Intubación
Endotraqueal
Antes de iniciar la intubación endotraqueal,
se debe disponer de todo el material necesario (fig. 20), una vez
comprobado y en perfecto estado. El tamaño habitual de los
tubos utilizados en varones adultos es del 8-8 1/2, y, en mujeres,
del 7-7 1/2.
Debe ser comprobado previamente inflando el balón de neumotaponamiento.
El laringoscopio se debe coger siempre con la mano izquierda, quedando
la pala por el borde cubital.

Figs. 20, 21,
22, 23, 24, 25.
Se introduce la pala por el lado derecho de la boca,
desplazando la lengua hacia la izquierda, y se deben reconocer las
diferentes estructuras, hasta llegar a la zona donde se colocará
la punta de la pala: La vallecula, si es una pala curva (fig. 22),
o pisando la epiglotis, si es una pala recta.
Una vez colocada en posición, y para poder ver las cuerdas
vocales, se tracciona del mango hacia arriba y delante, con el fin
de no apoyar la pala sobre los dientes de la víctima.
Al visualizar las cuerdas, se cogerá el tubo y, siguiendo
el mismo trayecto que llevó la pala, se introducirá
a través de éstas hasta dejar de ver el balón
de fijación que tiene en su extremo distal.
Una vez colocado, se debe comprobar su situación ventilando
con la bolsa y auscultando en ambos campos pulmonares y epigastrio.
Si la colocación es correcta,
se procederá a la fijación del tubo, inflando el balón
de neumotaponamiento y reiniciando las maniobras de resucitación
con ventilación y masaje cardiaco. En el caso de que el tubo
se encontrara en el esófago, sería necesario extraerlo
y reiniciar la resucitación con ventilación mediante
bolsa conectada a mascarilla y masaje cardiaco externo, volviendo
a intentarlo transcurridos unos minutos.
La duración de la maniobra de intubación no debe sobrepasar
los 20-30 sg., pues durante este tiempo se habrán interrumpido
las maniobras de resucitación.
Luego, se introducirá una cánula de Guedel y se sujetarán
ambos a la cabeza de la víctima con una venda de gasa.
Una vez conseguida la intubación, no será necesaria
la sincronización estricta entre ventilación y masaje
cardiaco.
Con la vía aérea aislada, se deberá
conseguir una frecuencia de 12 a 15 ventilaciones por minuto.
La realización de la intubación orotraqueal nos va
a permitir, además de tener aislada la vía aérea,
disponer de una vía de administración para la mayoría
de los fármacos que se utilizan durante la RCP avanzada.
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