¿Qué son las enfermedades intersticiales pulmonares?
Causas de enfermedades intersticiales pulmonares
Síntomas de las enfermedades intersticiales pulmonares
Diagnóstico de las enfermedades intersticiales pulmonares
Evolución y pronóstico de las enfermedades intersticiales pulmonares
Tratamiento de las enfermedades intersticiales pulmonares

 

¿Qué son las enfermedades intersticiales pulmonares?
Se trata de un grupo de enfermedades que se caracterizan por un grado variable de inflamación y fibrosis (formación de tejido fibroso de carácter patológico) del tejido pulmonar y se conocen con el nombre de enfermedades intersticiales pulmonares difusas porque la zona que se afecta es el llamado intersticio pulmonar (zona de tejido pulmonar que el alvéolo y el capilar).

Afecta aproximadamente a 3-6 casos por cada 100.000 habitantes y no hay delimitación geográfica ni racial. En el momento de aparición la mayoría de los pacientes tienen entre 40 y 60 años de edad. Algunos estudios sugieren que afecta más a los varones y suele aparecer entre 40 y 70 años de edad. Existen casos familiares en los que se supone una herencia.

 

Causas de enfermedades intersticiales pulmonares
La causa de esta enfermedad es muy variada y sólo se llega a conocer en un 35% de los casos. Parece que el pulmón puede responder de esta forma ante diferentes agentes causantes.

Estas enfermedades se pueden clasificar en dos grandes grupos

1.- Enfermedades pulmonares intersticiales en las que la fibrosis pulmonar se produce por causa conocida
 
Inhalación de proteínas vegetales o animales
Inhalación de sustancias inorgánicas
Inhalación de humos y gases tóxicos
Drogas y fármacos
Edema pulmonar
 
Infecciones
Tumores

2.- Enfermedades intersticiales pulmonares de causa desconocida

   
Fibrosis pulmonar idiopática
Fibrosis asociadas a otras enfermedades de causa desconocida

 

Síntomas de las enfermedades intersticiales pulmonares
Los síntomas predominantes son la disnea (asfixia o ahogo) y la tos seca.

El cuadro clínico suele comenzar de forma insidiosa, algunos pacientes presentan fiebre, dolor en las articulaciones pero lo habitual es que comiencen presentando disnea de esfuerzo, es decir, dificultad para respirar cunado hacen algún tipo de ejercicio que antes realizaban sin dificultad. De forma progresiva la disnea va aumentando y finalmente aparece la clínica propia de la insuficiencia respiratoria (disnea de pequeños o mínimos esfuerzos e incluso de reposo) y de las complicaciones cardíacas.

Los signos clínicos más importantes son la presencia de dedos en palillo de tambor y los crepitantes (ruido respiratorio que parece "velcro" al despegarse) en la auscultación pulmonar.

 

Diagnóstico de las enfermedades intersticiales pulmonares
La enfermedad se sospecha por los síntomas y signos que presenta el paciente.

El médico habitualmente confirmar que existe una enfermedad intersticial pulmonar solicitando las siguientes pruebas:

Pruebas funcionales respiratorias

Las pruebas de función respiratoria tienen como objetivos fundamentales evidenciar y cuantificar la afectación del pulmón, establecer el pronóstico, controlar la evolución de la enfermedad y valorar la respuesta al tratamiento.

La característica funcional del paciente con fibrosis pulmonar es la restricción que se puede detectar por una alteración tipo restrictivo en los valores de las pruebas funcionales respiratorias (espirometría, pletismografía, intercambio de gases, etc.), sin embargo estas pruebas pueden ser normales y esto no excluye la enfermedad.

Pruebas de imagen

Además de las pruebas de función pulmonar se han de realizar:

   
Radiografía de tórax: que presenta normalmente un infiltrado sombreado difuso.
Tomografía axial computarizada (TAC) de alta resolución donde se aprecia, en los estadios precoces, lesiones típicas de la actividad inflamatoria y en las fases más avanzadas un patrón de fibrosis, así como bronquiectasias.

Para conocer la causa de la enfermedad el médico se apoya en los datos de la historia clínica que informan sobre la posibilidad de exposición del paciente a sustancias inhaladas, orgánicas, inorgánicas o tóxicas, y usos de ciertas drogas, radiaciones, etc. Además se debe realizar una batería de pruebas inmunológicas mediante un análisis de sangre y una biopsia pulmonar. La biopsia del tejido pulmonar puede realizare mediante fibrobroncoscopia. En caso de que no se pueda conseguirse una muestra diagnóstica a través de la fibrobroncoscopia (biopsia transbronquial) es posible que se decida hacer una biopsia pulmonar mediante una intervención quirúrgica (toracotomía).

También es importante saber el grado de afectación pulmonar y establecer un pronóstico realizar un lavado broncoalveolar.

Por ultimo, para decidir la actitud terapéutica es preciso conocer la actividad o inactividad del proceso que se puede hacer mediante pruebas de captación de isótopos radiactivos o mediante los datos encontrados en el lavado broncoalveolar.

 

Evolución y pronóstico de las enfermedades intersticiales pulmonares
La FPI progresa de forma continuada e insidiosa sin que aparezcan remisiones espontáneas. El desarrollo clínico es progresivo, con una supervivencia media de cinco años. Sólo en algunos casos la enfermedad cursa de forma rápidamente progresiva en pocos meses. No obstante, son muchas las enfermedades que se agrupan bajo este término y el pronóstico y la evolución puede ser diferente dependiendo de si se conoce o no la causa de la enfermedad.

 

Tratamiento de las enfermedades intersticiales pulmonares
Cuando se ha identificado el agente causal se debe evitar la exposición al mismo. A veces esta simple medida puede suponer la remisión de la enfermedad y, en todo caso, evita su rápida progresión.

El tratamiento de la fibrosis pulmonar persigue disminuir la reacción inflamatoria y prevenir la instauración de la fibrosis. Por ello, el tratamiento debe aplicarse tan pronto como sea posible.

Los corticoides y otros fármacos inmunosupresores (azatioprina, colchicina, ciclosporina A, etc.) producen un beneficio terapéutico objetivo en el 25% de los pacientes. Otras opciones terapéuticas son el trasplante pulmonar.

Los corticoides consiguen una disminución de la disnea, aunque parece que en la mitad de los casos la mejoría es sólo subjetiva. Se ha comprobado que los que responden al tratamiento tienen una mayor supervivencia, y que la mejor respuesta se consigue en aquellos casos con menor grado de disnea al comienzo y mayor recuento celular en el lavado broncoalaveolar. También se sabe que comenzar una terapia lo más precoz posible favorece una mejor respuesta; los casos con mayor grado de inflamación y por tanto, que están ene estadios más precoces responden mejor al tratamiento.

Respecto a los inmunosupresores se ha demostrado que la ciclofosfamida puede ser útil, tanto en enfermos con buena respuesta a los corticoides como en aquellos en los que estos fallan.

Además es recomendable que los pacientes con fibrosis pulmonar lleven a cabo un adecuado programa de rehabilitación pulmonar, que les permita aumentar su calidad de vida mediante una disminución en la percepción de la disnea, un incremento en su fuerza muscular y una mejor adaptabilidad al esfuerzo. Por último, se valorará la oxigenoterapia y otras medidas que precisen estos pacientes.

 

 

Fecha de publicación: 1 de abril de 2003

Dra. María Angeles Ruíz Cobos
Especialista en Neumología
Comité Editorial Saludalia

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