¿Qué es el absceso pulmonar?
Causas absceso pulmonar
Diagnóstico de absceso pulmonar
Síntomas del absceso pulmonar
Evolución y pronóstico del absceso pulmonar
Tratamiento

 

¿Qué es el absceso pulmonar?
El absceso pulmonar es una cavidad de contenido purulento (pus) que se origina como consecuencia de una infección que destruye en parte el tejido pulmonar. Para ser considerado absceso, la cavidad debe tener un diámetro mayor de 2 cm de diámetro.

 

Causas absceso pulmonar
Aspiración del contenido de la boca o de la faringe.

Esta situación ocurre en sujetos en coma o que sufren una disminución del nivel de conciencia. En estos casos las bacterias provenientes de la boca o de la garganta pasan al interior de los pulmones, originando una infección. Este hecho, en condiciones normales, no tiene gran trascendencia porque los mecanismos de defensa pulmonares lo evitan, pero hay situaciones en que dichas defensas están disminuidas.

La disminución del nivel de conciencia se puede producir por:

 
Alcoholismo
Anestesia general
Accidente cerebro-vascular agudo
Sobredosis de drogas
Crisis convulsivas
Trastornos de la deglución
Coma de cualquier causa

Enfermedad periodontal ó mala higiene bucal: cualquier enfermedad de las encías supone un aumento en la cantidad de bacterias en las secreciones orofaríngeas.

Neoplasias pulmonares primarias ó metástasis: si condicionan una obstrucción de la vía respiratoria, pueden desencadenar un absceso pulmonar.

Neumonías por gérmenes especiales: Stafilococo aureus, Legionella pneumophila o los hongos, puede causar un absceso de pulmón, sobre todo si el paciente posee un sistema de defensa deficiente.

Infarto pulmonar

Pruebas instrumentales sobre la vía aérea superior

Bronquiectasias

Aspiración de cuerpos extraños: producen obstrucción de la luz bronquial.

Otras

Una persona desarrolla habitualmente un único absceso. Cuando son múltiples, es típico que se formen en el mismo pulmón.

Microorganismos causales más frecuentes

La causa de los abscesos pulmonares está directa relacionada con la flora bacteriana que produce las enfermedades de las encías y los dientes (son gérmenes que están habitualmente en la boca y/o la faringe). Esto explica por qué los gérmenes anaerobios son la causa de más del 90% de los casos de absceso, sobre todo cuando se adquieren fuera del hospital.

En nuestro medio, con una alta prevalencia de tuberculosis, el hecho de diagnosticar una lesión cavitada en una radiografía de tórax, obliga siempre a descartar tuberculosis.

 

Diagnóstico de absceso pulmonar
En principio de deberá pensar que la causa son gérmenes anaerobios, sobre todo cuando el enfermo presente determinados datos clínicos:

En la historia clínica es muy importante resaltar las enfermedades previas y la sospecha de aspiración.

Debido a la contaminación bucofaríngea, cultivar el esputo del paciente para aislar los gérmenes causantes no es demasiado útil.

El análisis de sangre es de escaso valor diagnóstico. Sin embargo, la determinación de algunos parámetros en la sangre es importante para controlar la evolución clínica y la respuesta al tratamiento. Los hemocultivos suelen tener una baja rentabilidad.

El diagnóstico de absceso pulmonar se realiza fácilmente mediante radiografía de tórax, que muestra una ó más cavidades con un nivel hidroaéreo. La localización más frecuente suele ser en los segmentos más declives del pulmón. En el 25% de los casos hay un pequeño derrame pleural acompañante. Cuando las radiografías dejan dudas sobre la existencia de un absceso, hay que realizar una tomografía axial computarizada (TAC).

Cuando existen dudas sobre la causa o cuando la evolución no es favorable habrá que realizar otro tipo de pruebas que descarten otros posibles diagnósticos.

 

Síntomas del absceso pulmonar
El absceso pulmonar puede presentarse como:

1. Proceso subagudo

 
Síndrome constitucional (cansancio junto a pérdida de peso y de apetito)
Fiebre no elevada
Tos productiva
Expectoración abundante y fétida
Hemoptisis (expulsión de sangre con la tos), este síntoma no es frecuente

2. Cuadro agudo

 
Fiebre
Escalofríos
Dolor torácico

La mayoría de los pacientes refiere un cuadro de dos ó más semanas de duración, con fiebre no muy alta y tos con expectoración abundante, que en más del 50% de los casos es maloliente.

Hay malestar general con pérdida de peso y en los casos muy avanzados pueden existir acropaquias (lesiones óseas en las falanges distales)

 

Evolución y pronóstico del absceso pulmonar
La mortalidad del absceso pulmonar es inferior al 15%. Factores como la edad elevada, presencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, inmunosupresión y desnutrición empeoran su pronóstico.

 

Tratamiento
1) Drenaje de las secreciones: debe realizarse cuidadosamente para evitar las inundaciones del pulmón contralateral, sobre todo en aquellos pacientes con disminución del nivel de conciencia. En raras ocasiones es necesario el drenaje broncoscópico y es realmente excepcional, recurrir a la evacuación con una aguja percutánea.

2) Antibióticos: La penicilina G era de elección hasta la aparición de gérmenes resistentes, por lo que se ha sustituido por otros como la clindamicina, la asociación de amoxicilina con clavulánico o el metronidazol. La combinación de un betalactámico con un inhibidor de las betalactamasas, como el ácido clavulánico, es efectiva frente a prácticamente todos los anaerobios, lo que le convierte en una de las mejores opciones terapéuticas. La duración del tratamiento antibiótico debe ser prolongada, hasta que se cierra ad completamente la cavidad (de 4 a 8 semanas).

3) La Fibrobroncoscopia se plantea sólo cuando hay mala respuesta al tratamiento o tenemos una sospecha fundada de la aspiración de un cuerpo extraño o la presencia de un tumor.

4) Drenaje torácico: obligatorio realizarlo cuando aparece un empiema asociado como complicación.

5) Indicación quirúrgica: actualmente es excepcional.

 

 

Fecha de publicación: 2 de abril de 2003

Dra Olga Rajas Naranjo
Especialista en Neumología
Hospital Universitario La Princesa. Madrid.

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