Tratamiento del cáncer de pulmón "no células pequeñas"
Tratamiento del cáncer de pulmón "células pequeñas"
¿Cuál es el pronóstico de esta enfermedad?

Tratamiento del cáncer de pulmón "no células pequeñas"
Mientras no surjan nuevos tipos de tratamiento la extirpación mediante cirugía sería el tratamiento de elección para controlar el tumor primario e intentar conseguir la mayor supervivencia. Sin embargo, sólo el 20-30% de pacientes con cáncer de pulmón tienen la posibilidad de ser operados en el momento del diagnóstico debido a que presentan ya un estadio avanzado de la enfermedad que impide el beneficio de la cirugía, es decir, no se podría hacer una resección completa del tumor.
Existen una serie de criterios en relación con la extensión y con la localización del tumor que impiden que el paciente sea candidato a la resección quirúrgica. En general se acepta que los pacientes con enfermedad avanzada y que presentan manifestaciones extrapulmonares, ya sean intra o extratorácicas, no son candidatos a la cirugía.
Además de los criterios mencionados existen una serie de condiciones que deben tenerse en cuenta para establecer si el paciente puede o no tolerar la resección pulmonar. Es preciso, por tanto, identificar a los pacientes de riesgo:

La alteración de la función pulmonar previa: Es preciso determinar la función respiratoria mediante la realización de una espirometría, una gasometría, etc. debido a que determinadas situaciones funcionales de deterioro pulmonar no permiten sobrevivir a una resección pulmonar.
La presencia de enfermedades cardiorrespiratorias: La cirugía estará contraindicada si el paciente ha sufrido un infarto agudo de miocardio en los tres meses anteriores, si presenta insuficiencia cardíaca y/o arritmias graves no controladas.
La edad avanzada junto a la existencia de otras enfermedades crónicas asociadas como insuficiencia hepática y renal graves, diabetes mellitus mellitus, y trastornos psiquiátricos graves e incontrolables son los principales factores de riesgo. Sin embargo, la edad por sí sola no es una contraindicación quirúrgica.

La resección pulmonar es, por tanto, el tratamiento de elección en los casos en que se considera posible. La magnitud de la resección debe estar condicionada por el grado de extensión del tumor a las estructuras regionales vecinas y por la posibilidad de practicar una resección completa. Por tanto, hay que tener en cuenta la pérdida de función pulmonar que comportará. Habitualmente la resección pulmonar consiste en una lobectomía (resección de un sólo lóbulo pulmonar) o en una neumonectomía (resección de un pulmón completo).

Neumonectomía: Está indicada en las lesiones centrales, cuando los ganglios afectados o el tumor no pueden extirparse completamente mediante una lobectomía. Aunque este procedimiento permite una resección amplia, sacrifica más tejido pulmonar que la lobectomía, por lo que está asociado a mayor mortalidad, sobre todo en pacientes de edad avanzada.
Lobectomía: Es el procedimiento quirúrgico más empleado en el tratamiento del carcinoma de pulmón, se tolera mejor que la neumonectomía al resecarse menos volumen de pulmón, por tanto, la morbimortalidad operatoria es menor que con el procedimiento anterior.
Segmentectomía y resección en cuña: En el primer caso se realiza la resección de un único segmento pulmonar y en el segundo, de una pequeña porción de pulmón. Estarían indicadas en pacientes con tumores periféricos y con una función pulmonar alterada previamente y en especial en edades avanzadas. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que las resecciones menores de una lobectomía pueden ser menos adecuadas para la extirpación completa, teniendo en cuenta que con mucha frecuencia existe una infiltración linfática, y por tanto un alto porcentaje de recidivas y una menor tasa de supervivencia.
Resecciones ampliadas: Todas las técnicas mencionadas con anterioridad pueden ampliarse e incluir en bloque al tumor primario junto a la estructura invadida.
Linfadenectomía mediastínica: Siempre que se practique una resección pulmonar debido a un tumor debe ir acompañada de la evaluación de los territorios ganglionares adyacentes y la extirpación de los mismos si están afectados.

La resección quirúrgica estaría indicada en los pacientes con cáncer de pulmón en estadio I y II. En el resto de estadios sólo bajo criterios estrictos de selección.
En determinados estadios la resección quirúrgica se debe acompañar de tratamiento quimioterápico, en ocasiones administrándolo previamente a la cirugía y frecuentemente tras la cirugía.


Tratamiento del cáncer de pulmón "células pequeñas"
Este tipo de tumores es muy sensible a la quimioterapia. Actualmente, a pesar de que al menos 15 a 20 agentes quimioterápicos han demostrado actividad, bien solos o combinados, no existe una pauta estándar. Los tratamientos clásicos serían la combinación: ciclofosfamida, adriamicina, vincristina y cisplatino. Recientemente se han incorporado nuevos fármacos como los taxanes, vinorelbina y gemcitabina, al arsenal terapéutico.

El tratamiento de las recidivas ha de hacerse siempre, aunque la mediana de supervivencia esté alrededor de los 4 ó 5 meses.
El papel de la radioterapia en este tumor se centra en el tratamiento de las metástasis óseas que producen síntomas o de las masas torácicas que comprometen a otros órganos, en el control local de la enfermedad y para evitar metástasis cerebrales en los pacientes con respuesta completa a la quimioterapia. Además también está indicada en el tratamiento de las metástasis intracraneales que pueden no responder a la quimioterapia.
En general, la resección quirúrgica del cáncer de células "no pequeñas" no es por sí sola una opción terapéutica aconsejable.

¿Cuál es el pronóstico de esta enfermedad?

Cáncer de pulmón "no células pequeñas": El pronóstico es muy variable, ya que influyen muchos factores. Por un lado factores relacionados con el tumor (clasificación TNM-estadios, tipo de células, localización del tumor, secreción de sustancias hormonales), por otro factores relacionados con el propio paciente (síntomas, estado clínico general, enfermedades asociadas) y por último factores relacionados con el tratamiento (tipo de cirugía, dosis e intensidad de la radioterapia o de la quimioterapia).
Cáncer de "células pequeñas: También presenta una gran variabilidad en cuanto al pronóstico, ya que existen diferentes factores que pueden influir directamente.
En primer lugar los factores constitucionales que comprenden el grado de actividad y la extensión de la enfermedad, siendo ambos independientes. Así en el caso de enfermedad limitada o en sujetos con un grado de actividad próximo al individuo sano, la supervivencia es mayor. Respecto a la edad, aunque la edad avanzada se reconoce como factor de riesgo para el aumento de la toxicidad y complicaciones del tratamiento, no presenta valor predictivo. En cuanto al sexo, la mujer sólo tiene valor pronóstico favorable respecto al hombre por debajo de los 60 años. Por encima de esa edad las mujeres igualan a los hombres. Sin tratamiento la enfermedad limitada tiene una supervivencia media de tres meses, reduciéndose a la mitad en la extendida. Cuando el paciente recibe tratamiento la supervivencia se triplica.
Por otra parte se encuentran los factores clínicos, entre los que se encuentran la pérdida de peso mayor del 10% y la presencia de síndromes paraneoplásicos que se asocian siempre a un peor pronóstico.
Y por ultimo, también influyen en el pronóstico los factores celulares, entre los cuales destacan los genéticos.

Fecha de publicación: Agosto 2000

Dra. Angeles Ruíz Cobos
Médico Especialista en Neumología
Comité Editorial de Saludalia

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