Para iniciar su tratamiento en HD, el paciente necesita previamente un acceso vascular, que es generalmente una fístula arterio-venosa interna (FAVi) natural, que une mediante cirugía una arteria y una vena cercana, generalmente del brazo no dominante (el izquierdo en diestros). Esta operación tiene por objeto el desarrollo de una vena con el fin de proporcionar el flujo sanguíneo necesario para realizar la depuración óptima de su sangre mediante el riñón artificial. Asimismo facilitará las punciones, que en un número de seis a la semana, habrán de realizarse en dicha vena. En un período de seis a ocho semanas, la vena aumenta de tamaño y es lo suficientemente fuerte para ser utilizada como acceso en la diálisis.
Además de las FAVi, hay otros tipos de acceso vascular, que son:
1. Los injertos, que es un tipo de acceso que se utiliza cuando las venas del paciente son demasiado pequeñas o débiles para generar una fístula natural (autóloga). Normalmente, un injerto es un tubo sintético blando que conecta una arteria por un extremo y una vena por el otro. Se coloca bajo la piel del brazo o muslo, como una vena natural. La sangre del paciente fluye por él como lo hace por las venas naturales.
2. Los catéteres de doble luz, que son unos tubos que se introducen a través de la piel en una vena grande del cuello (generalmente la vena yugular) o en la ingle (vena femoral). La sangre del paciente fluye por este tubo.
Las ventajas de los catéteres son que no necesitan la maduración de los vasos sanguíneos (que sí es fundamental en las FAVi) ni la punción del paciente en cada diálisis. En cuanto a sus principales inconvenientes son la infección, trombosis o estenosis de las venas.
Los catéteres pueden ser temporales o permanentes. Los temporales se suelen utilizar en pacientes con insuficiencia renal aguda, mientras necesite hemodiálisis o en pacientes crónicos hasta que se pueda pinchar la fístula arterio-venosa.
Los accesos vasculares constituyen el principal elemento de la HD, dado que de él depende en gran medida la calidad de vida del paciente en HD. Actualmente los problemas relacionados con el acceso vascular son una de las causas más frecuentes de hospitalización del enfermo renal. Por ello es fundamental realizar un cuidado adecuado de los mismos por parte del paciente.