Transmisión del virus
El SIDA o síndrome de inmunodeficiencia adquirida, producido por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), se caracteriza por un defecto en la inmunidad natural del cuerpo a las enfermedades, y el paciente que padece SIDA es vulnerable a enfermedades que normalmente no amenazan a la persona cuyo sistema inmunitario funciona correctamente.

Tanto las personas portadoras como las que padecen la enfermedad, pueden trasmitir la infección a otras personas. Una persona infectada puede permanecer durante largo periodo de tiempo sin síntomas, es cuando se dice que la persona es "seropositiva" o "portadora". Durante este espacio de tiempo el VIH no permanece inactivo, sino que continúa multiplicándose dentro de las células llegando a infectar a otras células distintas. Progresivamente las defensas del organismo van poco a poco debilitándose, apareciendo entonces los signos y síntomas que definen el SIDA.

El virus del SIDA es muy frágil, y sobrevive muy mal fuera del organismo; por lo que para infectar debe penetrar en el interior del cuerpo humano y entrar en contacto con la sangre del individuo expuesto, además se necesita una cantidad mínima de virus o un determinado nivel, por debajo del cual el ser humano, consigue librarse del virus y le impide instalarse en él.

En la práctica existen cuatro modos de transmisión:

 

Transmisión sexual.Relaciones mediante coito vaginal o anal con persona infectada sin utilizar medidas de protección (preservativo).
Uso compartido de agujas, de jeringuillas y de instrumentos contaminados para la administración de drogas.
De madre contaminada a su hijo. Tanto durante el embarazo, como tras atravesar el canal del parto, o durante la lactancia.
Mediante transfusión sanguínea o hemoderivados. Prácticamente ya inexistente en nuestro país con las medidas preventivas establecidas.


Relación entre el sida y las drogodependencias

Dentro de los medios de transmisión de la enfermedad, el mayor hoy en día es la relacionada con la conducta de abuso de drogas. Usar o compartir agujas no estériles, bolas de algodón, agua de enjuague y cucharas o recipientes para cocinar drogas, como los que se usan al inyectar heroína, cocaína y otras drogas, deja al toxicómano con más riesgo de contraer o transmitir el VIH. Por otro lado, simplemente tomando drogas de abuso, hay más riesgo de contraer la enfermedad, ya que hay estudios que demuestran que el uso de drogas y alcohol interfiere en el juicio de la persona en cuanto a su conducta sexual u otra actividad de riesgo, lo que les hace candidatos a tener relaciones sexuales sin tomar las medidas preventivas oportunas; elevando el riesgo de contraer el VIH de compañeros sexuales infectados.

Para comprobar está relación entre el mundo de las drogas y el SIDA, destacar una serie de datos:
 


España es el país europeo con mayor número de casos de SIDA por año.
Más de las ¾ partes de casos de SIDA en el año 99 tienen relación directa o indirecta con el consumo de drogas por vía intravenosa, siendo mayor en los hombres que en las mujeres.
Más del 60% de los casos en mujeres infectadas por transmisión heterosexual, se dieron por mantener relaciones sin protección, con personas que se inyectaban o se habían inyectado algún tipo de droga.
Desde el inicio de la epidemia de VIH/SIDA hasta el 31 de diciembre de 1999, han sido notificados en el Registro Nacional de casos de SIDA, 31.027 defunciones de enfermos de SIDA, de los cuales aproximadamente el 64% eran en individuos adictos a drogas por vía parenteral, siendo la relación de hombres/mujeres de 5 a 1.


.
saludalia@saludalia.com
© Copyright 2000 Saludalia Interactiva - Todos los derechos reservados

Grupo eresMas