Habitualmente el contenido de alcohol de las distintas bebidas alcohólicas se expresa en forma de grados. Ello significa el porcentaje de alcohol que contienen por cada 100cc de bebida. Por ejemplo, si en una cerveza figura en su etiqueta que contiene 5º de alcohol, ello quiere decir que de cada 100cc de cerveza 5cc son de alcohol. Si se consume, por ejemplo, un orujo que tiene 42º, ello quiere decir que de cada 100cc, 42cc son de alcohol.
Con el fin de determinar la cantidad de alcohol que se ingiere, es preciso trasformar el contenido de alcohol en grados en gramos de alcohol absoluto (alcohol puro). Para ello se multiplican los grados por cada 100cc por 0.8, ya que el alcohol es menos denso que el agua. Es decir, si consumimos 100cc de una bebida alcohólica que contiene 10º, habremos ingerido 8 gramos de alcohol absoluto (10º, es decir 10cc de alcohol en 100cc de la bebida; 10cc de alcohol x 0.8 = 8 gramos). Si ingerimos 100 cc de una bebida con 42º, la cantidad de alcohol absoluto ingerida habrá sido de 33.6 gramos de alcohol absoluto (42 x 0.8 = 33.6 gramos).
Dada la gran cantidad de bebidas alcohólicas, y las distintas posibilidades de su consumo (por ejemplo, en el caso de la cerveza: corto, caña, botellín, etc.), se ha establecido el concepto de unidad de bebida estándar. Básicamente con la unidad de bebida estándar, se quiere indicar el contenido habitual de alcohol absoluto en una consumición tipo. En nuestro país se establece en unos 10 gramos de alcohol absoluto. El tomar una caña o un botellín de cerveza, o un vaso de vino, equivale a haber consumido una unidad de bebida estándar. Por lo general, consumir un combinado o "cubata" supone consumir dos unidades de bebida estándar.
En la tabla siguiente se presenta el volumen y graduación de las distintas bebidas alcohólicas, así como el número de unidades de bebida estándar a que equivale una consumición tipo.