|
¿Qué
entendemos por suicidio?
Es la acción de quitarse la vida
de forma voluntaria y premeditada. Significa, pues, darse muerte
a uno mismo. En relación con este comportamiento diferenciamos
entre:
 |
Suicidio
frustrado: Acción de suicidio que no ha conseguido su fin, teniendo
el paciente auténtica intención de llegar a él.
Suicidio
consumado: Es el intento que ha tenido éxito bien como expresión
de los auténticos deseos suicidas o como una casualidad no deseada
dentro del comportamiento suicida.
Conductas
suicidas: Son las encaminadas a conseguir ese fin, consciente
o inconscientemente, o el aniquilamiento de una de sus partes.
Simulación
suicida: Es la acción de suicidio que no llega a su fin, por
no existir auténtica intención de llegar a él.
Riesgo
de suicidio: Es la posibilidad de que un paciente atente deliberadamente
contra su vida. Dicho riesgo se incrementa si existe la idea
de minusvalía de la vida, deseo de muerte por considerarla un
descanso, amenazas y tentativas suicidas previas. |
¿Qué
entendemos por parasuicidio?
El
parasuicidio o lesión deliberada sería el conjunto
de conductas donde el sujeto de forma voluntaria e intencional se
produce daño físico, cuya consecuencia es el dolor,
desfiguración o daño de alguna función y/o
parte de su cuerpo, sin la intención aparente de matarse.
Incluimos en esta definición las autolaceraciones (como cortes
en las muñecas), los autoenvenenamientos (o sobredosis medicamentosas)
y las autoquemaduras.

¿Cuál
es la dimensión del problema en cifras?
A nivel mundial, las cifras de autolesiones
se estiman entre un 3-5 % de la población mayor de 16 años,
incluidos los suicidios consumados. La cifra anual en la Unión
Europea es de 800-1.000 casos por cada 100.000 habitantes/año.
Del 15-30 % de los pacientes que se autolesionan repiten la conducta
antes del año, y entre el 1-2 % se suicidarán entre
los 5 y 10 años de la tentativa.
Diariamente se producen en el mundo de 8.000 a 10.000 intentos de
suicidio, de los que 1.000 lo consiguen. Según la OMS, el
suicidio sería la décima causa de muerte en los países
civilizados.
¿Cuáles
son los principales factores de riesgo personales y demográficos
para el suicidio?
 |
Trastornos
psiquiátricos: En más del 90 % de los casos existe enfermedad
psiquiátrica concomitante. Por orden de frecuencia tenemos:
 |
 Trastornos
del estado anímico: El riesgo de por vida es de un 15-20
%, siendo mayor en la depresión mayor y los cuadros de
psicosis maniaco-depresiva (alternancia de periodos de
depresión con otros de gran vitalidad, hiperactividad
psíquica y motora, y ánimo exaltado). Es menos frecuente
en la primera etapa de quejas afectivas.
 Abuso
de sustancias psicoactivas: Se denominan así porque producen
engañosamente una sensación psíquica muy agradable. Concretamente
en el alcoholismo, el segundo diagnóstico psiquiátrico
más frecuente, la tasa de suicidios es del 15 %. La incidencia
es algo menor en otras toxicomanías (10 %), como el consumo
de opiáceos y cocaína.
Esquizofrenia:
Enfermedad mental caracterizada por una alteración profunda
del pensamiento, la afectividad y una percepción desorganizada
y alterada de la realidad. Existe un riesgo de un 15 %.
Se asocia a la actividad alucinatoria (oyen voces que
no son reales y que les impulsan al suicidio) y a la depresión
Se da más en jóvenes, en los primeros cuatro años de evolución
de la enfermedad y asociado a las repetidas agudizaciones
de la misma.
Trastornos
de la personalidad: Como la personalidad borderline, que
se caracteriza por disminución del coeficiente intelectual,
depresión y abuso de drogas o alcohol.
Síndromes
mentales orgánicos (10 % del número total): Donde se incluyen
la demencia y la enfermedad de Parkinson, fundamentalmente. |
Historia
de intentos y amenazas:
 |
Entre el 25 y el 50 % de
los actos consumados tienen historia conocida de intentos
previos.
Existe una tendencia a repetir los mismos gestos suicidas.
|
Edad:
Son grupos de alto riesgo los adolescentes y ancianos.
 |

En
el varón la frecuencia aumenta con la edad, con una incidencia
máxima a los 75 años. Consuman el suicidio 2-3 veces más
que las mujeres.
En
las mujeres la edad de mayor incidencia está entre los
55 y 65 años. Intentan suicidarse 2-3 veces más que los
hombres. |
Factores
sociales:
 |
Estado
civil: Solteros, viudos, separados y divorciados
Soledad:
Vivir solo, pérdida o fracaso de una relación amorosa
en el último año.
Lugar
de residencia: Más en el medio urbano
Pérdida
del rol o status social, marginalidad reciente
Desempleo
o trabajo no cualificado
Problemática
social, familiar o laboral grave
Ateos |
Factores
sanitarios:
 |
Aproximadamente
en el 50 % de los intentos se aprecia enfermedad física,
destacando el dolor crónico, las enfermedades crónicas
o terminales (cáncer, SIDA: 4% del total), y las intervenciones
quirúrgicas o diagnóstico reciente de lesiones invalidantes
y deformantes. |
|
|