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Enfermedades

Escoliosis

Martes, 9 de enero de 2001.

Escoliosis¿Qué es la escoliosis?

La escoliosis es una desviación de la columna vertebral vista de frente, ocasionando una curva, que se acompaña de rotación de los cuerpos vertebrales y de la aparición de una giba.

Aproximadamente un 10% de la población presenta una leve asimetría del tronco que puede considerarse una variante de la normalidad. Las curvas de más de 10º son anormales y en los niños en crecimiento pueden progresar ocasionando problemas funcionales y estéticos importantes.

Es importante no confundir la escoliosis, en la que el paciente no puede corregir de forma voluntaria su deformidad, con la actitud escoliótica, en la que el paciente si puede corregirla, cuando se le solicita.

Causas de escoliosis

Las causas son variadas, la más frecuente es la conocida como escoliosis de causa desconocida o idiopática, que es un 75 % aproximado de los casos.

Aunque hoy en día no sabemos cuál es la causa de esta deformidad, posiblemente esté ocasionada por varios factores, entre ellos el genético, ya que en algunos casos se ha visto la existencia de antecedentes de escoliosis en los familiares de estos pacientes.

Dentro de las causas conocidas se encuentran:

Las secundarias a otro problema, como puede ser una diferencia en la longitud de las piernas, o a un espasmo muscular como el que aparece en hernias de disco o tumores. En estos casos la escoliosis desaparece una vez corregido el problema principal.

Escoliosis congénitas: Aparecen desde el nacimiento y se deben a malformaciones vertebrales.

Puede ser por una hemivértebra, tan solo se forma la mitad de ella, tomando la forma de una cuña, que favorece la formación de la curva.

También pueden aparecer por la presencia de una barra ósea que une varios cuerpos vertebrales impidiendo el correcto crecimiento de la vértebras y favoreciendo la formación de la curva. En estos casos se deberá descartar la presencia de malformaciones en otros órganos, como pueden ser los riñones, el corazón, etc.

Escoliosis neuromusculares, aparecen en enfermedades como la parálisis cerebral, la espina bífida, o enfermedades musculares como la enfermedad de Duchenne.

Otras escoliosis, aparecen asociadas a enfermedades más raras como la osteogenesis imperfecta, las mucopolisacaridosis, el síndrome de Marfan, o la neurofibromatosis.

¿Cuándo sospechar una escoliosis?

Las escoliosis idiopáticas no suelen dar ningún síntoma, no producen dolor, y en ocasiones las deformidades son leves o las curvas están compensadas, por lo que su detección suele ser a raíz de un reconocimiento médico durante la edad escolar, o bien por los padres que aprecian cierta asimetría en el niño como puede ser un hombro más alto que otro.

En las formas secundarias dependiendo de su causa, además de la deformidad, podremos encontrar dolor como en las fracturas o los tumores, pérdida de masa muscular y fuerza como en las neurológicas, etc.

¿Cómo se diagnostica la escoliosis?

El diagnóstico se realiza por la inspección. La evaluación dará el diagnóstico, la gravedad de la escoliosis y permitirá hacer una estimación del pronóstico de la escoliosis.

Cómo cualquier otra enfermedad, la historia clínica es muy importante, se preguntará por la edad de inicio de la deformidad, por si ha ido en aumento desde que se descubrió.

Es importante conocer si hay antecedentes familiares.

Si hay dolor, si existe debilidad muscular o alteraciones en la sensibilidad de las extremidades.

Una vez recogidos los datos anteriores, el médico observará el aspecto del paciente. Se valorará cómo camina y se hará una exploración neurológica con vistas a descartar una escoliosis secundaria a una enfermedad neuromuscular.

Posteriormente se inspeccionará la espalda, viéndose si el tronco es simétrico, si las escapulas están a la misma altura, si existe una simetría o no, de las caderas. Se pedirá al paciente que se doble hacia delante, observando si existe rigidez o si hay una desviación al agacharse. El médico observará si existen gibas o chepas, midiendo la altura de las mismas. En los niños se observará si han aparecido los caracteres sexuales secundarios, como es la aparición de vello púbico o el desarrollo de las mamas, entre otros, eso dará información del potencial que tiene aún el paciente por crecer. Se medirá la talla del paciente con el fin de en las sucesivas consultas ver la progresión del crecimiento.

Explorado el paciente, si se detecta una escoliosis, se solicitará una teleradiografía anteroposterior de columna, en la que se pueda visualizar toda la columna vertebral. En ella el médico podrá ver la curva o las curvas que presenta, ver en que porción de la columna se sitúa, es decir si es dorsal, lumbar o dorso lumbar. Podrá medir cuantos grados tienen, si existen malformaciones vertebrales, así como el grado de rotación que presentan los cuerpos vertebrales. En dicha radiografía podrá valorarse si el paciente ha finalizado o no el crecimiento.

En caso de que en la exploración se hayan detectado otros signos aparte de la escoliosis, tendrá que realizarse las pruebas oportunas para el diagnóstico de la enfermedad causante de la escoliosis.

¿Cuál es el tratamiento de la escoliosis?

Las escoliosis secundarias a otras enfermedades deberán recibir el tratamiento oportuno a esa enfermedad.

En las escoliosis idiopáticas, dependiendo de los grados de la curva, de como evolucione ésta, de la gibosidad, de la edad del paciente y del grado de maduración ósea se optará por un tratamiento u otro.

La vigilancia, el uso de corsés y la cirugía serán los tratamientos que se usarán.

El ejercicio, las manipulaciones o la estimulación eléctrica no se han demostrado efectivas para esta patología.

De forma general podemos decir que aquellas curvas que son menores de 20º sólo deberán ser vigiladas de forma periódica, con el fin de ver si la curva evoluciona, es decir, si aumenta o no.

Cuando la curva mide entre 20 y 50º el tratamiento consistirá en un corsé, dependiendo de la localización de la curva, se elegirá el tipo de corsé.

El corsé se confeccionará por un técnico ortopédico, siendo el médico quien debe vigilar que el corsé esté bien confeccionado, adaptado y realice la función de contención que se pretende. Con este tipo de tratamiento se pretende contener el aumento de la curva. El paciente deberá ser vigilado regularmente cada 4-6 meses, para ver si la curva aumenta y si el corsé logra contener las curvas, así como si hay que hacer modificaciones en el corsé o cambiarlo.

El uso por el adolescente en muchas ocasiones se convierte en un problema, ya que éste lo rechaza por motivos estéticos, y limitarle parcialmente su vida de relación y actividades deportivas. Por esto, se intentará siempre que sea posible, el uso de corsés bajos, que no sobresalgan de las ropas. Sea deberá recordar al paciente y sus familiares que el uso debe hacerse 23 horas al día usando la hora restante para el aseo y la realización de unos ejercicios de flexibilización. En ocasiones y siempre teniendo en cuenta el tipo de curva y su potencial de poder aumentar, se puede optar por un corsé de uso nocturno. Una vez finalizado el crecimiento se procederá a la retirada del corsé de una manera progresiva.

En aquellas curvas que superan los 50º deberán remitirse al cirujano ortopédico para tratamiento quirúrgico, que tras valoración del caso, si está indicado, procederá a la corrección de la curva mediante la unión de las vértebras mediante injertos óseos y unas barras metálicas. Deberá tenerse en cuenta la edad y la estatura del paciente, ya que tras la cirugía se limitará el crecimiento del paciente. 

En los pacientes que han finalizado el crecimiento, no es preciso de entrada un tratamiento, como norma general, las escoliosis de menos de 30º no progresan una vez finalizado el crecimiento.                         

Pronóstico y complicaciones

El pronóstico dependerá de la causa que motive la escoliosis.

En la escoliosis idiopática dependerá del tipo de curva, de los grados que tenga y la velocidad de progresión de la curva, y de la edad de aparición. De forma general aquellas curvas que aparecen a edad más temprana son de peor pronóstico, así como aquellas que evolucionan rápidamente. En las escoliosis idiopáticas durante el periodo que precede al estirón puberal existen más posibilidades de que las curvas de la columna aumenten, por lo que requerirán un control más frecuente.

Las complicaciones que puede presentar la escoliosis son fundamentalmente dos:

Por un lado la deformidad de la columna produce un defecto estético.

Por otro lado las deformidades severas de la caja torácica pueden producir dificultades respiratorias. 

Prevención y Factores de riesgo

No existe forma de prevenir la escoliosis idiopática, siendo deseable su detección temprana, con el objetivo de descartar formas secundarias de escoliosis así como por intentar controlar la progresión de las curvas.

Una pregunta muy común es si los niños o jóvenes con escoliosis pueden o no hacer deporte, la respuesta es que no se deben mantener actitudes rígidas respecto al deporte, debiéndose permitir al paciente su realización.

Otra pregunta frecuente, es si las mochilas que llevan los niños al colegio pueden ser la causa de la deformidad, la respuesta es que no existe evidencia de que dicha carga sea el origen de la deformidad.

Lo mejor es que durante la edad de crecimiento se realice una exploración de los niños para descartarla, esto se puede realizar por los pediatras durante las revisiones escolares. Si tiene antecedentes familiares, o si presenta asimetría en los hombros, en las caderas o en caso de gibas patentes, debe remitirse a un especialista, como puede ser el médico rehabilitador.

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