|
¿Qué son las vísceras?
Son los órganos y partes no
musculares de los animales. Están constituidas por fibras
más cortas, por lo que su masticación resulta más
fácil. Su sabor es más fuerte que el de la carne.
Existen dos grandes grupos: las vísceras rojas (hígado
y riñones) y las vísceras blancas (sesos, criadillas
y tuétanos). Hoy día existe un menor consumo, debido
fundamentalmente, al mayor poder adquisitivo de la población.
¿Cuál
es el valor nutricional de las vísceras?
El hígado
y los riñones tienen un valor nutricional semejante a la
carne magra, aunque tienen menos grasa, más colesterol,
más agua, más minerales sobre todo hierro, cobre y
potasio, así como más vitamina B 12 , A,
D y C.
Los sesos, las criadillas y los tuétanos tienen un alto contenido
en grasas y colesterol.

¿Qué
son los derivados cárnicos?
Son productos alimenticios preparados total o parcialmente con carne
o despojos de las especies autorizadas. Algunos de ellos eran utilizados
desde antiguo para conservar la carne por largos periodos de tiempo,
ya que en condiciones normales se descompone y deteriora con facilidad.
Los más utilizados en la antigüedad eran los salazones
y el secado.
¿Qué
son los salazones?
Es carne sometida a la acción
prolongada de la sal, ya en forma sólida o de salmuera, que
garantice su conservación por un período más
o menos largo de tiempo.
La salazón puede preceder al secado y ahumado. En caso de
añadir además de la sal, especias u otros condimentos
se denominará adobado. El valor nutricional dependerá
de la pieza, aunque en general, al tener menos contenido en agua,
está más concentrado y tiene mayor valor nutricional.
Los alimentos más conocidos y consumidos son los jamones,
paletillas y lomos.
Las cecinas y mojamas se obtienen por desecación de la carne
de vaca y caballo las primeras y de atún las segundas.

¿Qué
diferencia existe entre los productos ibéricos y de serrano?
Los ibéricos son productos procedentes de cerdos de dicha
raza y se caracterizan por ser criados en libertad. La alimentación
y la movilidad determinan que la grasa se infiltre en el músculo
lo que le confiere su peculiar sabor y textura. Por la alimentación
del animal pueden ser: de bellota (sólo toman bellotas y
hierba), de recebo (hasta las últimas semanas sólo
toman bellotas y el resto pienso) y de pienso o cebo (son alimentados
exclusivamente con pienso).
Los productos de cerdos de diferentes
razas o cruces, que no son ibéricos, se engloban como blancos,
generalmente se crían en granjas y se alimentan con pienso.
La mejor calidad de los productos, es la que proviene de cerdos
ibéricos alimentados con bellota y criados en libertad. La
composición de su grasa varía con respecto a la de
los demás: aporta menos de un 40% de ácidos grasos
saturados, más de un 50% de ácidos grasos monoinsaturados
fundamentalmente oleico y más de un 10% de ácidos
grasos poliinsaturados, mayoritariamente linoleico.

¿Qué
son los embutidos?
Los embutidos son preparados a partir de carne picada o no, sometidos
a distintos procesos e introducidos en tripas. Pueden estar crudos
o escaldados. Los crudos han sido únicamente adobados y amasados
antes de meterlos en tripa y sometidos después al secado
y ahumados o no (chorizo, embuchado de lomo, salchichón,
sobrasada). Los escaldados son picados más finos y sometidos
a la acción del agua entre 70 y 80 grados y posteriormente
ahumados o no (salchichas, butifarra). El valor nutricional de los
primeros, en general, es mayor que el de los segundos, aunque pueden
variar en todos ellos el contenido en grasa.

¿Cómo podemos encontrarlos en el mercado?
Embutidos de carne: chorizo, embuchado
de lomo, salchichón, salchichas, butifarra, sobrasada.
Embutidos de vísceras: además de la carne contiene
trozos de vísceras (distintos tipos de sabadeñas,
longanizas gallegas, salchichas de hígado,
etc.).
Embutidos de sangre: el principal componente es la sangre, aunque
lleve además carne, vísceras, manteca, tocino y productos
vegetales (botagueñas, morcillas).
Fiambres: tienen variada composición, están constituidos
por carne de cerdo, de vacuno, tocino o sus mezclas, aves y sus
mollejas, huevo, leche y especias formando bloques (jamón
de York, mortadela, roulada, chicharrones, etc.).
¿Cuáles
son las recomendaciones de consumo?
El jamón, la paletilla y el
lomo pueden ser sustitutos de la carne. Las personas con limitación
en el consumo de la sal deben limitar su consumo.
Del resto de los derivados cárnicos, se debe realizar un
consumo ocasional y moderado, pues aportan mucha grasa.
Los productos ahumados igualmente hay que consumirlos con moderación
y esporádicamente ya que diferentes estudios epidemiológicos
los han relacionado con un mayor riesgo para ciertos de tipos de
cáncer.

Tabla II.
Derivados cárnicos
Composición en nutrientes de
derivados cárnicos por 100 g de alimento
| |
Energía Kcal.
|
Proteina g.
|
Glúcidos g.
|
Lípidos
g.
|
|
Jamón del pais
|
380
|
17
|
0
|
35
|
|
Jamón york
|
120
|
20,9
|
0
|
22
|
|
Chorizo
|
468
|
17,6
|
0
|
44,2
|
|
Salami
|
491
|
19,3
|
1,9
|
45,2
|
|
Hamburguesa de buey frita
|
264
|
20,4
|
7
|
17,3
|
|
Salchichas de cerdo fritas
|
317
|
13,8
|
11
|
24,5
|
|
Salchichas Frankfurt
|
274
|
9,5
|
3
|
25
|
|
Paté de higado
|
316
|
13,1
|
1
|
28,9
|
|
Bacon a la plancha
|
228
|
29,5
|
0
|
12,2
|
|