| Medicamentos genéricos
¿Qué
es un medicamento genérico?
Las características principales
de un medicamento genérico son las siguientes:
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Como
concepto general, se trata de una especialidad farmacéutica
que tiene el mismo principio activo, la misma dosis,
la misma forma farmacéutica y las mismas características
cinéticas, dinámicas y técnicas que un medicamento que
no está protegido por patente alguna y que es utilizado
como referencia legal técnica.
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El medicamento genérico debe aportar
la demostración de bioequivalencia terapéutica con el
medicamento original que le sirve de referencia.
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Se podrán comercializar los medicamentos
genéricos una vez haya expirado la patente del medicamento
original o de referencia y, por tanto, haya finalizado
el tiempo de exclusividad del laboratorio investigador.
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Los genéricos son medicamentos
de calidad, seguridad y eficacia demostrada, elaborados
a partir de principios activos bien conocidos y que
se comercializan con el nombre de la sustancia medicinal
correspondiente seguida de un indicativo de su condición
de genérico.
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Tienen menor precio que sus correspondientes
medicamentos de referencia.
¿Cómo
se reconoce un medicamento genérico?
Los medicamentos genéricos se
reconocen por tener en su envase la Denominación Oficial
Española (DOE) o, en su defecto, por la Denominación
Común Internacional (DCI), seguida del nombre o marca
del titular o fabricante y las siglas EFG (Especialidad
Farmacéutica Genérica).
La presencia de las
siglas EFG en el cartonaje, se convierte en un aspecto decisivo
para poder identificar a un genérico
¿Qué
importancia tienen las siglas EFG?
La inclusión de las siglas EFG
en la identificación del medicamento
garantiza que el medicamento ha sido aprobado por las autoridades
sanitarias por reunir las condiciones de calidad, seguridad
y eficacia exigidas.
Si una especialidad
farmacéutica se denomina con el nombre del principio activo
y el del fabricante, pero no lleva las siglas EFG, no es
un genérico a efectos legales.
¿Qué
es una D.O.E. y D.C.I.?
La
DCI o Denominación Común Internacional es la denominación
oficial con que se reconoce a un principio activo farmacológico.
Este tipo de denominación está regulado por la Organización
Mundial de la Salud (OMS)
y es asignado por ella, a propuesta del laboratorio fabricante.
Utiliza unas reglas de prefijos y sufijos que sirven para
encuadrar a muchos principios activos dentro de grupos farmacológicos
específicos.
Las DCI se publican en latín
y en inglés, pero existen versiones para las principales
lenguas que han sido adoptadas oficialmente por los paises
donde tales lenguas tienen carácter oficial. En el caso
de España, la responsabilidad de la versión española está
en el Ministerio de Sanidad y Consumo, que emplea el término
DOE, o Denominación Oficial Española.
¿Qué
es una especialidad de referencia?
Una especialidad de referencia
es aquélla que sirve de base y comparación para la elaboración
de genéricos y que contiene un principio activo bien conocido
presentando un perfil de eficacia y seguridad suficientemente
establecido por su continuado uso clínico. Para que pueda
considerarse una especialidad como referencia de un genérico,
debe cumplir los siguientes requisitos:
Su principio activo debe estar comercializado
durante más de 10 años en España o estar dentro de un genérico
dentro de la Unión Europea (UE).
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La especialidad
estará autorizada en España o en la UE.
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La especialidad
será preferentemente la original (laboratorio investigador)
o con mayores ventas (continuado uso clínico).
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Se aceptan como
especialidades de referencia cualquier formulación autorizada,
aunque no sea la que está actualmente en el mercado. Esta
medida está encaminada a evitar que un laboratorio impida
la aparición de genéricos de sus especialidades originales
mediante reformulación frecuente o periódica.
¿Qué
garantías ofrecen las EFG?
Su calidad está garantizada
tanto por el laboratorio fabricante como por las autoridades
sanitarias. Como cualquier otro medicamento, los genéricos
deben ser autorizados por la Administración sanitaria mediante
la oportuna evaluación técnica y administrativa que garantice
su calidad, seguridad y eficacia.
Un
genérico sólo se autoriza si cumple las normas de correcta
fabricación de medicamentos y si se ha comprobado que actúa
de manera idéntica al de marca. Por tanto, los requisitos
de calidad de los genéricos son los mismos que los exigidos
para cualquier otra especialidad farmacéutica.
Los medicamentos genéricos
tienen las mismas características en cuanto a calidad, seguridad
y eficacia, que el mismo medicamento de referencia. En este
sentido, los medicamentos genéricos representan una opción
sanitaria perfectamente válida.
¿Cómo
se garantiza el efecto terapéutico de los genéricos?
Los genéricos tienen garantizado
su efecto terapéutico al haber demostrado idéntico perfil
de equivalencia que el producto de referencia. En farmacocinética
poseen unos parámetros (Cmáx,
Tmáx,
AUC)
semejantes al medicamento original, lo que les garantiza
las mismas características farmacológicas y toxicológicas.
¿Qué
ventajas aportan?
Los genéricos suponen un ahorro
importante sobre los medicamentos originales de marca. Es
un beneficio directo para el ciudadano al pagar menos por
el fármaco y contribuyen a racionalizar el gasto público
en medicamentos, sin que por ello baje la calidad y la eficacia
del genérico.
¿Por
qué son más económicos?
Los motivos principales para
que los medicamentos genéricos posean un menor precio son
fundamentalmente dos:
El
medicamento genérico contiene un principio activo que ha
sido previamente investigado, protegido por patente, y que
una vez que ésta ha expirado puede ser adquirido y comercializado
de forma generalizada. De esta manera, en el precio del
medicamento genérico no repercutirá ningún gasto achacable
a la investigacón y desarrollo (I + D).
El menor coste de la
materia prima tras la expiración de la patente y aumento
de la oferta, los menores costes de fabricación y control
por la experiencia previa del producto, así como los menores
gastos en la promoción comercial del producto hacen que
todo ello revierta positivamente en el coste total del producto.
Mª Teresa Barnés
Romero
Licenciada en Farmacia
Especialista en Farmacia Hospitalaria
Comité Editorial Saludalia
Fecha de publicación:
noviembre 2000 |