
Dentro
de los medios de transmisión de la enfermedad, el mayor hoy en día
es la relacionada con la conducta de abuso de drogas. Usar o compartir
agujas no estériles, bolas de algodón, agua de enjuague y cucharas
o recipientes para cocinar drogas, como los que se usan al inyectar
heroína, cocaína y otras drogas, deja al toxicómano con más riesgo
de contraer o transmitir el
VIH.
Por otro lado, simplemente tomando drogas de abuso, hay más riesgo
de contraer la enfermedad, ya que hay estudios que demuestran que
el uso de drogas y alcohol interfiere en el juicio de la persona
en cuanto a su conducta sexual u otra actividad de riesgo, lo que
les hace candidatos a tener relaciones sexuales sin tomar las medidas
preventivas oportunas; elevando el riesgo de contraer el
VIH
de compañeros sexuales infectados.