Introducción
¿Qué es la neumonitis por hipersensibilidad?
Cuales son las causas de la enfermedad
¿Cómo se manifiesta?
¿Cómo se diagnostica?
Tratamiento y pronóstico

 

Introducción
Si denominamos enfermedades ocupacionales a todas aquellas que pueden tener alguna relación con el ambiente en el lugar de trabajo, estas pueden clasificarse en dos grandes grupos.

1) Enfermedades por inhalación de polvos inorgánicos: son también conocidas como Neumoconiosis.

2) Enfermedades por inhalación de polvos orgánicos: también denominadas Neumonitis por hipersensibilidad o Alveolitis Alérgica Extrínseca (AAE).

 

¿Qué es la neumonitis por hipersensibilidad?
También es conocida como alveolitis alérgica extrínseca (AAE) e incluye diversos cuadros inflamatorios del pulmón de causa inmunológica que estan motivados por la exposición intermitente a una amplia variedad de polvos orgánicos.

La incidencia real de esta enfermedad en nuestro país se desconoce, pero teniendo en cuenta, el clima, la abundancia de industrias de madera, esparto, corcho, así como de granjas destinadas a la cría de aves, o al cultivo de cereales y heno, se estima que la incidencia de estas enfermedades en España debe ser elevada.

 

Cuales son las causas de la enfermedad
El desarrollo de una AAE depende del tamaño, de la características y de la cantidad de partículas inhaladas, así como de la capacidad de respuesta inmune del huésped. Las sustancias orgánicas actúan como antígenos provocando en el sujeto una reacción inmunológica, esta reacción depende tanto del tipo de sustancia como de la capacidad de reacción del sujeto.

Son numerosos los agentes externos capaces de producir una AAE y cada día se van descubriendo nuevas sustancias. En la actualidad, se define la AAE como un conjunto de enfermedades inmunológicas que se denominan según el medio ambiente o profesional en el que se producen (ver tabla I).

En la mayoría de los casos los antígenos son inhalados en el curso de una exposición ocupacional, pero en otras ocasiones la exposición puede producirse durante actividades de ocio (criadores de aves). Otras veces la exposición no se relaciona con la actividad habitual, sino que puede provenir de contaminantes del aire acondicionado o humidificadores.

 

¿Cómo se manifiesta?
El cuadro clínico consiste en una serie de síntomas respiratorios y sistémicos que aparecen tras la inhalación del agente causal. Puede aparecer de forma aguda, subaguda o crónica. Lo habitual es que los síntomas desaparezcan una vez que el paciente se separa de la causa o con la administración de corticoides.

La forma aguda de la enfermedad se caracteriza porque los síntomas aparecen de forma brusca tras cuatro-seis horas de la exposición. Se presenta tos, fiebre, dificultad para respirar, mal estar general, mialgias (dolores musculares), etc. Se han etiquetado como cuadros gripales y suelen desaparecer en las 24 horas siguientes, aunque no es inusual que persistan varios días o semanas. En algunos casos el cuadro puede ser grave.

Aproximadamente el 15% de los pacientes presenta un cuadro más insidioso y más prolongado en el tiempo. Desarrollan una bronquitis crónica con tos, expectoración y dificultad para respirar con el esfuerzo, además pueden presentar cansancio, falta de apetito y pérdida de peso.

Sólo un pequeño número de pacientes desarrolla una enfermedad crónica que se caracteriza por dificultad para respirar incluso en reposo, tos, y signos de una insuficiencia respiratoria crónica.

 

¿Cómo se diagnostica?
Esta enfermedad se sospecha ante todo por la historia clínica del paciente: síntomas respiratorios asociados a aun ambiente propicio.

Por tanto, para el diagnóstico de la enfermedad a veces es necesario realizar una prueba de provocación que demuestre la relación causa-efecto, consiste en hacer que el paciente inhale la sustancia cuando no presenta los síntomas y mientras se realiza la prueba se analiza si aparecen estos. También se evalúa la función pulmonar y la temperatura, y además, se analizan en sangre algunos marcadores. Si durante la prueba aparecen síntomas importantes esta debe ser suspendida. La prueba se considera positiva cuando el paciente presenta 48 horas después de la exposición síntomas respiratorios, fiebre y/o alteraciones en la radiografía de tórax y en las pruebas de función pulmonar que remiten con corticoides.

Además de demostrar la causa se pueden estudiar una serie de parámetros en la sangre del paciente como son las precipitinas específicas frente al antígeno sospechado, que no son más que los anticuerpos que el sujeto genera frente al antígeno.

También se suelen solicitar pruebas cutáneas que consisten en ver la reacción que provoca en la piel la inoculación intradérmica del antígeno.

La radiografía de tórax mostrará si existen las lesiones típicas de la enfermedad, las pruebas de función pulmonar también son necesaria en el estudio de estas enfermedades. En muchos casos se solicita una broncoscopia con lavado broncoalveolar.

 

Tratamiento y pronóstico
En las formas agudas y subagudas, la respuesta tras la separación del agente es buena, con desaparición completa de los síntomas, de las lesiones radiológicas y de las alteraciones de la función pulmonar.

La administración de corticoides se debe mantener hasta 30-60 días de la manifestación de los síntomas; posteriormente se continuará con la dosis mínima que evite la reaparición de los síntomas.

En las formas crónicas o en las que la exposición se considera inevitable, se administrarán corticoides y se tratarán las complicaciones. Aun así, el grado de reversibilidad es nulo y la respuesta a los corticoides pobre.

En cuanto a la prevención, dado que la mayoría de los cuadros son profesionales, es preciso la realización de campañas informativas acerca del riesgo y de la adopción de medidas para evitarlos. Se han propuesto mascarillas especiales en los trabajos de alto riesgo, aunque sus beneficios todavía no están claramente demostrados. Se recomiendan tanto la puesta en marcha de campañas de higiene laboral como la creación de normativas que impida al trabajador afecto continuar en su puesto, aunque proporcionándole otras funciones.

Fecha de publicación: 11 de mayo de 2004

Dra. Angeles Ruíz Cobos
Especialista en Neumología
Comité Editorial Saludalia

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