Disfruta viajando sin correr riesgos
En los últimos tiempos ha aumentado considerablemente el número de personas que, sobre todo durante la época estival, salen fuera de nuestras fronteras y viajan por todo el mundo, en especial a los países exóticos. Sin embargo, este "placer" puede conllevar peligrosas consecuencias si no se tienen en cuenta una serie de recomendaciones necesarias para que todo se desarrolle bien.

Este incremento de viajeros ha supuesto también que haya aumentado el riesgo de sufrir patologías "típicas" de otros países que encierran peligros potenciales para la salud de los extranjeros que acuden a visitar esos lugares. La mayoría de estos problemas sanitarios son de poca importancia (picaduras de insectos u otros animales, gastroenteritis, etc), pero también existen enfermedades graves que pueden llegar incluso a ser mortales (paludismo o fiebre amarilla).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pretendido, a través del Reglamento Sanitario Internacional, concienciar a la población de la importancia de prevenir el contagio de estas enfermedades y la propagación de las mismas por todo el mundo, a la vez que lograr que el viajero pueda disfrutar de sus vacaciones sin correr ningún peligro.
Y es que según informó recientemente el responsable de la Unidad de Medicina Tropical del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Rogelio López Vélez, más del 60 por ciento de los turistas no van vacunados convenientemente o con el nivel de profilaxis suficiente para no contraer infecciones u otro tipo de enfermedades durante sus viajes internacionales,
El riesgo de adquirir enfermedades varía según el país, la zona que se visita, la época del año, el tipo de viaje y su duración. Por ello las autoridades sanitarias lo primero que recomiendan es que se informe muy bien de las condiciones sanitarias del lugar de destino del viaje, para así preparase adecuadamente.
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Enfermedades más frecuentes
Los expertos recomiendan que antes de emprender ningún viaje se realice una visita previa al médico para que éste evalúe nuestro estado de salud y establezca una serie de consejos sanitarios que serán muy útiles a la hora de prevenir posibles contagios. Además, hay que disponer de un seguro médico adecuado para cada tipo de viaje.
Son muchas y variadas las enfermedades infecciosas que se pueden "adquirir" viajando, aunque las más conocidas son las denominadas tropicales, que existen prácticamente de forma exclusiva en los países de esta zona, y que abarcan desde el paludismo, el cólera o el dengue (las de mayor riesgo de contagio), hasta la fiebre amarilla, la tripanosomiasis, o la peste (con un menor riesgo de contagio pero más graves).
Además de estas, también patologías que aunque en nuestro país están prácticamente "extinguidas", en estas zonas se presentan de forma más habitual debido a las precarias condiciones sanitarias que tienen. Este es el caso de enfermedades como la tuberculosis pulmonar, el tétanos, la poliomielitis, la hepatitis víricas, enfermedades de transmisión sexual, toxoinfecciones alimentarias, fiebre tifoidea, o disenterías bacterianas, también conocidas como enfermedades cosmopolitas.
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Recomendaciones y vacunación

Lo cierto es que la mayoría de estas enfermedades pueden evitarse siguiendo una serie de normas sociosanitarias adecuadas y una previa vacunación, aunque nunca debemos olvidar que esto no es suficiente si no va acompañado de unas medidas higiénicas básicas.
En los Centros de Vacunación Internacional, a los que se debe acudir al menos un mes antes del inicio del viaje, se recibe una información personalizada con las medidas preventivas que se deben tomar para evitar contraer enfermedades. Durante el pasado año, en España estos centros atendieron a cerca de 100.000 viajeros y se hicieron un total de 277.566 actuaciones, lo que representa 2,8 consultas por paciente atendido, además de responder a 140.000 llamadas telefónicas.
También se administraron 136.255 vacunas, de las que 37.354 correspondieron a fiebre amarilla (de obligado cumplimiento), 25.838 a fiebre tifoidea y 25.526 a hepatitis A, y se recomendaron otras 74.044 inmunizaciones. Para la prevención del paludismo o malaria se hicieron 65.302 indicaciones de quimiprofilaxis, en prevención de una enfermedad para la que no hay vacuna y que provocó 440 casos diagnosticados en España y tres fallecidos en el año 2000.
En el año 2001 hubo 466 casos y 4 muertes, de los un 22% fueron turistas, siendo Guinea Ecuatorial y Senegal los países donde más personas se contagiaron, según datos de Sanidad.
Sanidad ha informado también de que a través de la red de alerta sanitaria exterior se han comunicado a los centros de vacunación 156 incidencias sanitarias internacionales, entre las que destacaban brotes de fiebre amarilla en Costa de Marfil, Brasil, Guinea y Liberia y cólera en Sudáfrica, países del centro de Africa y del subcontinente indio.
También se ha registrado enfermedad meningocócica en el cinturón subsahariano y en Arabia Saudí, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Kosovo, así como brotes de fiebre hemorrágica en Ebola, Uganda, República Democrática del Congo y Gabón.
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Otros riesgos: agua, comida, insectos, etc
Los alimentos y las bebidas en mal estado suelen ser la causa más frecuente de enfermedad del viajero, en especial la diarrea. Por ello es necesario seguir una serie de consejos para estar seguros de que todo lo que tomamos no está contaminado.
El agua que consumamos debe ser siempre envasada, evitando aquella que se vende en puestos callejeros, así como los zumos u otras bebidas que no estén embotelladas. En el caso de la leche y demás productos derivados lácteos, consumirlos sólo cuando se está seguro que están debidamente higienizados.
No se debe comer nunca alimentos crudos o semicocidos como son las ensaladas, el pescado o la carne. También hay que evitar consumir las comidas que se vende en los puestos callejeros, ya que ésta no suele reunir las suficientes garantías, así como las mayonesas y cremas. La fruta hay que pelarla siempre. Debemos prestar además especial atención a los helados y los cubitos de hielo.
Pero no sólo la alimentación provoca el desarrollo de enfermedades infecciosas. También es importante tomar precauciones con respecto al contagio de enfermedades de transmisión sexual como son el sida o la hepatitis B, muy frecuentes en países de bajo desarrollo.
Las enfermedades transmitidas por insectos son también muy frecuentes en los países del trópico. Por ello es necesario protegerse contra las picaduras con repelentes y utilizando ropa adecuada en cada momento.
A pesar de todo ello son, sin embargo, los accidentes de tráfico la causa principal de muertes en los viajeros. Por ello es necesario extremar las medidas de precaución y cumplir estrictamente las normas de tráfico vigentes en cada país.
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Y a la vuelta ...

Debemos siempre tener en cuenta cuando regresamos de realizar un viaje a una zona con riesgo que no todas las enfermedades se manifiestan inmediatamente o nada más regresar. Algunas pueden aparecer semanas después de producirse la infección, lo que puede complicar su diagnóstico.
Por ello es importante informar al médico de nuestro viaje, ya que de este modo podremos facilitar su labor a la hora de diagnosticar qué nos aqueja y así acelerar el inicio del tratamiento adecuado.
Y es que según los últimos datos, el 10 por ciento de las personas que viajan a zonas tropicales o países en desarrollo necesitan atención médica a su regreso.
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