Recomendaciones
de consumo y compra
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Dado
que el huevo es un alimento de elevado valor nutritivo, el
recomendar su exclusión o una restricción muy importante,
puede conducir a problemas peores que los que se desean evitar.
Al
ser un alimento de elevado valor nutritivo, muy fácil de masticar
y digerir, es muy recomendable su consumo sobre todo en la
infancia, adolescencia, embarazo, lactancia, en ancianos,
en procesos de convalecencia y en pacientes que sufran de
gota.
No
existe ningún problema para tomar un huevo al día, excepto
en personas que mantengan niveles elevados de colesterol
que no deben de consumir yemas en exceso, pero no existe
limitación alguna para las claras que se separan fácilmente.
En
el momento de la compra debemos vigilar que la cascara
esté limpia, sin fisuras ni roturas, ya que constituye la
capa aislante de los contaminantes medioambientales; que se
encuentre en embalajes aislantes y la fecha de consumo preferente.
Los huevos que se venden sin embalar, deben además, encontrarse
en zonas limpias y libres de olores fuertes que puedan alterar
su sabor.
Para
valorar su frescura hemos de considerar los siguientes
elementos:
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 El
tamaño de la cámara de aire: a mayor diámetro menor
frescura.
 Al
estrellar el huevo, la clara se extiende menos
cuanto más fresco sea el huevo y la yema cuanto mayor
relieve mantenga.
 El
huevo del día se hunde en un recipiente de agua y a
medida que pasan los días comienza a subir a la superficie.
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¿Qué propiedades especiales tiene el huevo?
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Capacidad
coagulante: Propiedad tanto de la clara como de la yema.
Se produce tanto por el efecto del calor como por la agitación
mecánica. Útil en la elaboración de tortilla, huevos cocidos
y en repostería (flanes, puding, etc.).
Capacidad
espesante: Propiedad de la clara. Por la agitación mecánica
se forma una espuma que es una emulsión agua – aire. Esta
propiedad es muy apreciada en repostería para la elaboración
de merengues, mouses, bizcochos, etc.
Capacidad
emulsionante: Propiedad de la yema que es una emulsión
de tipo aceite – agua. La gran estabilidad que confiere es
debida a su viscosidad y a la lecitina que contiene. Esta
propiedad hace que liguen las diferentes salsas que con ella
se elaboran.
Capacidad
colorante y aromatizante: Propias de la yema, especialmente
importante en pastas alimenticias y en repostería.
Capacidad
anticristalizante: La clara es muy utilizada en repostería
para evitar la formación de cristales, en soluciones muy concentradas
de azúcar, por ejemplo en el turrón.
Capacidad
aglutinante: Característica de la clara y de la yema muy
apreciada en charcutería. Forman geles que engloban otras
sustancias añadidas, muy utilizado para conseguir la textura
del paté.
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¿Cómo consumir y conservar el huevo?

Huevos enriquecidos con ácidos grasos omega 3
Los ácidos grasos omega 3 (ácido
Eicosapentanoico (EPA) (C 20: 5 omega 3) son ácidos grasos del grupo
poliinsaturados que tienen una definida acción antiaterógena (no
se pegan a las paredes de arterias
y venas ocluyendo su diámetro ni endureciendo las capas más interiores),
intervienen en los procesos de inflamación y muestran asimismo una
acción antiagregante plaquetaria y vasodilatadora, por lo que son
recomendados en la prevención de la enfermedad cardiovascular.
Basados
en estos efectos se comercializan unos huevos denominados enriquecidos
con ácidos grasos omega 3. El enriquecimiento no se realiza
en el huevo en sí sino en la alimentación de las gallinas, que deben
asimilar estos nutrientes e incorporarlos a sus estructuras biológicas,
y estos procesos no se pueden controlar. Por tanto el contenido
real en omega 3 es muy variable y depende de muchos factores. Como
media pueden tener entre un 1% y un 2 % más que los huevos normales.
¿Merece la pena el consumo de estos
huevos enriquecidos en ácidos grasos omega 3? En principio no. Son
bastante más caros que los normales, el contenido en omega 3 no
es ni muy elevado, ni constante dentro del mismo envase. Con un
consumo adecuado de pescado de entre tres y cinco veces por semana
estarían cubiertas las necesidades de estos ácidos grasos, resultando
a la vez más económico.

Otras sustancias
"no nutritivas" de importancia para la salud
Desde hace varias décadas se sabe
de la presencia en el huevo de diferentes inmunoglobulinas IgA,
IgY, IgM, IgG, que favorecen, estimulan o mantienen la respuesta
inmunológica del organismo frente a determinadas infecciones.
Es posible aumentar sensiblemente
su carga inmunitaria natural, incorporando al mismo diferentes anticuerpos
y esto ha servido para despertar interés y abrir nuevas vías
investigación como la vehiculización de antígenos en alimentos.
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