¿Cómo
deben usarse los medicamentos?
El
uso racional de los medicamentos requiere un diagnóstico
correcto, un conocimiento adecuado de la enfermedad, la
selección del fármaco idóneo y el diseño
de una pauta de administración que consiga la máxima
eficacia con el mínimo riesgo para el paciente.
En la pauta de administración
se establece la dosis, y la duración que debe tener
el tratamiento para conseguir, con la rapidez necesaria
y durante el tiempo adecuado, un óptimo resultado
en el paciente. La pauta de administración de un
fármaco debe ser individualizada.
Es muy importante
seguir de forma estricta las indicaciones prescritas por
el médico, es decir, utilizar el medicamento tal
y cómo se le indicó en la receta (dosis, frecuencia
con que se debe administrar el medicamento y duración
del tratamiento).
En el caso de medicamentos
que no requieren receta médica para su dispensación,
siga con atención las instrucciones recogidas en
el prospecto del medicamento, a menos que el médico
se lo indique de otro modo. El prospecto tiene un apartado
en el que viene descrito la Posología y Modo de empleo
de ese medicamento, en el que se indica de forma orientativa
el momento, la manera, la dosis y cuántas veces al
día debe tomarse un medicamento.
La clave para conseguir
los mejores beneficios del tratamiento es seguir las instrucciones
de forma correcta e inteligente. Si tiene cualquier pregunta
o duda sobre el tratamiento, consulte a su médico,
farmacéutico, o enfermero.
1.-
La dosis 
La cantidad de medicamento que
se administra al enfermo se llama dosis, y ésta siempre
se refiere exclusivamente a la cantidad de principio activo.
En la mayoría
de los medicamentos, la dosis se expresa en peso del principio
activo (por ejemplo, miligramos), si bien en la práctica
y dado que las formas farmacéuticas vienen dosificadas
por la industria, de ordinario el médico suele prescribir
un número determinado de comprimidos, cápsulas,
supositorios, cucharadas, etc., por día o por toma
(ejemplo, un comprimido al día, una cápsula
cada 12 horas, etc.).
Sin embargo, otros
medicamentos cuya actividad se mide por métodos biológicos
(por ejemplo, la insulina o la penicilina) se dosifican
por Unidades internacionales. Estas unidades indican la
actividad real del medicamento.
Es importante señalar
que la dosis que se indica en el prospecto es sólo
orientativa y que debe ser el médico quien decida
la dosis correcta para cada caso individual así como
el tiempo de duración del tratamiento ya que existen
una gran cantidad de variables que pueden influir en la
dosis necesaria para cada individuo y circunstancia.
La dosis debe ser
individualizada. Una dosis excesiva puede tener consecuencias
graves. Una dosis insuficiente, también.
Por ello, no tome más cantidad ni más a menudo
de lo que le haya indicado su médico. De lo contrario
puede aumentar la posibilidad de que se produzcan efectos
secundarios.
Tampoco debe suspender
el tratamiento antes de lo prescrito por el médico,
aún en el caso de que note mejoría (sobre
todo en caso de los antibióticos).
En caso de "olvido
de una dosis", debe tomar la medicación lo más
rápidamente posible tan pronto lo recuerde, excepto
en el caso de faltar poco tiempo (unas dos horas o menos)
para la siguiente toma. Luego vuelva a su pauta de dosificación
habitual. Si no se acuerda hasta el día siguiente,
no se tome la dosis olvidada. No duplique nunca la dosis.
¿Cómo
se dosifican las diferentes preparaciones farmacéuticas?
Formas orales sólidas
Las
formas sólidas orales (comprimidos, cápsulas,
grageas) suelen dosificarse en unidades de peso (generalmente
miligramos). Normalmente la dosis se ajusta a su contenido.
En algunas ocasiones
es necesario el fraccionamiento del comprimido para poder
tomar la dosis prescrita. Muchos comprimidos tienen una
ranura para facilitar su división.
Otras formas sólidas
no pueden ser fraccionadas, bien porque pueden alterarse
sus propiedades farmacológicas (comprimidos de acción
retard o liberación prolongada, comprimidos con cubierta
entérica), o bien porque su contenido en forma de
polvo no permite dosificarlas correctamente (cápsulas).
En estos casos, se debe tragar cada dosis entera. No la
rompa, triture, ni mastique antes de tragarla.
No triture los comprimidos
ni abra las cápsulas para tomar el polvo o los gránulos
mezclados con la comida o bebida a menos que haya consultado
antes al médico. Si tiene dificultades para tragar
un comprimido o cápsula, consulte la posibilidad
de que exista otra forma farmacéutica que sea más
adecuada para su caso (jarabe, supositorio, etc.).
Formas orales líquidas
Para
la dosificación de formas orales líquidas
(soluciones, suspensiones, jarabes) deben seguirse las instrucciones
que se detallan en el prospecto. Muchos jarabes y suspensiones
deben agitarse bien antes de su administración, para
facilitar la mezcla homogénea de sus componentes.
Las formas orales líquidas suelen dosificarse con
cucharitas.
Aunque generalmente
junto al frasco de jarabe suele disponerse de un recipiente
graduado o cucharita de volumen contrastado para facilitar
la dosificación, a veces ésta no se adjunta
al envase. La gran variedad demedidas de las cucharas hace
tener en cuenta, como idea orientativa, que: