La patata, excepto en carbohidratos, es pobre en sustancias nutritivas. Contiene un 75% de agua, 20% de carbohidratos, un 2% de proteínas y el resto son minerales como potasio, magnesio y fósforo. No contienen grasas. Es rica en carotenos y ácido ascórbico.
Los carbohidratos se les considera de absorción rápida la cual depende de la forma de cocinado. Así, al cocer a 100ºC, la molécula del almidón se transforma y se favorece su digestión; la absorción es más rápida cuando se fríe la patata o en puré, en el cual, por el calentamiento y el triturado, las estructuras celulares se han destruido. La patata contiene pequeñas cantidades de fibra, fundamentalmente celulosa y hemicelulosas.
La patata es rica en vitamina C, el problema es que ésta vitamina se encuentra localizada fundamentalmente bajo la piel, con lo que una buena parte se pierde en el pelado, además dada su solubilidad en agua, gran parte del resto de la vitamina C se pierde en el caldo de cocción. La mejor manera de cocinar las patatas, para que conserven la mayor parte de sus nutrientes es sin pelar, bien al vapor o al horno, envueltas en papel aluminio.