Tratamiento
de la Fibrosis Quística
El
tratamiento del paciente con FQ debe ser abordado
de forma multidisciplinar, es decir, por más
de un especialistas (neumólogo, psicólogo,
especialistas en nutrición,… ). Además,
los pacientes deben recibir una atención
regularizada. En cada revisión se debe realizar
una valoración objetiva del grado de afectación
de los diferente órganos y sistemas con diferentes
sistemas de puntuación, clínico, radiológico,
funcional, etc.
Como el 85% de los pacientes
tienen falta de enzimas pancreáticas, se
requiere tratamiento con éstas enzimas de
forma sustitutiva. Si se produce falta de absorción
de vitaminas liposolubles los enfermos requieren
suplementos vitamínicos diarios, A, D, K
y E y además la mayoría requiere una
dieta con más calorías que los individuos
normales. Existen trabajos que correlacionan de
forma directa el estado nutricional y la evolución
de la enfermedad respiratoria, de forma que en los
pacientes muy desnutridos se requiere un aporte
calórico adicional.
La afectación pulmonar
requiere: en primer lugar fisioterapia respiratoria
que es imprescindible para conseguir un drenaje
efectivo de las secreciones espesas que presentan
los pacientes. Esta debe llevarse a cabo de forma
diaria y controlada. Se aconseja la práctica
deportiva en función de la capacidad individual
de cada paciente. En todos los casos se deben tratar
precozmente las exacerbaciones respiratorias, identificando
el germen e iniciando tratamiento antibiótico,
un paciente en el que se evidencia un primer episodio
de colonización recibe antibióticos
adecuados a la sensibilidad del germen, al menos
durante 21 días, hasta conseguir la negativización
del cultivo. Si los cultivos sucesivos se mantienen
positivos, la antibioterapia inhalada se mantiene
puede mantener ininterrumpidamente, añadiendo
antibióticos orales durante los brotes. Durante
las exacerbaciones se plantea el ingreso para tratar
por vía intravenosa el cuadro.
Muchos pacientes presentan
un cierto componente de broncospasmo, por lo que
es necesario el uso beta-2-agonistas o bromuro de
ipatropio.
El ADN liberado por los leucocitos
destruidos en el foco inflamatorio constituye un
factor determinante en la viscosidad del moco. La
administración por vía inhalatoria
de Dnasa recombinante ha demostrado que fluidifica
las secreciones y favorece su eliminación.
Otros mucolíticos, como la N-acetilcisteina
o suero salino hipertónico pueden ser eficaces.
En ocasiones es necesario el
uso de corticoides para tratar la Aspergillosis
broncopulmonar alérgica (ABPA) que se asocia
con frecuencia a esta enfermedad o para tratar el
broncospasmo que no cede con otros tratamientos.
En los casos en los que encuentre
Aspergillus fumigatus colonizando la vía
aérea en espera de trasplante, se utiliza
Itraconazol por vía oral. También
se utiliza en los casos de la ABPA asociado a corticoides.
En los pacientes con insuficiencia
respiratoria el uso de oxígeno nocturno o
continuo mejora su calidad de vida y les permite
retrasar el desarrollo de insuficiencia cardiaca
derecha y moverse.
El trasplante pulmonar bilateral
o cardiopulmonar es el tratamiento de elección
en aquellos pacientes con FQ en los que no cabe
otra alternativa terapéutica Es difícil
en algunos casos indicar cual es el momento adecuado
para realizar el trasplante.
La terapia génica, se
consideró una esperanza en el tratamiento
de estos enfermos, tras conocer la secuencia que
codifica la proteína CFTR. Implica la transferencia
o introducción de material genético
en las células para corregir el defecto que
padece. Existen varios centros que están
realizando de forma experimental terapia génica
por vía intranasal o intrabronquial, que
ha demostrado la viabilidad de la transferencia
del material genético pero que ha presentado
barreras y limitaciones en relación con la
eficiencia y persistencia del material genético
transferido.

Pronóstico
y complicaciones
En la evolución de la enfermedad, las infecciones
son frecuentes y requieren tratamiento con antibióticos
intravenosos con o sin ingreso hospitalario. Otras
complicaciones pulmonares incluyen la aparición
de neumotórax espontáneo y hemoptisis,
que ocasionalmente pueden ser muy graves. Entre
un 15 y un 23% de los pacientes desarrollan aspergilosis
broncopulmonar alérgica que constituye un
importante factor de deterioro del enfermo.
El abordaje terapéutico
multidisciplinario y la aparición del trasplante
pulmonar, han modificado de forma notable el pronóstico
de éstos enfermos. Actualmente la esperanza
de vida se ha incrementado notablemente. Con el
trasplante se consigue una mejoría importante
en la calidad de vida, función pulmonar y
tolerancia al esfuerzo aunque ésta puede
ser transitoria para algunos receptores. Hay esperanza
en que la investigación permita modificar
la historia natural de la enfermedad en un futuro
no muy lejano.