La toxina botulínica Botox®) es un tratamiento complementario ideal para combatir las arrugas dinámicas de la cara. Las localizaciones que normalmente tratamos con Botox® son:
- Arrugas del entrecejo (músculo corrugator)
- Las comúnmente llamadas "patas de gallo" (resultado de la contracción del músculo orbicularis oculi)
- Arrugas de la frente (músculo frontalis)
- Bandas de contracción muscular en el cuello
Las aplicaciones que han sido descritas más recientemente son en las bandas del cuello formadas por contracción (músculo platisma) y el uso de Botox® como tratamiento de la migraña.
El tratamiento con Botox® de arrugas de tipo dinámico (o de expresión) es muy eficaz.
El efecto tarda generalmente varios días en establecerse. La duración de este efecto varía de un paciente a otro así como del área tratada. Los pacientes no sólo se benefician de los efectos directos del Botox?, sino que también lo hacen reduciendo , por ejemplo, el hábito de contraer el entrecejo, lo que incrementa la duración del efecto deseado. En general, el efecto dura aproximadamente 3-4 meses. Es común la repetición del tratamiento después de 4-6 meses.
Una zona que agradecen muchos pacientes especialmente es la del entrecejo ya que evita expresiones que pueden ser interpretadas como de enfado (cuando en realidad pueden ser no más que un habito o una reacción ante el exceso de luz). Esto tiene efectos positivos en la comunicación no verbal cara al público y a nivel social o familiar.