Son hemorragias en las que la sangre se derrama en el interior del organismo y no tenemos la posibilidad de verla.
Su origen suele ser:
- Traumatismo o golpes en el tórax o abdomen
- Heridas por arma blanca o arma de fuego
- Espontáneas, sin causa aparente
- Exteriorizadas por orificios naturales
Como quiera que la sangre no se visualiza por no salir al exterior salvo en las exteriorizadas por orificios naturales, podemos sospecharlas por:
- Antecedentes de golpe o traumatismo.
- Enfermo en estado de shock: Pálido, débil, frío, incoherente; puede, sin embargo, estar consciente, con pulso débil, rápido, etc.
- Dado que estos síntomas pueden aparecer tardíamente, todo accidentado de este tipo debe ser sometido a vigilancia médica.