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¿Cuándo se
empiezan a conservar los alimentos?
Desde la prehistoria surge la idea o
necesidad de conservar para el futuro los alimentos de los que se
dispone en gran cantidad en un momento dado.
Por ejemplo, el día que se caza un
ciervo, todos comen carne hasta hartarse, pero a lo mejor pasa un
mes antes de que puedan hacerse con otra presa. Mientras tanto,
la carne de ciervo se estropeará por la acción de las larvas de
moscas y bacterias de la putrefacción.
La conservación implica el mantenimiento
de las cualidades nutritivas del alimento durante bastante tiempo;
a menudo meses e incluso años.

¿Cómo se
empiezan a conservar los alimentos?
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Conservación
por calor.
Conservación
por frío.
Existen otras técnicas como: la liofilización,
la deshidratación y la irradiación.
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¿Qué es la
Liofilización?
Es
un método de conservación de alimentos en el cual se deseca mediante
el vacío, alimentos.
Este procedimiento se utiliza sobre
todo en la leche infantil, sopas, café, infusiones.
Después de una rehidratación, su
valor nutritivo y sus cualidades organolépticas son prácticamente
las mismas que las del alimento fresco. El alimento liofilizado
sólo tiene un 2% de agua.

¿Qué es la
deshidratación?
Consiste en eliminar al máximo el agua
que contiene el alimento, bien de una forma natural (cereales, legumbres)
o bien por la acción de la mano del hombre en la que se ejecuta
la transformación por desecación simple al sol (pescado, frutas...)
o por medio de una corriente a gran velocidad de aire caliente (productos
de disolución instantánea, como leche, café, té, chocolate… ).

¿Qué es la
conservación por calor?
Su fin es la destrucción total de gérmenes
patógenos y sus esporas. Las técnicas utilizadas para ello son:
La Pasteurización y la Esterilización o uperización.
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¿Qué
es la Pasteurización?
Consiste en calentar el alimento a 72º
C durante 15 ó 20 segundos y enfriarlo rápidamente a 4º
C. Este tipo de procedimiento se utiliza sobre todo en la
leche y en bebidas aromatizadas con leche, así como en zumos
de frutas, cervezas, y algunas pastas de queso. Estos productos
se envasan en cartón parafinado o plastificado y en botellas
de vidrio.
Los alimentos pasteurizados
se conservan sólo unos días ya que aunque los gérmenes patógenos
se destruyen, se siguen produciendo modificaciones físicas
y bacteriológicas.
¿Qué
es la Esterilización?
Consiste
en colocar el alimento en recipiente cerrado y someterlo a
elevada temperatura durante bastante tiempo, para asegurar
la destrucción de todos los gérmenes y enzimas.
Cuanto más alta sea la temperatura de esterilización menor
será el tiempo. A 140º C el proceso dura solamente unos segundos.
El valor nutritivo de las conservas,
debido a las condiciones de fabricación y el reducido tiempo
de calor, es bastante óptimo, ya que no existe alteración
de proteínas,
carbohidratos
ni lípidos.
La vitamina
C de las verduras se conserva en más del 50% y en el 95%
en las frutas y zumos de frutas.
Las vitaminas del grupo B se
preservan en un 80% y las vitaminas liposolubles A, D, E y
K, sensibles a la luz y al aire, quedan protegidas en los
recipientes opacos y herméticos (los envases de vidrio, debido
a que dejan pasar los rayos ultravioletas, perjudican a las
vitaminas en su conjunto).
¿Qué
es la Uperización?
En la uperización o procedimiento UHT,
la temperatura sube hasta 150º C por inyección de vapor saturado
o seco durante 1 ó 2 segundos produciendo la destrucción total
de bacterias y sus esporas. Después pasa por un proceso de
fuerte enfriamiento a 4º C, el líquido esterilizado se puede
conservar, teóricamente durante un largo periodo de tiempo.
La fecha límite de uso es de meses, ya que se pueden producir
alteraciones en el interior del embalaje. Este método se utiliza
sobre todo con la leche natural.
Las pérdidas vitamínicas son
mínimas: menos del 10% para las vitaminas C y B1
y menos del 20% para la vitamina B2. El valor biológico
de las proteínas
no disminuye.
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¿Qué son las
conservas?
Es un mecanismo de conservación indirecto
en el que se usa como envase el vidrio o la hojalata fundamentalmente
y permite aislar el alimento para preservarle de la contaminación
y evitar fenómenos oxidativos.

¿Cómo se
deben utilizar las conservas?
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Se
debe evitar el aclarado de los alimentos en conserva, ya que
esto conlleva una pérdida de los minerales que hay en el líquido
de conserva.
El
líquido de la conserva contiene sales minerales y vitaminas.
Salvo contraindicación, se puede añadir a una salsa o sopa.
No
se debe recocer un alimento en conserva, es suficiente recalentarlo
poco tiempo.
Una
conserva abierta se estropea rápidamente como cualquier alimento
ya cocido, es necesario consumirla pronto.
Cuando
no se utiliza todo el producto, se transvasará el resto a
otro recipiente y se guardará en lugar fresco, tapado y al
abrigo de la luz.
Las
conservas envasadas en vidrio, no son de mejor calidad (aunque
si suelen ser más caras) ya que están empobrecidas en vitaminas
por estar alteradas por la luz.
Las
conservas deben guardarse en lugar fresco. La cantidad de
vitamina B disminuye rápidamente si la leche se guarda a temperatura
ambiente.
 No
deben comprarse latas oxidadas o abolladas: pueden tener fisuras
o contaminación interna.
Limpiar
la tapa de las latas antes de abrir y también el abrelatas.
El sonido que se produce al abrirlas, como un soplido, es
normal, ya que se han llenado calientes al vacío, y al abrirlas,
el vacío aspira el aire.
Las
semiconservas, de conservación limitada, deben llevar en la
etiqueta "guardar en frío" y la fecha de consumo preferente
expresada por el mes y el año. Se trata de algunas cremas
o pastas para untar, mantequilla, margarinas, etc.
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Consiste en conservar los alimentos a temperaturas bajas. Se emplean
dos técnicas:
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La
refrigeración.
La
congelación. |

¿Qué es la
refrigeración?
Consiste
en conservar los alimentos a baja temperatura, pero superior a 0º
C. A ésta temperatura el desarrollo de microorganismos disminuye
o no se produce pero los gérmenes están vivos y empiezan a multiplicarse
desde que se calienta el alimento.
La refrigeración es sistemática en
la leche y frecuente en verduras y frutas (durante las 24 horas
siguientes a su recolección), las frutas y verduras se almacenan
a temperaturas que oscilan entre los 0º C y 12º C. La carne se guarda
en cámara fría durante 5 días por lo menos.
La refrigeración doméstica se hace
a temperaturas que van desde 2º C (parte superior del refrigerador)
a 8º C (caja de verduras y contrapuerta).
La conservación es limitada, según
los productos y el embalaje por ejemplo:
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Pescado
fresco = 1 día.
Pescado
cocido, carne cocida y restos varios = de 1 a 2 días.
Leche
pasteurizada o esterilizada, previamente abierta, verdura cocida
y postres caseros = de 2 a 3 días.
Carne
cruda = de 4 a 5 días.
Verdura
cruda = 1 semana.
Huevos
= 3 semana.
Nata
fresca, yogur, queso fresco, margarina, mantequilla, llevan
generalmente fecha de caducidad (día y mes). |
Los alimentos más delicados, como
carne o pescado se deben conservar en la parte alta del refrigerador.

¿Qué es la
congelación?
Consiste en bajar la temperatura a
– 20º C en el núcleo del alimento, para que no pueda haber posibilidad
de desarrollo microbiano y limitar la acción de la mayoría de las
reacciones químicas y enzimáticas.
La temperatura con la que se congela
el alimento oscila entre –40º C y –50º C, seguidamente se almacena
a –18º C, temperatura que se debe mantener hasta el momento de cocción.
La congelación se considera como
una de las mejores técnicas de conservación.
Si el alimento fresco está en buen
estado y el escaldado(introducir en agua hirviendo el alimento a
temperatura superior o igual a 100ªC) se ha hecho en buenas condiciones,
el producto congelado será de buena calidad siempre que se conserve
durante un tiempo razonable a temperatura adecuada.
Si el alimento pasa varios meses
en el congelador, el contenido en vitaminas tiende a disminuir y
las grasas a hacerse rancias.
Para que no se modifique el valor
nutricional del alimento congelado, es muy importante que la descongelación
se haga adecuadamente, es decir, debe ser muy rápida (el microondas
garantiza al máximo este proceso)y siempre que sea posible, se debe
cocer el alimento sin descongelar o bien descongelar en la nevera.
Para descongelar piezas grandes de
carne o pescado que necesitan horas, se debe poner el alimento en
una rejilla para evitar el contacto con el líquido que suelta ya
que es un excelente caldo de cultivo
para los microorganismos.
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