¿Qué son las
proteínas? La palabra proteína
proviene del griego protos, que significa "lo primero o lo más importante".
Son grandes moléculas que contienen
nitrógeno. Son el componente clave de cualquier organismo vivo y
forman parte de cada una de sus células y son para nuestro organismo
lo que la madera es para el barco.
Cada especie, e incluso entre individuos
de la misma especie, tiene diferentes proteínas,
lo que les confiere un carácter específico tanto genético como inmunológico.
La mayor similitud con los humanos, la encontramos entre los animales
mamíferos como los bovinos o porcinos y la menor con las proteínas
de los moluscos y las de las plantas.
Las proteínas
están formadas por: carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno
fundamentalmente, aunque también podemos encontrar, en alguna
de ellas, azufre, fósforo, hierro y cobre. Las proteínas
se distinguen de los carbohidratos
y de las grasas por contener además nitrógeno en su composición,
aproximadamente un 16%
¿De donde
se obtiene el nitrógeno? Las plantas lo obtienen de los compuestos
amónicos y nitratos
del suelo, a partir de los fertilizantes químicos, de los abonos
orgánicos o de la materia vegetal en descomposición y, en ciertos
casos, gracias a la existencia en sus raíces de nódulos formados
por bacterias que fijan el nitrógeno atmosférico; el agua del suelo,
y el anhídrido carbónico del aire, les suministran el resto de los
elementos básicos a partir de los cuales sintetizan sus proteínas.
Los animales obtienen la mayor parte del nitrógeno de sus alimentos,
tanto de los de origen vegetal como animal. Como producto de su
metabolismo,
en excrementos o bien tras la muerte del animal, el nitrógeno vuelve
al suelo, donde se recicla y comienza de nuevo el proceso.
¿De que elementos
están constituidas las proteínas? La parte más pequeña en que pueden dividirse
son los aminoácidos. Estos aminoácidos son como las letras del abecedario,
que con un nº determinado se pueden formar infinidad de palabras.
Existen 20 aminoácidos y con ellos se forman todas las proteínas.
De estos aminoácidos 8 son esenciales (imprescindibles), es decir
los tenemos que ingerir con la dieta ya que nuestro organismo no
los puede obtener de ninguna otra forma.
¿El contenido
en aminoácidos tiene importancia nutricional? Dependiendo de que en las proteínas
se encuentren o no todos los aminoácidos esenciales, podemos
clasificar las proteínas
en:
Proteínas
completas: tienen todos los aminoácidos esenciales en
cantidad suficiente y en la proporción adecuada para mantener
la vida y permitir un normal desarrollo y crecimiento. Son
denominadas también, de buena calidad o de alto valor biológico
(es la capacidad que tiene una proteína,
para formar otras nuevas en el individuo que las ingiere).
Las encontramos fundamentalmente en los alimentos de origen
animal (leche, pescado, carne y huevo), y en la soja de origen
vegetal.
Proteínas
incompletas: carecen de alguno de los aminoácidos esenciales,
se denomina limitante; permiten la vida pero no el crecimiento
y desarrollo. Las encontramos en alimentos de origen vegetal:
cereales, legumbres y frutos secos mayoritariamente.
¿Podemos conseguir
proteínas
completas o de alto valor biológico sin consumir alimentos de origen
animal, o con ingestas reducidas de estos? Con la mezcla simultanea de dos proteínas
incompletas deficientes en diferentes aminoácidos esenciales
(cereales más legumbres), o de cualquier proteína
incompleta con otra completa, (cereales y legumbres más carne,
pescado, leche o huevos) se logran unas proteínas
de buena calidad. A menor calidad de las proteínas
de un alimento, habrá que tomar más cantidad del mismo, para cubrir
las necesidades. A este hecho se le denomina complementación o suplementación.
¿Qué
parte del organismo humano está formado por proteínas? Entre el 15 y 20% del peso corporal
de un adulto, en buen estado fisiológico,
está constituido por proteínas.
Aproximadamente la mitad se encuentra en la musculatura, la quinta
parte en la piel y el resto, en otros tejidos y líquidos orgánicos,
salvo en la bilis
y en la orina, donde no se encuentran en condiciones normales.
¿Cuales son
las funciones de las proteínas? El consumo de proteínas
es necesario, además de para aportar todos los aminoácidos esenciales,
para cubrir las siguientes funciones:
Plástica:
Reparar el desgaste diario, producido en el recambio y la
renovación celular y síntesis de nuevos tejidos en situaciones
de crecimiento y desarrollo, ante heridas, fracturas o quemaduras
por ejemplo. Reguladora:
Forman parte de numerosas enzimas,
hormonas, anticuerpos
o inmunoglobulinas, que llevan a cabo todas las reacciones
químicas que se desarrollan en el organismo. Energética:
En ausencia o insuficiencia en la ingesta
de carbohidratos,
o cuando se realiza un consumo de proteínas
que supera las necesidades, proporcionan 4 Kcal/g, siendo
este el fenómeno más costoso para el organismo, además de
implicar una sobrecarga de trabajo para algunos órganos y
sistemas. Transporte:
Contribuyen al mantenimiento del equilibrio de los líquidos
corporales y transportan algunas sustancias, por ejemplo el
hierro o el oxígeno.
¿Cómo utilizamos
las proteínas? Las proteínas
que tomamos a través de los alimentos no son útiles como tales.
Por medio de la digestión, absorción y metabolización han de descomponerse
en aminoácidos libres, y con éstos, se forman las proteínas
propias de cada organismo.
La digestión de las proteínas,
que se ve favorecida por el cocinado, comienza en el estómago
gracias a las secreciones gástricas. Continua en el duodeno
con la acción conjunta de los jugos pancreáticos e intestinales,
reduciéndose a aminoácidos. Estos son absorbidos en el intestino
y así pasan al torrente sanguíneo llegando al hígado,
donde la utiliza para formar sus propias proteínas
y se transforman unos aminoácidos en otros, (con excepción
de los esenciales), pasando nuevamente al torrente circulatorio
desde donde se redistribuyen hacia órganos y tejidos para
formar cada una de las proteínas
necesarias.
Una vez cubiertas todas las necesidades,
el exceso de aminoácidos se destruye. La parte que no es utilizada
se elimina mayoritariamente a través de la orina (90%) y el resto
se pierde con las heces y el sudor.
La estimulación de la producción
de proteínas (síntesis) está regulada principalmente por la hormona
insulina, la hormona
del crecimiento y las hormonas tiroideas.