¿Cuándo se indica un Trasplante de pulmón?
¿Quiénes son los candidatos?
Cuidados del paciente trasplantado
Situaciones especiales
Limitaciones al trasplante
¿Dónde se realiza trasplante pulmonar?

 

¿Cuándo se indica un Trasplante de pulmón?
El trasplante pulmonar (TP) constituye una opción terapéutica para los pacientes con insuficiencia respiratoria de cualquier etiología, en ausencia otros tratamientos alternativos y sin evidencia de contraindicaciones.

El TP se desarrolló gracias al cirujano torácico, Dr Cooper, quien consiguió con éxito el primer trasplante unilateral de pulmón en pacientes con fibrosis pulmonar idiopática en Toronto, en el año 1983. Tres años más tarde se realizó el trasplante bilateral pulmonar secuencial para pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La actividad trasplantadora se ha ido incrementando en la década de los 90, en el momento actual se realizan más de mil trasplantes pulmonares en todo el mundo. Los pacientes con EPOC constituyen la mayoría de los candidatos en el Registro Internacional de Trasplante.

El trasplante pulmonar o de corazón-pulmón cubre todo el espectro de enfermedades pulmonares, pero los diagnósticos más frecuentes son la EPOC, fibrosis pulmonar idiopática (FPI), fibrosis quística (FQ), hipertensión pulmonar primaria (HPP) y síndrome de Eisenmenger. Otras indicaciones menos frecuentes la constituyen los pacientes con bronquiectasias, sarcoidosis, entre otras.

 

¿Quiénes son los candidatos?
La selección del receptor constituye uno de los puntos claves en los resultados de esta técnica. Cada hospital tiene su propio protocolo de selección de candidatos atendiendo a unas guías generales, a su propia experiencia y a su lista de espera.

En la Tabla I se muestran las guías generales de la selección de receptores.

 
SELECCION DE RECEPTORES
   
Patología clínica y funcionalmente severa, en ausencia de otra opción terapéutica y con una expectativa de vida menor de 1 o 2 años.
Ausencia de infección activa, incluyendo HIV.
Ausencia de lesión irreversible de otros órganos (corazón, hígado, riñón, y SNC) o enfermedad sistémica activa.
Ausencia de hábitos tóxicos (tabaco, alcohol, drogas) al menos 6 meses antes de ser incluido en lista de espera.
Situación ambulante con potencial para acudir a rehabilitación.
Situación sicosocial aceptable.
Aceptable estado de nutrición entre 80-120% del peso ideal
 
 
Tabla I.- Selección de Receptores

Según el diagnóstico que motiva el TP existen una serie de recomendaciones propuestas por las sociedades científicas. Así, son candidatos a trasplante pulmonar aquellos pacientes que presentan insuficiencia respiratoria de cualquier causa en los que la expectativa de vida es inferior a 1 o 2 años, una vez que se han agotado todos los recursos terapéuticos disponibles. Una de las exigencias es la ausencia de lesión en otros órganos como corazón, hígado, riñón y sistema nervioso central así como ausencia de enfermedad sistémica en actividad.

Generalmente se excluyen pacientes con diagnóstico de cáncer y pacientes con infección por HIV. La infección por virus B o virus C es un tema abierto a debate. La mayoría de los centros excluyen a estos pacientes o exigen la ausencia de lesión histológica grave para aceptarlos. Cuando existen datos de cualquier infección activa se excluye la posibilidad del TP hasta que ésta esté resuelta.

 

Cuidados del paciente trasplantado
Por otro lado, los pacientes deben ser capaces de comprender, comprometerse y cumplir con las exigencias de utilizar medidas diagnósticas o terapéuticas antes, durante y después del trasplante con un perfil sicosocial aceptable. No deben tener hábitos tóxicos, alcohol, tabaco o drogas, teniendo muy presente el abandono del hábito tabáquico desde al menos 6 meses antes de entrar en lista de espera activa. Se requiere que su situación física sea lo suficientemente aceptable como para poder acudir al hospital e iniciar un programa de rehabilitación, así como mantener un estado nutricional adecuado, con un peso entre el 70 y 130% del peso ideal.

Tras el trasplante el paciente se somete a una triple terapia inmunosupresora así como profilaxis para evitar distintas infecciones. La aparición de al menos un episodio de rechazo agudo es la norma, con buena respuesta en general al tratamiento con dosis altas de metilprednisolona e intensificación de la inmusupresión.

El rechazo agudo es más frecuente durante los tres primeros meses, pero puede aparecer en cualquier momento posterior. El rechazo crónico se manifiesta como una bronquiolitis obliterante. Clínicamente se corresponde con un deterioro de la función pulmonar y eventual desarrollo de insuficiencia respiratoria. Ninguna de las opciones terapéuticas disponibles son realmente eficaces para controlarlo. Constituye el mayor problema del trasplante alcanzando hasta el 50% de los pacientes vivos a los 5 años del trasplante.

La evolución es distinta según cada paciente, bien con caida en escalones o un deterioro rápidamente progresivo. El riesgo de una inmunosupresión tan potente lo constituyen el desarrollo de infecciones bacterianas, víricas y por hongos que condicionan una importante morbi-mortalidad.

 

Situaciones especiales
Hay problemas específicos de los pacientes trasplantados que merecen comentario por la trascendencia o por la frecuencia en que aparecen. La osteoporosis es uno de los más relevantes por cuanto limita la calidad de vida tras el TP. La incidencia de la misma en este grupo de pacientes es elevada por el uso de corticoides previos y por la inmovilidad entre otras causas. Se agrava tras el trasplante por el uso de corticoides y ciclosporina con aumento en la incidencia de fracturas que pueden interferir en gran manera con la movilidad y recuperación funcional de estos pacientes. La osteoporosis es por tanto una contraindicación relativa que debe ser adecuadamente valorada de forma individual.

En los pacientes con Fibrosis Quística o bronquiectasias que suelen estar colonizados por distintos gérmenes la gravedad de las infecciones pos-trasplante, y la mortalidad relacionada con las mismas es mayor. En estos casos, cada centro adopta una determinada política con respecto a estos temas, atendiendo a su experiencia y resultados.

Los pacientes sometidos a ventilación mecánica han sido excluidos en la mayoría de los programas. La mortalidad es más elevada aun cuando se han realizado con éxito. Si a esto se añade la lista de espera y las consideraciones éticas al respecto, muchos centros prefieren no aceptar estos casos, salvo que el paciente estuviera previamente incluido en lista de espera y requiera ventilación por deterioro funcional, sin datos de infección activa.

 

Limitaciones al trasplante
La edad límite para ser candidato a trasplante depende del tipo de trasplante propuesto, así como de la edad biológica del candidato. En el caso del trasplante unilateral se considera entre 60-65 años, en el bilateral 55 y en el corazón-pulmón 50 años. La supervivencia es ligeramente inferior en los pacientes mayores de 60 años en los datos del Registro Internacional de Trasplante.

La cirugía cardio-torácica previa, aumenta el riesgo quirúrgico del trasplante, pero cada caso se resuelve de forma individual.

Los pacientes sensibilizados frente a los antígenos leucocitarios humanos (HLA) pueden constituir un problema, ante el riesgo de rechazo hiperagudo. Esta sensibilización puede aparecer tras transfusiones, embarazos o trasplante previos. En estos casos, la búsqueda de un donante compatible puede dificultar el trasplante.

 

¿Dónde se realiza trasplante pulmonar?
El tratamiento se debe realizar en centros acreditados que dispongan de la experiencia necesaria para abordar el problema con todas las opciones terapéuticas posibles, es decir, puedan ofrecer así mismo la siguiente alternativa quirúrgica: el trasplante pulmonar (TP).

Los resultados del trasplante se pueden considerar desde varias perspectivas: supervivencia, calidad de vida o función pulmonar. La supervivencia actuarial del Registro Internacional de San Louis, es de 80% al primer año y 56% al tercero. La mejoría de la calidad de vida es indudable con lo que es necesario conocer quienes se pueden beneficiar y cuando se les debe ofrecer el trasplante pulmonar como opción terapéutica.

 

 

Fecha de publicación: 23 de octubre de 2003

Dra. Angeles Ruíz Cobos
Especialista en Neumología
Comité Editorial Saludalia

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