Se trata de una intervención que se realiza de forma ambulante, es decir, no precisa ingresar en el hospital como norma. Se realiza con anestesia local, que se pone en la piel del pene. Consiste en extirpar la piel del prepucio que no permite descubrir el glande. Una vez extirpada se dan puntos alrededor con un hilo especial que se caerá solo en 7-10 días.