Se considera dividida en tres zonas:
- Ultravioleta lejana o UVC (l entre 180 y 280 nm)
- Ultravioleta medio o UVB (l entre 280 y 315 nm)
- Ultravioleta cercano o UVA (l entre 315 y 380 nm)
La parte correspondiente al UVC (lejano) es filtrada por la atmósfera, por lo tanto no supone peligro para nosotros. Las radiaciones correspondientes al UVB (medio) y al UVA (cercano), sin embargo, sólo son filtradas parcialmente por la capa de ozono de la atmósfera.
Teniendo en cuenta el progresivo deterioro que sufre la capa de ozono, y que se trata de radiaciones nocivas, se hace necesaria la protección frente a ellas mediante lentes filtrantes cuya transmisión en esa franja del espectro sea nula. De lo contrario, dichas radiaciones podrían causar lesiones oculares.