¿Qué es una hemorragia interna?
¿Qué medidas deben tomarse ante una hemorragia interna?
Hemorragias exteriorizadas por orificios naturales
Otorragias
Epistaxis
Gingivorragias
Hemoptisis
Hematemesis
Hemorragias anales

¿Qué es una hemorragia interna?
Son hemorragias en las que la sangre se derrama en el interior del organismo y no tenemos la posibilidad de verla.
Su origen suele ser:

Traumatismo o golpes en el tórax o abdomen
Heridas por arma blanca o arma de fuego
Espontáneas, sin causa aparente
Exteriorizadas por orificios naturales

Como quiera que la sangre no se visualiza por no salir al exterior salvo en las exteriorizadas por orificios naturales, podemos sospecharlas por:

Antecedentes de golpe o traumatismo.
Enfermo en estado de shock: Pálido, débil, frío, incoherente; puede, sin embargo, estar consciente, con pulso débil, rápido, etc.
Dado que estos síntomas pueden aparecer tardíamente, todo accidentado de este tipo debe ser sometido a vigilancia médica.

¿Qué medidas deben tomarse ante una hemorragia interna?

Nunca daremos sustancias estimulantes (café, alcohol...) ya que son enfermos que suelen precisar intervención quirúrgica.
Lo colocaremos boca arriba, con la cabeza ladeada para impedir una posible aspiración pulmonar si tiene vómitos.
Lo cubriremos con una manta para impedir la pérdida de calor.
Traslado urgente a un hospital quirúrgico.

Hemorragias exteriorizadas por orificios naturales

Por el oído: Otorragias
Por la nariz: Epistaxis
Por la boc


Encías: Gingivorragias
Extracción de piezas dentarias
Del pulmón: Hemoptisis
Del aparato digestivo: Hematemesis
Por el ano: Melenas
Por la orina: Hematuria


Otorragias
Es la salida de sangre por el oído. Si el paciente está consciente y la hemorragia es en pequeña cantidad, ésta no suele tener importancia y suele deberse a pequeñas erosiones del conducto auditivo o del tímpano. Cuando la cantidad de sangre es un poco mayor y al mismo tiempo antecede un traumatismo craneoencefálico y el paciente está inconsciente, probablemente estamos ante una lesión grave como una fractura de la base del cráneo. Ante esta situación:

No taponaremos la hemorragia; todo lo más, la taparemos.
Colocaremos al herido en posición lateral sobre el oído que sangra: Posición lateral de seguridad.
Manipulación cuidadosa del accidentado, sin movimientos bruscos de la cabeza.
Traslado muy urgente al hospital, a poder ser en un medio asistido tipo UVI móvil.

Epistaxis
Es la salida de sangre por la nariz. Puede ser:

Benigna: Por rotura de alguna pequeña arteriola por rascado interno de la nariz, tos, estornudos, exposición prolongada al sol...
Sintomática. Debido a enfermedades como hipertensión, gripe, enfermedades de la sangre...
Traumática: Debido a traumatismos directos sobre la nariz.

Una epistaxis puede, debido a su duración, convertirse en un problema muy serio. Ante ella deberemos:

Calmar al paciente, pues suele estar muy nervioso.
Ponerlo en posición sentado ligeramente hacia delante para que de este modo la sangre caiga al suelo ya que si cae hacia el estómago se forman coágulos que producen vómitos sanguinolentos.
Comprimir el ala de la nariz sangrante durante 4-5 minutos.
Si persiste la hemorragia, se puede realizar un taponamiento.

Para ello nos valdremos de unas pinzas estrechas y largas y de una gasa larga humedecida formando pliegues que introduciremos en la fosa nasal.
Si continúa la hemorragia, dirigir al enfermo a un centro hospitalario.

Gingivorragias
Son pequeñas hemorragias de las encías que suelen indicar un trastorno carencial (vitamina C, infecciones...) y que no precisan tratamiento de urgencia.

Hemoptisis
Son hemorragias cuya sangre procede del pulmón. Suelen ser debidas a enfermedades pulmonares o a traumatismos torácicos.
Se reconocen por:


Salen al exterior con o tras la tos.
La sangre está mezclada con espuma o burbujas.
El color de la sangre es rojo vivo.
El enfermo no suele perder el conocimiento.
En ocasiones el enfermo nota un pequeño cosquilleo en el interior del tórax.

Ante esta situación:

Reposo absoluto en cama en posición semisentada.
No dar nada por boca al enfermo.
Colocar una bolsa de hielo en el tórax.
Conservar la materia expulsada para examen médico.

Hematemesis
Es una hemorragia procedente del aparato digestivo alto, principalmente del estómago.
La reconoceremos por:


Se expulsa al exterior con los vómitos.
Suele estar mezclada con restos alimenticios.
El color de la sangre suele ser rojo oscuro, aunque no siempre; en ocasiones se expulsa en forma de coágulos o en forma de posos de café.

Ante esta situación:

Reposo del paciente en cama.
Dieta absoluta, es decir, no ingerir líquidos ni sólidos.
Colocación de una bolsa de hielo en el abdomen, por encima del ombligo.
Conservar el vómito para la observación por el médico.

Hemorragias anales

Las hemorragias anales pueden ser con sangre de color rojo o con sangre de color negro.
Las de color rojo suelen ser de tramos de intestino bajos y se suele dar en personas con hemorroides, pólipos, colitis ulcerosa, etc. En estos casos se debe encaminar al enfermo a su médico.
Las de color negro suelen ser hemorragias procedentes de tramos digestivos altos y de eliminación lenta; es sangre que ha sido digerida. Se llaman melenas y se caracterizan por:
Ser negras y malolientes.
Pastosas y pegadizas al recipiente que las contiene.
Parecidas a las heces de los peces.
Puede acompañarse de pérdida de conocimiento.
Recordar que hay alimentos y sustancias que producen haces oscuras, pero en estos casos no existe lógicamente la pérdida de conocimiento.

Fecha de publicación: Agosto 2000

Dr. D. Francisco Javier Díaz Pérez.
Médico UVI Móvil 061. Huesca

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