones torácicas (punto de masaje),
realizadas con dos dedos, estando el niño en decúbito
supino y cambiándolo al otro antebrazo. Seguidamente
se comprobará la cavidad oral y la existencia de respiración
espontánea. En ausencia de respiración espontánea,
se realizará ventilación con aire espirado antes
de volver a repetir el ciclo.
Niños
Si el niño es pequeño, se intentará una
secuencia igual a la de los lactantes, colocándole sobre
los muslos del reanimador, sustituyendo las compresiones torácicas
por compresiones abdominales tras el 2.º ciclo de percusiones
interescapulares.
En niños mayores, la maniobra que se ha de realizar es
la de Heimlich. |

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