La Disfunción Eréctil afecta actualmente a más de 100 millones de hombres en todo el mundo y 1,5 millones en España. Su detección y diagnóstico, así cómo el tratamiento más eficaz, son necesarios para la salud general del varón.
La erección es el resultado de un proceso complejo que involucra vasos sanguíneos y sistema nervioso. La misma se produce por un acumulo de sangre en el pene.
El pene está compuesto por tres cuerpos cilíndricos: 2 cuerpos cavernosos y 1 cuerpo esponjoso. En su interior existen múltiples cavidades. Durante la erección se van rellenando de sangre hasta alcanzar una rigidez satisfactoria.
La erección es un fenómeno complejo que se produce en y por el tejido eréctil de los cuerpos cavernosos en función de un estímulo neurológico específico, con unas condiciones hormonales y vasculares correctas.
La erección se produce o bien de forma espontanea en algunas fases del sueño, o bien frente a una estimulación sexual donde se produce una excitación. Cuando el hombre experimenta esta excitación, ya sea de tipo mental o físico, el mensaje para que se produzca la erección es transportado por los nervios y existen una serie de sustancias químicas que son las que trasmiten la orden.
El sistema nervioso central es quien coordina y manda las instrucciones a favor o en contra de la entrada o salida sanguínea. Ante el estimulo sexual, las sustancias químicas abren los vasos sanguíneos y producen un aumento de la entrada de sangre, se llenan los cuerpos cavernosos (esponjas) y se cierra la salida lo que hace que el pene se ponga rígido.