Enfermedades > Traumatología > Fractura de cadera

Vista Rápida
¿Qué es la fractura de cadera?
¿Que favorece la fractura?
Clasificación
¿Cuándo debemos sospechar que hay una fractura?
¿Cómo confirmamos que hay una fractura?
¿Cómo se soluciona?
Complicaciones
Prevención
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¿Qué es la fractura de cadera?

La fractura de cadera es la rotura de la parte superior del fémur, en la cual se pueden encontrar tres partes: la cabeza femoral, el cuello y los trocánteres (mayor y menor). La fractura a este nivel puede afectar a cualquiera de estos tres elementos.

La fractura de cadera es más frecuente en la mujer y su frecuencia aumenta con la edad. Esta patología es más frecuente en la raza blanca que en la negra. En los países desarrollados es más frecuente en EE.UU. y el norte de Europa que en España.


¿Que favorece la fractura?

Hay diferentes aspectos que pueden influir en las fracturas.

  • Masa ósea: la osteoporosis, en la cual hay una disminución de masa ósea favorece el riesgo de fracturas.
  • Caídas. Tres cuartas partes de las caídas que producen fracturas se producen en el domicilio, al sentarse o levantarse.
  • Factores genéticos. No existe una predisposición genética.
  • Traumatismos. Las fracturas en jóvenes están producidas por traumatismos severos, mientras que en el anciano es suficiente con un traumatismo leve para producir una fractura.
  • Dieta.
  • Ejercicio físico. Parece ser que el ejercicio físico durante la etapa adulta protege de las fracturas.
  • Café, alcohol y tabaco.
  • Constitución física. Las persona delgadas con escaso índice de masa corporal son más propensos a tener fracturas.
  • Cambios hormonales. Las fracturas son más frecuentes tras la menopausia, salvo en mujeres con tratamiento hormonal sustitutivo.
  • Afectación neuropsiquiátrica. En pacientes con demencias es tres veces más frecuente la presencia de fracturas. También se ven favorecidas por el déficit visual.
  • Medicamentos. Aquellos que pueden alterar el equilibrio, sobre todo en el anciano.
  • Entorno. Más frecuente las fracturas en el entorno urbano que en el rural.

Clasificación
  • Intracapsulares: por dentro de la cápsula que rodea la articulación.
    • Fractura subcapital: por debajo de la cabeza articular.
    • Fractura trascervical: entre la cabeza y los trocánteres.
    • Fractura basicervical: justo por encima de los trocánteres
  • Extracapsulares: queda por fuera de la cápsula que rodea la articulación.

Además, la fractura se pueden clasificar en abiertas si hay lesión a nivel de la piel comunicándose con el exterior o cerradas si no hay herida. Otra clasificación es según el grado de continuidad del hueso: fracturas desplazada (ambos extremos del hueso fracturado están separados) o no desplazadas (los dos extremos están total o parcialmente en contacto).

En ocasiones las fracturas se producen pos la existencia de un tumor o una metástasis a ese nivel, entonces se habla de fractura patológica.


¿Cuándo debemos sospechar que hay una fractura?

Habitualmente el paciente ha sufrido una caída o un traumatismo presentando a continuación dolor e impotencia para caminar. Puede aparecer deformidad, acortamiento y rotación de esa pierna.  En el anciano se pueden producir fracturas secundarias a osteoporosis sin un traumatismo o con traumatismo tan pequeño que no lo recuerda. En algunos casos el enfermo tiene dolor pero puede caminar. Existen casos en los que el anciano se queda sentado y no es capaz de explicar por que no puede caminar.


¿Cómo confirmamos que hay una fractura?

El diagnóstico de la fractura se confirma con la radiografía. En ocasiones, la visualización de la fractura no es posible con la radiografía. Existen otras técnicas como la resonancia nuclear magnética o la gammagrafía ósea, que se emplea en aquellos casos en los que hay dudas o se tiene una alta sospecha y la radiografía es normal.


¿Cómo se soluciona?

El tratamiento de la fractura dependerá de la localización. Consta de varios apartados.

  • Inmovilización hasta la cirugía. Con tracción, se cree que puede reducir el dolor.
  • Analgésicos, para el control del dolor
  • Cirugía. La técnica dependerá del tipo de fractura y será el traumatólogo el encargado de decidirla. Puede tratarse de una fijación que unirá ambos extremos de la fractura hasta que esta suelde o ser necesario sustituir la cabeza femoral por una prótesis, que se conoce como artroplastia. Otras opciones son la placa-tornillo o los clavos de Ender.
  • Rehabilitación. Dependiendo de la edad, capacidad funcional y el tipo de cirugía pude ser aconsejable realizar algunas sesiones de rehabilitación.  


Fecha de publicación: 28 de noviembre de 2002

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