Dolor y sus tratamientos
¿Cuáles
son los opiáceos?
Se dividen en débiles
y potentes en función de la existencia o no de efecto
techo y en la forma de prescripción. No existe una
dosis estándar recomendable. En su utilización
debe de tenerse en cuenta:
-
Tratamiento previo
con opioides
-
Severidad y mantenimiento
del dolor
-
Edad del paciente
-
Extensión
del cáncer, particularmente si existe afectación
hepática y/o renal
-
Patologías
concurrentes
-
En el anciano
deben utilizarse dosis de inicio bajas
-
Deben pautarse
dosis de rescate
-
Se recomienda
utilizar codeína y morfina.
Presentaciones,
vías de administración y dosificación
Forma oral soluble:
No está comercializada y la tiene que preparar el
farmacéutico. Deben darse cada 4 horas
Forma oral sólida: Administración:
cada 12 horas.
Forma parenteral-subcutánea: Es
una buena alternativa en casos de oclusión intestinal,
intolerancia oral o agonía. Debe administrarse cada
4 horas o en perfusión contínua.
Los opiáceos
presentan efectos secundarios
-
Tolerancia:
progresiva disminución de su efecto con el uso
continuado, de manera que se requieren dosis mayores para
conseguir la misma analgesia.
-
Dependencia
física: no implica adición. Es un estado
fisiológico que se caracteriza por la aparición
de un síndrome de abstinencia cuando se suspende
de forma brusca un opioide.
-
Adicción:
síndrome psicológico y de comportamiento
que se caracteriza por una búsqueda compulsiva
del fármaco/droga, pérdida del control sobre
el uso del fármaco/droga y uso continuado pese
a sus efectos perjudiciales. Es excepcionalmente rara
su presencia en enfermos con cáncer.
-
Estreñimiento:
Puede requerir una asociación de ablandadores de
las heces con laxantes. Su elevada prevalencia en pacientes
tratados con opioides aconseja manejo profiláctico.
-
Nauseas y vómito:
no son frecuentes y son transitorios.
-
Sedación:
es común. Desaparece tras 3-5 días de mantener
una dosis constante. La intensa sedación puede
requerir disminuir la dosis.
-
Delirium:
especialmente frecuente en el anciano Suele desaparecer
tras 3-5 días de mantener una dosis constante.
Si es persistente o severa puede requerir disminuir la
dosis.
-
Mioclonias,
prurito y retención urinaria: son raros.
-
Depresión
respiratoria: rara.
¿Cuáles
son los fármacos coadyugantes?
-
Antidepresivos,
anticomiciales y anestésicos locales.
-
Corticoides:
son útiles en los casos de infiltración
tumoral del nervio o el hueso y para reducir la cefalea
debida a metástasis cerebrales. Son de elección
en caso de compresión medular.
-
Benzodiacepinas
son útiles en el control del dolor producido por
la contracción de la musculatura.
-
Espasmolíticos:
útiles en el tratamiento del dolor producido por
la contracción de una víscera hueca como
el intestino
A pesar del tratamiento
¿tenemos dolor?
El dolor y su respuesta al
tratamiento deben ser medidos objetivamente:
-
La información
acerca del dolor debe ser obtenida por el propio paciente.
-
Debe estar basada
en escalas validadas (numéricas, categóricas
o analógicovisuales).
-
Debe ser obtenida
a intervalos regulares de tiempo
En la actualidad, no existe ninguna razón para que
los pacientes con dolor sufran, por mal control del mismo.
Dra. Sonia Mateo Martín
Médico especialista en
Geriatría
Comité Editorial Saludalia
Fecha de publicación:
noviembre 2004
|